Estoy frente a una montaña con una taza de té verde.

Acabo de despertarme de una siesta larga y perezosa.

No quiero hacer nada.

Todo está aquí en este instante

Al fondo oigo a unos ingleses riendo entre jarras de cerveza. Integro este momento con el sonido del rio y de sus risas. Mientras espero que me traigan un brownie lleno de calorías, observo la montaña.

No es la montaña más bonita del entorno. Da igual. En este momento es la montaña que yo decido mirar con curiosidad y cierto desapego.

Entre la montaña y yo hay casas, un rio y varios árboles. Pero ninguno de ellos me impide ver la montaña.

La temperatura es suave, el viento ligero. Y, aquí estoy, sintiendo mi estómago rugiendo, mi lengua con saber a té y la sensación de cada palabra escrita en mi nuevo bloc de notas.

¿Necesito más? ¿quiero más? ¿busco más?

No. Todo está aquí en este instante.

La metáfora de la montaña como un reflejo de mi misma. Las nubes, el viento y los pájaros que la acarician al pasar. Y todo pasa y la montaña sigue ahí.

Firme, con sus rocas, árboles y matorrales. Como yo.

Su aspecto podrá cambiar por fuera, pero su fuerza se mantiene por dentro.

¿Necesito más? ¿quiero más? ¿busco más?

La montaña no se preocupa, ni se siente culpable, ni está pensando en el taller que dará mañana, ni si sigue siendo atractiva…. Solo está, presente, enorme y abierta a la vida, permitiendo que le habite todo lo que viene y se posa. No juzga si está bien o mal…

En este momento, soy esa montaña, y también soy el té… y las risas de los ingleses.

Esto es Mindfulness.

La vida tal cual es y su contemplación también es Mindfulness.

¡Feliz delicioso y perezoso verano!

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Experta en Mindfulness, Formadora y Coach en entorno corporativo y escuelas de negocio. Emprendedora, mujer y madre de dos niños. Me encanta disfrutar de todo lo que nos regala la vida: una buena compañía, un paseo, un espacio de silencio, una comida deliciosa… Comprometida con el desarrollo de la conciencia y en facilitar el descubrimiento de la atención plena como una manera de vivir más satisfactoria.

3 Comentarios

    • Qué razón tienes María Jose. Es importante que se verbalice y se explique. A veces lo sencillo es difícil de comunicar pero Dionne lo hace de una manera extraordinaria.
      Feliz semana y mil gracias por tu comentario

  1. Me encanta, Dionne. Simplemente tenemos que aprender a pararnos de vez en cuando y dejar que lo que nos rodea nos llegue a través de los sentidos. «La montaña no se preocupa, ni se siente culpable». Bs.

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