¡Hola Isabel!

¿Cómo estás cariño? ¡Yo ya estoy de vuelta de mi viaje tecnológico! Me dijo mi madre que te pasaste por casa a ver a mi gran familia. Lástima no haber estado. Me apetece mucho verte, así que para cuando tú quieras queda pendiente un cafetito.

Como ya te dijo mi madre, estaba en Palma de Mallorca con mis alumnos. Todos los años hacemos un viaje tecnológico con los alumnos de 4º de la ESO. Es un viaje de estudios que los chicos se toman como viaje de fin de curso. Yo la verdad es que me había librado de acompañarles hasta ahora. La antigua directora del colegio no me llevaba nunca. Una vez le pregunté y me dijo: “Rita es como si en la clase de 3 años dejamos que el responsable de llevarles al baño sea uno de ellos”… me parece que no se fiaba mucho ni de mi madurez ni de mi criterio. Siempre me pareció una mujer muy rara.

Pero esta vez, hay una directora nueva y ha decidido que yo también iba. ¡Manda huevos! Ahora que tengo 6 hijos, 3 de los cuales no saben ni gatear… Me acompañaba Sor Remedios, la profesora de dibujo y Félix, el profesor de informática.

Pero bueno, la verdad es que me hacía ilusión. La última vez que salí de casa fue el día de San Valentín y mejor no te cuento.

viaje tecnologico con Rita en the damass

Este ha sido muuuuyyyyyy divertido, empezando por el traslado. Quedamos directamente en el aeropuerto y los alumnos habían decidido hacer el viaje vestidos de mexicanos para amortizar el disfraz de carnaval (este año el colegio decidió rendir homenaje a tan lindo país). El caso es que los 42 que viajaban lo hicieron con su traje típico y, lo más destacable, con el sombrero mejicano. Pobre azafata: lo que sudó para colocar todos los sombreros. Sor Remedios se llevó un gran disgusto pero Félix y yo lo disfrutamos mucho. Los alumnos tuvieron el detalle de llevarnos un sombrero para cada uno. A Sor Remedios – todo hay que decirlo – le quedaba fatal con el hábito.

Allí dormimos en una residencia que tiene la congregación en la ciudad y coincidimos con un viaje de niñas de Polonia que también habían venido a conocer las instalaciones del TIRME. Las habitaciones de la residencia (enorme, por cierto) están pensadas para estudiantes así que son comunitarias: en cada sala duermen 12. A mi me parece un error porque imagínate 12 adolescentes juntos en una habitación, sin padres y con todas sus amigas y amigos en las habitaciones de al lado: no duerme ni Blas.

La primera noche, Sor Remedios dijo que como habíamos madrugado mucho nos teníamos que acostar pronto, así que cenamos a las 8 y a la cama. Claro a las 10 las habitaciones estaban perfectamente “organizadas”: en una había Karaoke bajito; en otra había concurso de chistes… yo propuse jugar al mus pero los polacos no sabían, así que nos tuvimos que unir a las fiestas de los chicos.

Como habíamos cenado a las 8, yo a las 12 tenía un hambre que no te puedes imaginar… y los adolescentes ni te cuento. Yo propuse bajar a la cocina para hacernos un ColaCao o algo.  Y así lo hicimos y todo hubiera sido perfecto si no fuera porque las monjitas no nos dijeron que por la noche conectan la alarma en el pabellón donde está la cocina. Mira fue abrir la puerta de la cocina y se formo un “Dos de Mayo” impresionante: la alarma por un lado, los guardeses dando voces, Sor Remedios, Sor Lucila (la responsable de la residencia) y las monjas polacas gritando como si se acabara el mundo, los chicos muertos de la risa, Félix  y yo sin saber qué hacer…

Y, como ya te imaginarás, si una alarma suena en una residencia donde se supone que solo hay niños, la policía tarda en llegar 1 minuto. ¡Qué vergüenza cuando aparecieron y nos empezaron a preguntar, ellos y las monjas!.

Sor Remedios me amenazó con abrirme un expediente por irresponsable pero los chicos me defendieron. El resto de los días fue más tranquilo. Sobre todo porque antes de volver a la residencia, pasábamos por el súper y comprábamos chuches, refrescos y demás para no tener que bajar a la cocina.

A veces me pregunto si alguna vez maduraré.

Un beso,

 

Rita

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Durante años he sido Jefe de Desarrollo de Proyectos en Tesauro. Por mis manos pasaron muchos guiones de cine y televisión, nacionales e internacionales y ahí nació mi pasión por el cine y por la escritura de guión. Escribo porque es una necesidad: cualquier tema y cualquier excusa es buena para dejar volar la imaginación y plasmar historias en un papel. Hace un tiempo creé VÍMELO PRODUCCIONES, una productora y agencia de comunicación. Además, colaboro como guionista con BLUEBERRY STUDIOS y con LINCEO PRODUCCIONES. Soy optimista y espero arrancar de vez en cuando una sonrisa cuando leáis este blog. Sed felices.

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