Una casa de campo

Queridas lectoras,

Esta carta de hoy va dirigida a todas vosotras, a todas las que estáis ahí cada domingo leyendo mis ocurrencias y mis aventuras. Mil gracias a todas. No sabéis la falta que me hacéis para seguir adelante con esta vida tan complicada que llevo. Bueno, como muchas de vosotras: la casa, los niños, el trabajo, la pareja… la salud, la belleza… la madre que p….. al que dijo que éramos el sexo débil.

Bueno, que me vengo arriba y digo cualquier barbaridad.

Os quería contar que ya estoy instalada en mi casa de vacaciones. No, no os hagáis líos. No es que tenga una casa en la playa, ni mucho menos. Ya quisiera yo, pero con pagar la hipoteca de la casa de Madrid y los dos coches me doy por satisfecha.

La cosa es que, como os dije, las tres niñas se fueron a un campamento con el cole la semana pasada. Yo me quedé aquí con los MEO y con Toni, claro. Aprovechamos para salir a pasear y a cenar y, ya de paso, a hacer las paces porque ya sabéis que desde la fatídica cita a ciegas las relaciones estaban muy tensas.

En una de esos paseos, con cervecita en una terraza, Toni me convenció para alquilar una casa en un pueblo de la provincia de Avila. Es una casa rural en un pueblo muy pequeño. La casa está en un sitio precioso, a las afueras del pueblo, en medio del campo. Sólo se ven árboles y montañas. Me siento como Heidi.

La idea es que yo me quede aquí todo el verano y él de momento viene los fines de semana y cuando le den las vacaciones ya se queda aquí. Creo que nos va a venir bien estar un tiempo separados, aunque sea de lunes a viernes. La convivencia también necesita vacaciones ¿no os parece?

La casa es de la familia de un amigo suyo y nos ha hecho precio especial por todo el verano. Si podemos nos iremos unos días a la playa a principios de septiembre, antes de que empiecen los coles. Si no, aquí tenemos río, naturaleza, vacas… yo creo que los niños van a estar genial. La única que viene de morros es, como no, Blanca. Ha venido todo el camino protestando porque ella quería ir a la playa. Dice que aquí no va a haber gente y que se va a aburrir.

He estado a punto de dejarla en una gasolinera por pesada. Yo le he dicho que no le va a dar tiempo a aburrirse, teniendo en cuenta que ha suspendido cuatro asignaturas. Dice que no está motivada… Sé que no se debe, y menos yo que además de madre soy profesora, pero a veces ¡me dan unas ganas de darle un bofetón a ver si se le pasa la tontería!

Bueno, voy a deshacer las maletas. Hemos traído un baúl. Como dicen que aquí refresca, hemos traído ropa de verano, de entretiempo, chaquetas, chubasqueros. Yo creo que, si entra un ladrón en casa, abre los armarios y nos deja un vale de descuento para El Corte Inglés. Creo que nos hemos traído toda la ropa que teníamos.

Mención especial merece la caja en la que hemos traído los libros. Los hemos metido todos en una caja de esas de fruta. Me la ha dejado el frutero de mi calle, que es muy amable. Seguro que estaréis pensando que no es para tanto. Pues si. Os lo explico: hemos traído los libros de Blanca, sus cuadernos y los libros que le hemos comprado para hacer ejercicios.

Una de las asignaturas que le ha quedado ha sido lengua, entre otras cosas por no leer los libros que tenía de lectura obligada. Así que las seis novelas también se han venido. Ya eso abulta una barbaridad. Si añadimos los libros de repaso y los de lectura de Marta y Paulita, un par de novelas para mí y otras para Toni… ¡lo que te digo: hemos llenado un cajón de fruta!

En fin, os iré contando cómo va la aventura campestre de esta loca familia. Por lo menos, espero poder descansar.

 

Un abrazo,

 

Rita

 

P.D. ¡Uyyyyyyyy!  Mal empezamos. Acaban de llegar mis suegros con maletas. Creo que vienen para algo más que la comida del domingo. Ya decía yo, ya decía yo. Y lo peor es que mi madre también viene mañana.

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Durante años he sido Jefe de Desarrollo de Proyectos en Tesauro. Por mis manos pasaron muchos guiones de cine y televisión, nacionales e internacionales y ahí nació mi pasión por el cine y por la escritura de guión. Escribo porque es una necesidad: cualquier tema y cualquier excusa es buena para dejar volar la imaginación y plasmar historias en un papel. Hace un tiempo creé VÍMELO PRODUCCIONES, una productora y agencia de comunicación. Además, colaboro como guionista con BLUEBERRY STUDIOS y con LINCEO PRODUCCIONES. Soy optimista y espero arrancar de vez en cuando una sonrisa cuando leáis este blog. Sed felices.

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