Uno de los estereotipos más extendidos sobre la adolescencia es la del chico o chica rebelde e indomable que lleva constantemente la contraria a sus padres. Aunque esto puede darse en algunos casos y ésta es una etapa de altibajos emocionales, ese estereotipo no es representativo de TODOS los adolescentes.

¿A qué se debe entonces esa rebeldía en muchos de ellos? la principal meta de un adolescente es lograr su autonomía e independencia. Para que esto ocurra, los adolescentes empezarán a alejarse de las figuras paternas. Esto puede ponerse de manifiesto en la tendencia de los adolescentes a discrepar de sus padres y a no querer pasar tanto tiempo con ellos como antes. Además su grupo de iguales en esta etapa se convierten en su principal referente, algo con lo que los padres y madres pueden no estar muy de acuerdo…

Por qué es importante (y necesaria) la independencia para un adolescente

A medida que van madurando, los adolescentes empiezan a pensar de un modo más abstracto y racional. Se están formando su propio código ético, su propia escala de valores. Y los padres es posible que constaten desconcertados que sus hijos e hijas, que antes tendían a conformarse para complacerles, de repente, empiezan a autoafirmarse (y a afirmar sus opiniones) con fuerza, ¡con demasiada fuerza en muchos casos! y a rebelarse contra el control p/materno.

Anhelando la atención de papá y mamá…. aunque no lo parezca

Aunque esta marcha hacia la autonomía puede tomar muchas formas como menos afecto expresivo, más tiempo con los amigos, comportamiento polémico, desafiar los límites... (la lista puede continuar), los adolescentes frecuentemente se sienten confundidos e inseguros ante el hecho de abandonar la seguridad y protección del hogar e incluso pueden estar indecisos anhelando la atención de papá y mamá (quizás nos esté pasando desapercibido este hecho).

Y la adolescencia puede ser una época confusa para los padres también. Por un lado, deben lidiar a menudo con el comportamiento paradójico de sus hijos. ¿Cómo es posible que en el transcurso de una hora un/a adolescente pueda acusar a su madre de tratarle “como un bebé” y luego, actuar ofendido/a porque espera que limpie la mesa después de la comida?

¿Soy un padre / madre controlador / a con mi hijo adolescente?

Tal vez sea un buen momento para que los padres y madres analicen detenidamente cuánto espacio dejan a su hijo/a adolescente para que sea un individuo y que se formulen preguntas como: «¿Soy un padre/madre controlador/a?» «¿Escucho realmente a mi hijo/a?» o «¿Permito que sus opiniones y gustos difieran de los míos?»

Cómo ayudar a nuestro hijo adolescente a forjar un criterio propio

Ante todo, no temamos… Pensemos que construir esta autonomía es el paso previo necesario a ser adulto, a tener su propio criterio y poder discutir, negociar o discenir lo que quiere y lo que no quiere, que le posibilitará para su “salida al mundo” en solitario sin el respaldo de los padres. (si pensamos en el ámbito de la pareja, el laboral… ¿quién no querría que su hijo/a fuese autónomo y tuviera criterio propio?).

Es entendible que muchos padres sufran al ver que sus hijos e hijas se alejan, sobre todo si llegar a creer que perderán por el camino los valores que con tanto esfuerzo han ido inculcando… También pueden sufrir pensando que se confundirán, o que ya no les tienen en mente, que papá y mamá ya no son prioridad

Tengamos confianza en nuestros hijos

Pero lo cierto es que los valores siguen estando ahí, es sólo que los adolescentes necesitan ordenarlos y vivirlos a su maneraTengamos confianza, en ellos, y en que lo aprendido permanece, y si seguimos siendo como familia una fuente de apoyo, seguridad, protección, acompañamiento, cariño, comprensión y escucha, seremos ese faro al que los hijos a hijas volverán cuando así lo requieran.

Vivir esta etapa desde el respeto hacia nuestros/as hijos/as se traducirá en que no se alejen demasiado o que si necesitan hacerlo, sabrán volver.

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