• ¿Cuál es tu helado preferido?
  • Mmm, el de vainilla
  • ¿Y siempre te pides el mismo?
  • Pues si. La verdad es que voy a lo seguro. Ese me gusta mucho.
  • ¿Y no te apetece probar otro sabor, no sé, de Mango?
  • No creas que a veces no lo pienso, pero cuando llego allí, pues al final por pereza, por no pensar, vuelvo a pedir siempre el de vainilla…

Sexo color Vainilla

Creo que todos podemos ver con claridad cuantas veces a lo largo de nuestra vida en pareja caemos en la rutina de probar una y otra vez el “sexo color vainilla”. Aquel que sabemos que nos gusta, pero que no ayuda a meter ningún otro ingrediente a nuestra relación. Es aquel que, por comodidad, pereza seguimos practicando, y en muchas ocasiones sin mucho interés.

Y ¿Como animarnos a ponerle toppings y probar otros sabores nuevos a nuestra relación? Creo que hay dos componentes básicos:

Los ingredientes básicos de nuestro helado “sexual”

Si yo os pregunto cuántas veces habláis a la semana de vuestros hijos o del trabajo, ¿Qué me diríais?: “Casi a diario”. Pero si os pregunto cuántas veces a la semana habláis de sexo entre vosotros, ¿Cuántas me diríais?… Es verdad que el día a día, nos puede con las cosas cotidianas; el trabajo, los niños, la suegra, los planes con amigos. Pero a veces olvidamos algo muy importante, que es hablar de nosotros. Pero no un diálogo superficial, donde las cosas se dan por hecho, sino ese diálogo basado en la confianza.

via Gfycat

Tenemos que buscar la ocasión para quedar a cenar, como si de una cita se tratara, con una copa de vino -o dos- y verbalizar las cosas que nos gustan. Compartir con vuestra pareja que estáis cansados de tomar helado de vainilla y que lo queréis es: “mango con frutas tropicales” y nosotras que estamos cansadas de esa intimidad establecida los sábados sin más amor que un orgasmo rápido. Deberíamos tener la capacidad de confiar en nuestra pareja abriéndoles nuestra intimidad y compartir con ella nuestros deseos más íntimos, nuestra necesidad de avanzar, también en este campo.

Tenemos que hablar de lo que me gusta que te disfraces de “enfermera sexy” o lo que me gusta que me provoques una situación donde se respire la tensión sexual durante toda la cena. Pero lo que tenemos que hacer es compartir y experimentar los dos juntos, acompañándonos en el descubrir de nuevas experiencias que nos hagan crecer en el amor y en la entrega mutua.

Es saber vivir nuestra intimidad basada en el dialogo sincero.

LA SINCERIDAD

Este crecimiento tiene que darse bajo el paraguas de la sinceridad. Es imprescindible despojarse de ese “FALSO PUDOR” que muchas veces nos embarga cuestionándonos a nosotros mismos con preguntas del tipo:

  • Ellos: ¿Va a pensar que estoy enfermo…?
  • Ellas ¿¿¡¡¡Qué va a pensar de mi si hago eso!!!???

Creo que nuestras inquietudes están basadas en la falta de sinceridad, en los prejuicios y en la falta de confianza provocada por una ausencia de dialogo.

Nuestros maridos lo que pensarán es: “OLEEEE, que mujer más maravillosa tengo, puedo compartir y experimentar nuevas sensaciones con la mujer que amo y no me juzga”.

Y nosotras pensaremos: “que maravilla, a mi marido sigo excitándole y seguimos creciendo juntos sin sentirme presionada”.

 

Con el paso de cada conversación, de cada acto compartido, se irá produciendo una complicidad que nos unirá de una forma más íntima que será nueva para nosotros. Explicarle a tu mujer que te gustaría tomar helado frutas del bosque con ella, que vais a vivir juntos la experiencia de ese nuevo sabor.

Disfruta con tu marido del helado de frutas del bosque y añade algún topping a esa nueva experiencia.

Acompañaros el uno al otro en este nuevo camino que se vais a emprender juntos, con trabajo y la voluntad de “QUIERO QUERER QUERERTE”

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Soy esposa y madre de cuatro hijos y me gusta decirlo en ese orden. Licenciada en ADE y tras mis años de auditora y gestionando presupuestos en una editorial, empecé a tener la necesidad de gestionar esos conflictos que duermen en nuestro interior y que en ocasiones no sabemos expresar. Así que después de varios años haciendo entrevistas a matrimonios y parejas sobre la forma de comunicarnos en un tema tan personal como son los desencuentros afectivos y sexuales, me dedico tanto a dar conferencias como a asesorar y acompañar a muchas parejas con la necesidad de romper esa barrera que se ha creado entre ambos. En definitiva que puedan ver la manera de crecer juntos.

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