Ayer por la noche estuve viendo un video a Jeff Foster.

No sé si le conocéis, pero es un hombre bastante joven, con apariencia muy sencilla, que sorprende por muchas de las cosas que comparte.  De todas formas, no quiero entrar en detalle en todo lo que dice sino en algo que me sorprendió de su video.

Soy amiga de mis pensamientos

Pero antes quiero hablaros de los pensamientos: muchas de nosotras, cuando nos hemos acercado al Mindfulness o a la meditación, rápidamente hemos etiquetado los pensamientos como algo malo.  “Hay que huir de ellos”, “los pensamientos nos atrapan, nos alejan de estar presentes…”, “tengo la cabeza como una centrifugadora” …

Consideramos que la mente se convierte en nuestra enemiga en el camino de la serenidad y del equilibrio interior.  Y así, empezamos a escapar de los pensamientos, a luchar contra ellos, una y otra vez, pero ellos insisten en seguir apareciendo y persiguiéndonos.  ¡¡¡No hay manera de huir!!! Aaahhhhh….

La razón de ser de nuestra mente

Realmente, la buena o la mala noticia es que van a seguir viniendo ;-).  Porque esa es la razón de ser de la mente: crear pensamientos continuamente. Y está bien porque esa es su función y nos ayuda inmensamente en nuestra vida, en nuestro día a día, para organizar, analizar, planificar, etc.  Demos gracias a la gran labor que hace la mente al protegernos y cuidarnos, encargarse de prevenirnos de los peligros que pueden ocurrir y prepararnos para afrontar la vida.

Y ¿cómo se hace?

El problema no es que la mente funcione, sino que le demos el control remoto de nuestra vida.  Que permitamos que el que mande sea ella y no nosotras.

Y bien.. muy interesante… ¿pero eso como se hace?

Lo primero, escuchando los pensamientos sin luchar con ellos.  Permitiendo que se expresen mientras nosotras damos un paso atrás… porque solo son pensamientos, no son la verdad, no son tu juez implacable, es solo una opinión, una perspectiva… solo son eso: pensamientos.

El pensamiento es como el canto de un pájaro

Jeff Foster lo comparaba en ese video con el canto de los pájaros. Los pájaros cantan y tienen derecho a hacerlo. No entramos a rechazarlos, ni pelearnos con ellos, ni decirles que se vayan.  Los oímos, sonreímos levemente y no tenemos que creernos lo que dice ese pájaro. Tiene derecho a existir y a expresarse. Y nosotras a escucharle y a decidir si le hacemos caso o no. Esa es nuestra libertad.  Y os invito a que la ejerzáis, sin enfadaros por el pájaro que sólo hace lo que su naturaleza le dice: cantar.

Aquí os dejo el video de Jeff Foster

¡Espero que os guste!

¡Os deseo un feliz y consciente día!

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Experta en Mindfulness, Formadora y Coach en entorno corporativo y escuelas de negocio. Emprendedora, mujer y madre de dos niños. Me encanta disfrutar de todo lo que nos regala la vida: una buena compañía, un paseo, un espacio de silencio, una comida deliciosa… Comprometida con el desarrollo de la conciencia y en facilitar el descubrimiento de la atención plena como una manera de vivir más satisfactoria.

2 Comentarios

  1. Como siempre acertada, sutil con nuestros interiores y plenamente consciente con cuerpo y mente, dualidad que incitas a cultivar, promueves a encontrarse a uno mismo, en esa propia maraña que a veces nos hace confundir pero lucideces coomo la tuya, con tus pensamientos nos hace vislumbrar su verdad es decir la de nosotros.
    Excelente.

    • Muchas gracias Jose Ramón por tus comentarios. Es muy positivo leer y vivir el conocimiento que cada mes Dionne nos trae sobre la atención plena. Un fuerte abrazo y feliz semana

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