¡Queridas mías! ¿Cómo estáis? ¡Qué ganas tenía de que llegara el domingo para sentiros cerca… o lejos, pero SENTIROS!

¡Válgame Dios, qué semana! Se me ha hecho más larga que un día sin pan. No digo que haya sido mala, noooo… sólo digo que se me ha hecho eterna y no veía el momento de que se acabara.

Os cuento.

Rita on the rocks

Como os dije la semana pasada, me iba a esquiar con mis alumnos. No sé por qué casi siempre me eligen a mi para irme con ellos “de gira” y normalmente me hace ilusión, pero en esta ocasión, la verdad, no me hizo ninguna gracia. ¿La razón? Pues que el verbo esquiar y mi nombre juntos en la misma frase, casi siempre es sinónimo de problemas.

Intenté hablar con la madre directora y pedirle que fuera otro, pero no hubo manera. El año que viene me la traigo y hacemos las dos un descenso por la pista con hábito y todo, como me llamo Rita.

Madrid-Boí Taüll en autocar

No os podéis imaginar lo que fue el viaje Madrid-Boí Taüll en autocar con 38 adolescentes emocionados. ¡Todo el trayecto – repito, TODO EL TRAYECTO – cantando! Después de once horas de viaje, el repertorio completo de Operación Triunfo, los megahits del reggaetón y una exhibición de olores hormonales ¡llegamos a la estación de esquí!

Cuando yo me bajé de aquel autobús no recordaba cómo se caminaba. ¡Me costó ponerme derecha! Como decidimos hacer el viaje de noche para aprovechar todo el lunes, nada más llegar fuimos al hotel, dejamos las maletas y salimos corriendo (es un decir) hacia las pistas a alquilar el material y dispuestos a esquiar como si no hubiera un mañana.

Caminar como Mazinger Z es todo uno

Supongo que vosotras sabéis mejor que yo lo que supone meterse en esas botas de esquí. Meter los pies en ellas y caminar como Mazinger Z es todo uno. Es un curioso ejercicio de caminar y hacer sentadillas a la vez muy difícil de explicar si no lo has vivido.

Os podéis imaginar lo que supuso esa primera clase con el monitor (si, yo me apunté a clase también): entre el dolor de piernas que yo acarreaba después de la noche de viaje, las botas y su firme propósito de enseñarnos a hacer “la cuña”… estuve a punto de pedir que me hiciera la eutanasia y acabaran con mi sufrimiento.

No pude ni comer… Menos mal que, como anochece tan pronto, a primera hora de la tarde ya estábamos todos en las habitaciones descansando hasta la cena. Yo, la verdad, creo que me tumbé en la cama y directamente perdí el conocimiento. Menos mal que compartí habitación con otra profesora que había llevado a los alumnos del colegio que tenemos en Sevilla.

Un frío del carajo

Por cierto, ella había llegado un día antes y no tuve valor para preguntarle cómo había sido el viaje desde Sevilla a Boi Tahüll en autocar. Creo que no se lo pregunté por miedo a que me diera detalles.

El caso es que la buena compañera me tuvo que despertar a las 8 para bajar a cenar. Si no, creo que todavía estaría tumbada en la cama…

Y a partir de ahí, todos los días igual: madrugón, sentadillas caminando, 10/12 caídas por hora y un frío del carajo. Por las noches, sólo era capaz de decir: ¡Por favor, dejadme morir en paz!

En lugar de en Hollywood en el Pirineo de Lleida.

Ayer cuando llegué a casa, se me saltaron las lágrimas al ver a los MEO. Mi Toni cree que fue de la emoción, pero, NOOOOOO: Fue porque me tuve que agachar a darles un beso y me crujieron todos los huesos. No hay una sola parte de mi cuerpo – INSISTO, NO HAY UNA SOLA PARTE DE MI CUERPO – que no me duela. Y esa parte que antes las abuelas definían como “ese lugar donde la espalda pierde su augusto nombre”, o sea el culo, ¡ese no sabéis como me duele! Me he caído tantas veces que he dejado la forma del susodicho en la nieve como si fuera una estrella de la fama; pero en lugar de en Hollywood en el Pirineo de Lleida.

En fin, son cosas de la vida. ¡Feliz semana a todas!

 

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Durante años he sido Jefe de Desarrollo de Proyectos en Tesauro. Por mis manos pasaron muchos guiones de cine y televisión, nacionales e internacionales y ahí nació mi pasión por el cine y por la escritura de guión. Escribo porque es una necesidad: cualquier tema y cualquier excusa es buena para dejar volar la imaginación y plasmar historias en un papel. Hace un tiempo creé VÍMELO PRODUCCIONES, una productora y agencia de comunicación. Además, colaboro como guionista con BLUEBERRY STUDIOS y con LINCEO PRODUCCIONES. Soy optimista y espero arrancar de vez en cuando una sonrisa cuando leáis este blog. Sed felices.

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