No hay nada como pasar el día en IKEA

¡Hola querid@s!

¿Cómo van los preparativos de Navidad? En mi casa van viento en popa. Nunca antes he preparado la casa con tanta dedicación como este año.

Pero no os equivoquéis: no es que me haya embargado el espíritu navideño, no. Es que seguimos con la operación “reparaciones y derribos YAQUE” en nuestro hogar, dulce hogar (últimamente nuestro “dulce hogar” es tan dulce como una guindilla picante en vinagre).

Las pequeñas reparaciones…

Ya os conté hace unos días que estábamos haciendo pequeñas reparaciones: íbamos a hacer una reparación en el baño pequeño y ya vamos por lijar el suelo del salón. ¿Qué os parece?

Ya que estábamos metidos en líos, hemos cambiado el baño, pintado la habitación de las niñas y acabamos de lijar y barnizar el suelo del salón. ¡Una pesadilla, querid@s! Como ni se podía pisar, ni se podía vivir en casa con el polvo y el olor, nos hemos tenido que ir a casa de nuestros respectivos padres: Tony se ha ido a casa de sus padres con las 3 niñas y yo me he ido a casa de los míos con los 3 niños y el chino. Es que somos tantos que es imposible darnos cobijo en una sola casa.

Pero he descansado un montón 🙌

Lo bueno es que he descansado un montón: de mi marido, de las niñas y de los niños. Al estar mi madre pendiente de todo (Dios la bendiga, qué buena es… es pesada, pero una santa, la verdad) … al estar ella pendiente de todo, me he sentido como una niña más.

Lo peor fue el domingo pasado que ya volvimos todos a casa. Al abrir la puerta y ver cómo estaba todo, casi cierro y pido asilo en casa de un vecino. ¡Cómo estaba todo! Se me saltaron las lágrimas.

Vuelta a la realidad …. “cruda”

Nos pegamos una paliza tremenda a sacar las cosas de las cajas y cuando empezamos a colocar libros, adornos y demás artillería pesada en las estanterías, nos dimos cuenta que el aspecto era muy viejo y no casaba ni con el suelo ni con las paredes. ¿Os imagináis lo que vino a continuación? Efectivamente: IKEA.

No hay nada como pasar el día en IKEA

Todo el día dando vueltas por la dichosa tienda. Estuve a punto de llevarme el podómetro, pero luego se me olvidó. Y casi mejor porque me hubiera asustado descubrir la cantidad de kilómetros que hice (y la cantidad de perritos calientes con cebolla que me comí. ¡Qué buenos están!)

Como todo es tan bonito y tan supuestamente barato, salimos de la tienda 8 horas después de haber entrado con un cargamento de cajas tremendo. Tuvimos que alquilar una furgoneta porque aquello no había manera de meterlo en los coches.

Hay vida después de IKEA ??

Y desde entonces, así estamos: abrimos una caja, buscamos tornillos, leemos las instrucciones de montaje y no entendemos un carajo… lo dejamos para luego y abrimos otra caja a ver si hay más suerte.

Tengo la casa que es como un almacén de cajas de cartón. Los MEO han decidido que es muy divertido coger bolsas de una caja de cartón y meterlas en otra. Es decir que ahora ya no sabemos qué tornillos van con cada mueble, ni encontramos las instrucciones de montaje porque las niñas las han utilizado para dibujar.

¿Me podéis recomendar algún sitio para esconderme?

Un beso

 

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Durante años he sido Jefe de Desarrollo de Proyectos en Tesauro. Por mis manos pasaron muchos guiones de cine y televisión, nacionales e internacionales y ahí nació mi pasión por el cine y por la escritura de guión. Escribo porque es una necesidad: cualquier tema y cualquier excusa es buena para dejar volar la imaginación y plasmar historias en un papel. Hace un tiempo creé VÍMELO PRODUCCIONES, una productora y agencia de comunicación. Además, colaboro como guionista con BLUEBERRY STUDIOS y con LINCEO PRODUCCIONES. Soy optimista y espero arrancar de vez en cuando una sonrisa cuando leáis este blog. Sed felices.

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