Estamos en mayo. Llega el buen tiempo, las terrazas, el sol, el aumento de la vida social y, ¡¡¡HORRROR!!!, empieza a hacer calor. Después del invierno y una primavera cargada de lluvias, la gran mayoría de las mujeres estamos deseando que aumenten las temperaturas y mudar los colores oscuros de nuestros armarios por tonos más claros y alegres: rosas, turquesas, verdes, etc. Sin embargo, para un reducido número de personas, concretamente el 3%, empieza un suplicio que no terminará hasta que llegue el otoño: EL SUDOR.

¿Sudas demasiado? Podría ser hiperhidrosis. Y¡Tiene solución!

hiperhidrosis-axilar-operacion

 

Sudar es algo normal y necesario, ya que nos ayuda a equilibrar la temperatura corporal y a eliminar toxinas, pero ese 3% de la población no suda sólo cuando hace ejercicio o suben mucho las temperaturas, si no que suda todo el tiempo y a grandes cantidades. Esta es una enfermedad dermatológica llamada hiperhidrosis y afecta igualmente a hombres que a mujeres, así que si le pasa a algún varón que conozcáis que no es lector de este blog, le vendrá “de perlas” este post.

 

¿A qué zonas afecta la Hiperhidrosis?

  • Axilas
  • Palmas de las manos y los pies
  • Cabeza
  • Espalda

Lo primero que debéis saber es que la hiperhidrosis o exceso de sudoración, tiene dos tipos:

  • Primaria: es consecuencia de una actividad excesiva de las glándulas sudoríparas y tiene un origen desconocido. Suele aparecer a edades tempranas, infancia y adolescencia, y la genética es un factor a tener en cuenta.
  • Secundaria: este tipo puede aparecer desgraciadamente a cualquier edad como un síntoma de otra enfermedad. Las patologías más frecuentes que provocan hiperhidrosis son: ansiedad o depresión, obesidad, y trastornos hormonales como el hipertiroidismo o la menopausia. También hay que tener en cuenta que el tratamiento con medicamentos para el sistema nerviosos también pueden provocar este aumento excesivo de sudor.

armpits

Lo segundo a tener en cuenta es que también existen grados, así que no conviene asustarse antes de la cuenta porque hayamos notado que sudamos un poquito más. Son cuatro grados:

  1. Sudamos pero no es un problema
  2. De vez en cuando, el sudor interfiere con mi vida diaria, pero es tolerable
  3. Sudo tanto que a menudo es un problema con mi actividad diaria
  4. La sudoración es intolerable e interfiere siempre con mi vida

Aunque no es un gran problema de salud, hay que saber que una persona con hiperhidrosis grave puede llegar a sudar 5 veces más que una persona sana, por lo que es una enfermedad que afecta mucho a la calidad de vida y a la autoestima de las personas que la padecen.

Otras de las preguntas que os estaréis haciendo son: si se suda tanto, ¿ese sudor huele? ¿qué hace que el sudor huela mal?

La respuesta, aunque no lo creáis, es bastante sencilla y lógica. En nuestro cuerpo “viven” millones de bacterias, que están tanto dentro como fuera de él. Hay personas que tienen un determinado tipo y número de bacterias en algunas partes del cuerpo, como pueden ser las axilas o los pies, que cuando sudan más de lo habitual al interactuar con el sudor lo descomponen. Esa descomposición es precisamente la que produce el mal olor. Pero, no os llevéis las manos a la cabeza. En condicionales normales, el sudor no tiene porqué oler mal.

El tratamiento estrella contra la Hiperhidrosis: la toxina botulínica

el mejor tratamiento contra el sudor excesivo

Como os comentaba al principio del artículo, lucir colores claros desde estas fechas no va a suponer un problema porque, afortunadamente existen diferentes tratamientos para hiperhidrosis dependiendo del grado que tengamos.

Las microinyecciones de toxina botulínica (sí, lo mismo que se utiliza en medicina estética para eliminar arrugas de expresión) son una solución más rápida y efectiva. Una prueba, un poco larga, eso sí, pero totalmente indolora, permitirá que el especialista sepa exactamente en qué zonas exactamente se suda más. Localizados los “puntos calientes” se inyecta la toxina botulínica, el afectado se va a casa y en unas horas el problema se habrá resuelto como por ensalmo (durante 6-8 meses).

La iontoforesis es otra técnica, especialmente empleada para la hiperhidrosis de las palmas de las manos y los pies, que consiste en introducir la zona afectada en un recipiente con agua mientras que se envía una pequeña corriente eléctrica a través del agua. No es un procedimiento molesto, pero sí que requiere acudir cada 2 días (durante un periodo de unos 10 días aproximadamente) hasta conseguir que el sudor se reduzca a un nivel aceptable.

Los casos muy leves pueden ser manejados con productos de uso tópico, como los antitranspirantes, que contienen como principios activos las sales de aluminio, que actúan disminuyendo la actividad de las glándulas sudoríparas y, por tanto, disminuyendo el sudor.

Así que sudar más o menos está en tu mano, bueno en la de tu médico.

 

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