1.- Bienvenido a la hiperconexión. En línea todo el tiempo

¡Vaya!. Pensaréis ¡qué título más raro tiene el post de hoy! Que si móvil, que si anfitrión… ¿Qué tiene que ver esto con la netiqueta y el protocolo?

Creo que os va a sonar a todos en cuanto os cuente un poco más a lo que me quiero referir. ¿Quién de nosotros no tiene el móvil en la mesilla de noche y lo emplea como despertador?

No me digas que te levantas y no has consultado los mensajes, correos o cualquier actualización mientras te lavas los dientes, te vistes deprisa para trabajar o desayunas. Si sales de viaje, seguro que eliges un hotel bueno, pero ¿a que te aseguras que tenga una buena conexión por si acaso?

Uff! Si no  lo has hecho (ya serías considerado un poco rarito) es que no has incorporado a tu rutina diaria esta nueva norma de estar hiperconectados a todas horas y que se ha implantado con total normalidad en nuestra vida cotidiana.

 

Querido móvil, ¡deja ya de ser mi anfitrión!

Y ahora ya veréis por qué os cuento lo del anfitrión. Según la RAE, podemos definir como anfitrión:

  1. m. y f. Persona o entidad que recibe en su país o en su sede habitual a invitados o visitantes.
  2. m. y f. coloq. Persona que tiene invitados a su mesa o a su casa.

El móvil no es ninguna entidad ni persona, pero no dejaréis de reconocer que nos invita y recibe en muchas ocasiones y sedes, en casa, en el baño, en los lugares de entretenimiento como cines y teatros. Si vamos en los transportes públicos ¡puff! todo el mundo pegado a una pantalla y si no, te enteras de la vida y milagros de tu compañero de viaje con su casero, su novia o los problemas con su jefe. En el coche, si no conduces procuras enterarte de las últimas noticias o planificar las tareas del día. No os cuento ya en las comidas de negocios, con los dedos tamborileando y mirando de reojo los móviles puestos en silencio (eso si tenemos suerte) y para postre no digamos ya en las comidas familiares. No me dejaréis de reconocer que han dejado de ser todo menos familiar y han pasado a ser un intercambio de pantallas, juegos, fotos en Instagram y comentarios de Facebook de mira como está fulanita y qué bien se lo está pasando menganito. En definitiva el móvil es un cubierto más.

Así que ya entendéis que el móvil es el anfitrión de nuestras vidas, o ¿no te ha entrado un ataque de pánico cuando te lo has dejado olvidado en casa?. Prefieres olvidarte otra cosa y ya verás cómo te las arreglas, pero parecemos Golum en la película “El señor de los Anillos”: Mi tesoro… Yo he de confesar que sí, no creo que haya llegado al pánico, pero sí a la preocupación. Lo veo normal porque para muchos de nosotros es muy necesario en nuestro trabajo, tenemos un pequeño ordenador con una gran capacidad para poder conectarnos todo en ese “aparatito” tan pequeño que domina nuestro día a día. Pero ¿te has parado a pensar las horas que dedicas a tu móvil?

¿Eres consciente que el móvil tiene unas normas de etiqueta que a veces pasas por alto? #netiqueta Clic para tuitear

¿Eres consciente que el móvil tiene unas normas de etiqueta que a veces pasas por alto si o si, sin prestar atención ni darle importancia?

Como en todo, las buenas maneras también son aplicables al uso de la tecnología y de los móviles, que no tengan que reprocharte que eres un maleducado

Estamos hablando de un tema muy serio, o seguimos dejando que el móvil sea nuestro anfitrión o acabaremos siendo ninguneados e ignorados al prestar más atención a los aparatos electrónicos que a nuestra persona.

Fijaros esta frase que me he encontrado en Internet, para reflexionar ¿tendrá razón?. ¿Brecha? Abismo dirás

“La brecha digital es entre quienes usan el móvil sólo como teléfono y los que lo usan sólo para todo lo demás.”

2.- El móvil ¿un medio o un parapeto en el que refugiarse?

Os puedo parecer nostálgica o anticuada, pero recuerdo que, hasta hace unos años, si querías consultar internet, tu correo electrónico o alguna investigación, te dirigías a tu ordenador y allí pasabas un tiempo mirando la información que te interesaba y una vez apagado el ordenador, internet no volvía a hacer aparición en tu vida hasta que te volvieses a enchufar de nuevo. La acotación entre tu  mundo online y offline estaba clara. Ahora las notificaciones, WhatsApps, correos electrónicos, mensajes, nos bombardean a todas horas y somos nosotros los que tomamos las riendas de la situación, decidiendo cuándo y cuánto tiempo queremos estar conectados. La diferencia entre online y offline se ha desvanecido.

Todos estamos en mayor o menor medida enganchados al móvil, pero en algunos casos el nivel de adicción puede llegar a ser preocupante. El móvil es una fuente continua de distracciones, y a diario podemos verlo claramente, cruzamos peligrosamente los pasos de cebra siempre con el móvil en la mano y con el peligro de no ver los coches o ser atropellados porque no hemos hecho caso del semáforo.

Voy a ir más allá ¿qué ocurre en los ascensores? ¡Enhorabuena al que da los buenos días! Si no, en el mejor de los casos todos vamos con la cabeza agachada mirando al móvil o cualquier otra pantalla y, si escuchamos un tono aunque no sea de nuestro móvil, seguro que lo miramos  para comprobar, con el consiguiente disgusto, que no es un mensaje para nosotros. En la parada del autobús, por lo menos en la mía, si estamos cinco personas, tres estamos mirando el móvil y al subirnos en el autobús, o duermes o ya estás mandando whatsapps o mirando correos. Y ya no digamos en el metro, esto sí que es un lugar de culto tecnológico, todo el mundo va entregado a sus ebooks o están totalmente abstraídos con el móvil. Hasta te sientes un bicho raro si miras a alguien o vas escuchando música tranquilamente. Se te quedan mirando como diciendo ¡a esta mujer le pasa algo extraño!

¿Qué nos ha pasado para que nos volvamos tan dependientes de esta tecnología? ¿Por qué ya no concebimos la vida sin él?¿Qué pasó con eso de hablar cara a cara con las personas que nos interesan en lugar de enviar mensajes? ¿Por qué ha degenerado de esta forma la comunicación?.

Con la excusa de ser una herramienta de trabajo, nos parapetamos detrás de una pantalla y nos aislamos del mundo. No queremos saber mucho más de la persona que tenemos enfrente de nosotros. Parece que, aunque esté en persona, yo tengo menos derecho a ser  escuchado y atendido que un mensaje con prioridad incierta. ¿No puedes atenderme de manera prioritaria y con un mínimo respeto? Holaaa ¡Que he llegado antes que el teléfono!

No sé si te sentirás identificado pero cuando coges el móvil parece que llevamos un localizador a cuestas. Si nos llaman, tenemos que estar disponibles a todas horas. Esta situación se acentúa aún más cuando somos emprendedores, o tenemos nuestra propia empresa, parece que nos va la vida y dependemos excesivamente de este dispositivo.

Esto es preocupante y enfermizo y nos tiene que hacer reflexionar. Los psicólogos contemplan nuevos trastornos ocasionados en determinadas personas por su incapacidad de separarse de su teléfono móvil la Nomofobia ( miedo acervado, angustia irracional, pánico o sufrimiento desmedido a no estar conectado al teléfono o a Internet para interactuar) y la Mobilfilia (excesiva afición o simpatía al teléfono convertida en una adicción obsesiva compulsiva a estar mirando continuamente al teléfono para ver si se tiene alguna llamada o mensaje) y el Phubbing (la suma  de phone y snubbing) y se podría traducir como el menospreciar a las personas que nos hacen compañía utilizando el teléfono.

¿Sabes que es el Phubbing y su relación con la #Netiqueta? Clic para tuitear

Si lo analizamos asusta, más  aún si tenemos en cuenta que más del 81% de usuarios lo mantiene encendido durante todo el día, según un estudio de OfCom. No es broma, hace unas semanas estaba preparando este post y tropecé con los siguientes artículos que os recomiendo:

¿Eres víctima de una crisis digital? Esto dice Forbes sobre el tema. Afirma que la persona promedio comprueba su teléfono cada seis minutos (150 veces al día), teniendo en cuenta que estamos despiertos un promedio de 16 horas al día, dedicamos muchísimo tiempo a la tecnología antes de tener en cuenta lo que hacemos en nuestros ordenadores, tabletas y televisores.

Muy interesante es el siguiente artículo: Así de enganchados estamos los españoles al móvil en cada comunidad autónoma. Puede ver el estudio en este enlace . Algunas regiones como Extremadura o Castilla La Mancha, concentran el mayor número de casos problemáticos. Lo que se trata de ver en este estudio es hasta qué punto la tecnología es capaz de hacer emerger un comportamiento anómalo. Aunque estos dispositivos tienen un inmenso potencial para mejorar nuestro bienestar, su presencia constante puede llegar a tener un importante coste cognitivo.

No es necesario desconectarse, sino priorizar. Así­ que, para mejorar nuestra comunicación y por salud, ¿no podemos intentar dejar un poquito de trastear con el móvil? Probemos a dejarlo en el bolsillo o bolso y, quién sabe, al igual descubrimos a la persona que tenemos delante, descubrimos nuevos paisajes y experiencias ¡Qué sorpresa!

Jeroen Sangers, consultor especializado en mejorar el rendimiento de personas, equipos y organizaciones, está de acuerdo y asegura que “en lugar de buscar la separación deberíamos encontrar el equilibrio y aprender a distribuir nuestra atención de forma dinámica según las necesidades de cada momento”.

3.- Cómo parecer más profesional empleando sencillos consejos de etiqueta en el móvil

Reconozcamos que, efectivamente, los móviles se han convertido en un elemento fundamental en la vida de las personas, pero también es muy importante darnos cuenta que su uso habitual en espacios que todos frecuentamos no se ajusta a unas mínimas reglas de educación. No existen unas normas claramente definidas sobre su uso, pero si hay un código no escrito que debemos aceptar todos los que utilizamos esta forma de comunicación. Si lo pensamos detenidamente debemos afrontar nuevos retos acerca de lo que es adecuado o no en  relación a las normas sociales básicas. Nos relacionamos en entornos en los que las conversaciones privadas se trasladan fácilmente a espacios públicos y reuniones formales y sociales. Relativiza y piensa que el móvil y las últimas tecnologías no están ahí para controlar y dominar tu vida, su función es ayudarnos pero nada más.

¿Cómo parecer más profesional empleando sencillos consejos de etiqueta en el móvil? Clic para tuitear

Seguro que estos pequeños trucos que te comparto (detalles que a mí me funcionan) te ayudan controlar tu móvil y favorecerán tu profesionalidad y sobre todo la convivencia:

Calma y control. Cuidado con permitir que el móvil domine tu vida

📲 Ante todo calma y control. Es lo más básico, pero debemos darnos cuenta de cuándo estamos cayendo en un uso excesivo y ponerle coto. Atención a los comportamientos excesivos y la aparición cada vez más frecuente de enfermedades (psicológicas: nomofobia, phubbing. Físicas: dolores de espalda, lesiones en las manos etc.). No nos digan con razón que somos los “cabezas bajadas” y estamos demostrando una falta de consideración y respeto hacia nuestros interlocutores, bien sean familiares clientes, compañeros u otros profesionales.

No dejes nunca que un teléfono móvil interrumpa una conversación en persona

📲 No dejes nunca que un teléfono móvil interrumpa una conversación en persona. Ni reuniones profesionales, conferencias, entrevistas de trabajo, comidas. Altera y rompe la atención y la situación que se está viviendo en ese momento. Esa persona, ya sea amigo, compañero, cliente, familiar, te está dedicando lo más valioso que tiene: su tiempo, merece toda tu atención. Por supuesto la peor imagen profesional que puedes transmitir es coger la llamada (el móvil  debe estar apagado o en modo silencio).

Solamente si es algo muy grave o urgente, avisa y pide permiso a los demás. Ofrece una disculpa y sal unos segundos del lugar donde te encuentres

Los tonos y sonidos: emplea un tono adecuado y discreto

📲 Como vamos con nuestro móvil a todas partes, no nos olvidemos de ser cuidadosos a la hora de utilizar el tono de llamada. A todos nos ha pasado ir en el metro o autobús, escuchando la música o los vídeos que tiene la persona que va enfrente. ¡Eso si con suerte no se pone a cantar!.

Está muy bien que nos guste la canción de moda, el “Despacito”, el reeageton o “ Vente p’acá” de turno (que conste que no tengo nada en contra de esos ritmos y me divierto con ellos en los momentos y espacios adecuados) , pero no empleemos tonos estridentes, los chistes jocosos y subidos de tono, y un volumen al máximo. Seamos discretos y mantengamos el móvil en vibración o con un volumen normal.

Profesionalismo cero, emplear los altavoces y radiar tus conversaciones

📲 Eso es profesionalismo, cero. Lo volveremos a repetir hasta la saciedad. Si estamos en una comida, en una reunión o en una junta, además de evitar el móvil y tenerlo fuera de la vista en tu bolsillo o en el bolso, si es absolutamente imprescindible que utilices el móvil por algo urgente, no emplees los altavoces o lo utilices como una radio. ¿Tienes que estar radiando tus conversaciones? ¿A tu interlocutor le interesan los temas que tengas que tratar con otras personas? Cuida de tu privacidad y de las buenas formas.

Los horarios de las llamadas. Cuestión de respeto

📲 Tanto en lo profesional como en lo personal, un tema muy importante y delicado es el del horario. Que todos dispongamos de un móvil no significa que puedas emplearlo de cualquier manera y a cualquier hora. Debes preguntarte ¿estoy haciendo llamadas en horarios de trabajo? No hagas llamadas que estén fuera de unos límites normales. Por normas de cortesía, no molestes el descanso o no llames a horas que puedas asustar a tu interlocutor por creerlo una urgencia. Lo mismo ocurre con los mensajes, o tienes muchísima confianza con tu interlocutor o ten en cuenta que cada vez que mandes un mensaje instantáneo, tu destinatario recibirá un aviso, y estos suelen ser por lo general sonoros o visuales. Molestias las justas.

La disponibilidad de nuestro interlocutor. Una pregunta sencilla nos ahorra problemas

📲 Prioritario preguntar a nuestro interlocutor si está disponible y nos puede atender en ese momento. Es tan simple como preguntar: ¿podemos hablar? ¿te pillo en buen momento? ¿me puedes atender ahora?. Si no, debemos posponer la llamada. No insistamos, si no nos cogen el teléfono, es probable que en ese momento no sea el más adecuado para que nos puedan atender. Es útil y un buen detalle que puedas mandar un mensaje o WhatsApp previamente diciendo: ¿te puedo llamar? Si la persona no te contesta procura no llamar.

Dónde colocar el móvil. Por supuesto en la mesa no

📲 Ten mucho cuidado dónde colocas el móvil. Ya hemos dicho que nunca ha de ponerse sobre la mesa en reuniones, comidas, y prácticamente en ningún lugar. Aunque no quieras, inconscientemente estás mandado el mensaje hay alguien más importante que tú y le voy a prestar más atención. No es solo descortesía, es que encima queda horroroso. Imaginemos cualquier comida. Ponemos los móviles encima de la mesa pero ¿dejas las llaves, el abrigo  o la cartera? La respuesta es no. Todos hemos pensado que la educación brilla por su ausencia si vemos a alguien que hace uso exagerado del whatsapp, que vive tomándose selfies mientras sus amigos o familiares almuerzan, o el que no es capaz de mirar a los ojos a quien tiene frente a él por estar mirando constantemente la pantalla del móvil.

Los selfies, ¿necesarios o narcisistas?

📲 Hablando de selfies ¿dónde, a quiénes y cuándo tomar selfies? ¿Qué os parecen aquellas personas que se fotografían en todos lados e incluso te pegan codazos para sacarse fotos los primeros?. La finalidad del selfie es documentar dónde te encuentras. Si se trata de un evento profesional puede tener un buen propósito, has conocido a grandes ponentes y te fotografías con ellos o bien inmortalizas los momentos más importantes del evento. En el resto de casos hay que optar por la moderación y discreción. No canses, de vez en cuando está bien, ¿pero siempre? Mucho cuidado con los selfies en actitudes bochornosas o comprometedoras. Aquí tu marca personal está en juego, piénsatelo dos veces. Si tomas un selfie de grupo, pide permiso a todos para publicarla.

Lugares totalmente vetados para el móvil

📲 Lugares totalmente vetados para el uso del móvil. Seguimos oyendo móviles en medio de una conferencia, mientras vemos una película en cine, en el teatro, en un espectáculo cultural, en los hospitales y en acontecimientos de carácter religioso. ¿Por qué? Siempre hay avisos que nos recuerdan que no se pueden utilizar los móviles en estos espacios y parece que hacemos caso omiso a estos anuncios. Si vamos a alguno de estos lugares, debemos preocuparnos de apagar el móvil sí o sí, sin excusas.

Personalizar el móvil de forma profesional

📲 En ambientes profesionales (en los personales si quieres puedes adoptar más relajación) personaliza tu móvil de forma adecuada, pon tu nombre completo para que aparezca en tus mensajes y puedan distinguirte. Tu foto puede ser el logotipo de tu empresa o una buena foto tuya, nada de grupos en ambientes sociales, en traje de baño, tomando una copa. Este tipo de fotos no va nada bien para mejorar tu imagen profesional. Fondos de pantalla discretos o que vayan asociados con tu marca. Es muy normal que al llegar a una reunión, va a ser muy normal que tengas que sacar tu móvil y para apuntar algo en tu móvil y otras personas lo vean,  no querrás que te asocien con alguna imagen inconveniente. Se cuidadoso también con los status o frases que publicas. Elige una frase de estado que siempre comunique disponibilidad. Muy recomendable: ¿en qué puedo ayudarte?. Con esta frase comunicas tu actitud de servicio y profesionalidad.

Evita vanagloriarte y presumir de móvil. Es un instrumento más de tu trabajo

📲 Y ya la guinda del pastel y la última recomendación. Hemos de admitir que el móvil se ha convertido en un accesorio más pero no me dejareis de reconocer que en cualquier reunión familiar el tema es recurrente. Estamos cansados de oír constantemente: “Mi móvil pesa menos, pero el tuyo tiene más cobertura. El mío es el último modelo de XXXX que lleva incorporado un USB XXX. Pues el mío es un prototipo Menganito, con tecnología 3GDS25, que funciona con baterías de grafeno y que ya no pesa, sino que flota” (o algo parecido porque la tecnología me la he inventado).

El-celular-mas-caro-del-mundo

No hace falta vanagloriarse de tener el último modelo o la funda más cool que vaya a conjunto con nuestro estilismo y accesorios.  Cada uno debe tener el móvil que le es más útil y punto, no es cuestión de debate. ¿Has pensado que el móvil desintegra y deshumaniza las relaciones? Pues que esto no te ocurra a ti.  No “presumas” de teléfono encima de cualquier mesa, o en cualquier otro sitio,  no le hace ningún bien a tu imagen.

Vamos a hacer una reflexión

¿Puedes dejar un ratito el teléfono por favor?

¿Qué consejos tenéis para que el móvil no se adueñe de nuestras vidas?

¿Se nos ha ido de las manos?.

Espero vuestras aportaciones

Si has llegado hasta aquí ¡Gracias por leerme!

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Profesional especializada en Netiqueta, Redes Sociales, Comunicación 2.0 Protocolo Social, Protocolo Institucional y Marca Personal Siempre en modo aprendizaje. Considero la comunicación, un factor decisivo para la conexión entre las personas y para generar satisfacción Me gusta pensar que siempre hay personas a las que les pueden interesar tus aportaciones y que hay alguien que conversa contigo en cada interacción. Trabajo intensamente en este aspecto, el feedback me resulta imprescindible. Mi misión es aportar un servicio profesional enfocado a obtener mayor visibilidad, establecer nuevas conexiones y mejorar las relaciones de los equipos, poniendo en práctica el uso de la marca digital través de redes sociales y una comunicación 2.0 efectiva basada en el protocolo social, protocolo institucional, la Netiqueta y la negociación.

3 Comentarios

  1. Muy bueno! Es un horror ver como la gente pierde la educación y los modales con el tema del móvil. A mi lo que más me espanta es el enganche de mis hijos …

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