Viva la Virgen del Pilar

Hola queridos,

¿Cómo van esos catarros? ¡Qué barbaridad! Hoy he ido al super a hacer la compra y parecía un concierto de estornudos. ¡Está todo el mundo malo!

Yo en casa tengo a los MEO hechos, literalmente, un mar de mocos.  Esta semana no han ido ni un solo día al cole. Bueno, fueron el lunes y a media mañana tuve que ir a buscarlos. No sé lo que pensaréis vosotros pero yo creo que ahora nos hemos hecho muy exagerados con los niños. A mí mi madre me mandaba al cole con mocos y sin mocos.

En esa época lo que valía era la pregunta: “¿Tienes fiebre?”. Y daba igual la respuesta. Si era no: al cole. Si era si: al cole con una aspirina infantil (con sabor a naranja).

Pero no era eso lo que yo quería contaros. Yo quería hablaros del 12 de octubre, también llamado Día de la Hispanidad o Día Nacional de España.

Excepto para mi familia que sigue siendo el Día del Pilar y Viva la Virgen del Pilar.

Día del santo y cumpleaños de mi queridísima suegra, su madre y algunas de mis sobrinas. Cuando nos reunimos todos, alguien dice “Pilar ven” y se forma un maratón en el pasillo. De hecho, a mi suegra todo el mundo la llama Lola para diferenciarla. Su nombre completo es Pilar Dolores (manda narices, vaya nombrecito). La llaman Lola pero celebra su santo el día del Pilar. ¿Alguien lo entiende? En fin…

Pues como os podéis imaginar, el pasado día 12 de octubre nos reunimos TODA la familia en un restaurante a comer cordero. Éramos 34, no os digo más. Claro, si tenemos en cuenta que sólo nosotros somos 8, pues haceos una idea.

Entre abuelos, tios, primos, amigos, tios-abuelos… ¡es un lío! Yo hay algunos a los que no reconozco nunca. No es mi culpa: es que los veo una vez al año y, claro, no me acuerdo. Por eso he decidido llamarles a todos “cariño” y así no fallo nunca. “¿Qué tal cariño? ¿Cómo estás? Te veo muy bien” … y arreglado. Supongo que a ellos les pasa lo mismo porque a mí siempre me dicen “tesoro”, a mis niñas “reinas” y ahora a los MEO “pequeñines”.

Yo creo que eso pasa en todas las familias. A veces no te acuerdas de los nombres de la mitad de ellos. Sobre todo, de esa parte de la familia que son los BBCE; es decir los que ves en las bodas, bautizos, comuniones y entierros.

Los detalles de la comida no os los cuento porque no me acuerdo de todos. Cuando conseguí sentar a toda la familia, especialmente a los MEO, me pedí una copa de vino y desconecté hasta que volvimos a casa. No os podéis hacer una idea de lo que es colocar a los tres en sus tres tronas. Ellos quieren estar cerca de los niños, pero les toca estar cerca de los abuelos. Se sientan antes que los demás porque comen antes de los demás. Es decir, gritan, gritan y gritan. Y ese es el momento en el que TODAS las mujeres de la familia vienen a darte un consejo sobre cómo tranquilizarlos. ¿Entendéis por qué luego desconecté?

¡El camarero que nos atendió me dio una pena! Con tanto chiquillo como había en la mesa, aburridos como setas, sin Nintendos y todos juntos sin nada que hacer… os podéis imaginar. Hicieron un concurso a ver quién acertaba a darle con un trozo de pan en el entrecejo. ¡La que se lió! Mi suegro se enfadó y castigó a todos sin postre, pero fue peor porque se pusieron todos a protestar y a llorar y nos dieron la tarde.

Yo preferí esperar y castigar a las mías sin cenar. Así me ahorré la molestia de hacer la cena.

El momento más emotivo fue el del regalo. Mis cuñados se han empeñado en regalarle a mi suegra un móvil de esos de última generación. Se lo dieron a los postres y antes de la copa de champán ya tenía configurado el correo electrónico y los perfiles en redes sociales. Antes de terminar la copa ya nos había mandado una invitación para conectar en Facebook.

Desde el miércoles hasta hoy nos ha vuelto locos a todos: ya ha hecho un grupo de ganchillo y ha encontrado cientos de recetas de cocina vegetariana.

¡Madre mía! Qué otoño/invierno nos espera.

¡Feliz semana a todos! Por favor acordaos de sonreír todos los días de la semana.

 

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Durante años he sido Jefe de Desarrollo de Proyectos en Tesauro. Por mis manos pasaron muchos guiones de cine y televisión, nacionales e internacionales y ahí nació mi pasión por el cine y por la escritura de guión. Escribo porque es una necesidad: cualquier tema y cualquier excusa es buena para dejar volar la imaginación y plasmar historias en un papel. Hace un tiempo creé VÍMELO PRODUCCIONES, una productora y agencia de comunicación. Además, colaboro como guionista con BLUEBERRY STUDIOS y con LINCEO PRODUCCIONES. Soy optimista y espero arrancar de vez en cuando una sonrisa cuando leáis este blog. Sed felices.

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