Motivación, mi vida es un reto sin ti

¿Te faltan las ganas de hacer cosas? ¿Tienes días en los que parece que con cada paso que das es como si arrastrases una losa?  El verano está en pleno apogeo y sí ¡efectivamente amig@s! este ha sido el tema de conversación más frecuente en charlas con amigos, en formaciones que estamos terminando, en reuniones para ir concretando nuevos proyectos y, en general, con otros compañeros de trabajo.  

Personalmente, el verano es una época del año en la que las tareas y el trabajo, por liviano que pueda parecer, se me hace cuesta arriba. Intentas por todos los medios organizar tareas para tener más tiempo libre, cerrar actividades que han terminado, planificar reuniones de última hora para concretar proyectos e imprevistos que de repente te hacen sentir como si no fueses a acabar nunca con lo que te habías propuesto ¿verdad que os suena?

Y es que hay días, en los que por la razón que sea, básicamente no nos encontramos motivados para hacer frente a todas nuestras ocupaciones. ¿Por qué nos desmotivamos? Por muchas razones, en ocasiones nos vamos a encontrar que es el propio trabajo que estamos realizando, o es complicado, o no nos apetece hacerlo, o bien no nos gusta nada en ese momento.

Cuando repites una y otra vez las tareas de todos los días, sin parar a pensar qué estás haciendo o por qué haces eso, de seguro que tienes un batacazo en tu motivación.  Esto es lo que  considero como “vivir en modo piloto automático”.

Motivación, mi vida es un reto sin ti

Otras veces, se trata de nosotros mismos, en este tiempo los largos días de verano, el calor, el ambiente  que  gira en torno a vacaciones y descanso por todas partes, las distracciones y la cantidad de eventos interesantes a los que podemos acudir, hacen bastante agotador permanecer muchas horas trabajando o sentados delante de ordenador organizando tareas. No siempre tenemos el mismo estado de ánimo, la motivación también depende de nuestras expectativas y, por supuesto, de nuestro entorno.

¿Os habéis dado cuenta que cuando no estamos motivados o concentrados todo parece que cuesta el doble o el triple? Nos detenemos cada dos por tres, empezamos a suspirar e intentamos por todos los medios que regresen las ganas de continuar, pero… ¡nada! no vuelven y es como si se hubiesen ido de paseo. Cuando queremos lograr un objetivo y no podemos enfocarnos no sólo nos sentimos agotados y tristes, sino que también el estrés y la ansiedad aumentan.

La motivación  es el motor que pone en marcha nuestras posibilidades de avanzar, la clave de nuestros proyectos y el combustible que nos sirve para ser más creativos, productivos  e incluso más felices

«La motivación nos impulsa a comenzar y el hábito nos permite continuar.»

Jim Ryun

Y entonces ¿por qué resulta relativamente fácil perder la motivación?  Cuando nos falta interés o no prestamos atención a lo que hacemos nos cuesta más acabarlo y si a esto le sumamos el resto de tareas que se van acumulando más y más … ¡todo un reto por afrontar! Sin embargo estamos mucho mas centrados en mirar la lista de tareas por hacer o la cantidad de papeles por solucionar y nos es muy difícil ponernos las pilas y comenzar a trabajar de forma coherente.

Si no ponemos foco en los objetivos que queremos lograr, o bien nos falta interés en nuestras metas, estaremos realmente desmotivados y ¿cuáles pueden ser las causas de esta desmotivación?

🔎 Pensar excesivamente en el futuro: Centrarnos en lo que tenemos pendiente, en lo que puede suceder o en lo que está por venir es mucho más pesado que ir solucionando lo que se nos presenta en este momento, y eso puede convertirse en un problema por no permitirnos estar concentrados en el “ahora” y disfrutar de las experiencias que se nos presentan.

Casi siempre nos justificamos diciendo que así somos previsores, pero tanta precaución nos quita las energías y hace crecer nuestras preocupaciones por un futuro que en realidad es incierto. Siempre tendremos algo pendiente, problemas que tendremos que resolver, algo para lo que tendremos que estar preparados pero si nos adelantamos demasiado nos va a ser complicado mantenernos motivados.

Toma ventaja y recuerda que lo que estás haciendo en este momento tienes que poder aprovecharlo para finalizar lo que vas a hacer más adelante. Si tes ves desbordado durante tu jornada laboral, entonces ¡ánimo, manos a la obra y termina tus tareas! Ya verás cómo te quedará tiempo libre para poder disfrutar.

Los benditos miedos

🔎 Los benditos miedos: muchas veces nos mostramos muy seguros con los propósitos y las metas que queremos alcanzar, pero si escarbamos en nuestro interior quizá seamos conscientes de que en el fondo tenemos miedo. Si vas a realizar nuevas actividades, plantearte nuevos retos y salir de la famosa “zona de confort” es normal que sientas desasosiego e inquietudes.

En realidad, es como si fueras a dar un paso al vacío y en esta situación, no vas a poder o no vas a querer seguir avanzando. Esta es una manera de desmotivarse. El miedo no te permite avanzar, te hace dudar y posiblemente ser más cauto. Para motivarte necesitas enfrentarte a él. Saca tus miedos al descubierto para trabajarlos y poder gestionarlos. Resolver una cosa a la vez sin proyectar las preocupaciones a circunstancias que todavía no han pasado, ¡avancemos pasito a pasito!

🔎 Escoger metas equivocadas: si nuestros objetivos no están claros o no estamos de acuerdo con ellos, nos va a suponer más esfuerzo terminar con las tareas asignadas por los demás o por nosotros mismos. Si te cuesta cada vez más poner foco en el trabajo, quizás el motivo sea que no estás en armonía con tu trabajo y sea tiempo de un cambio o de dar  un giro inesperado para cumplir con tus necesidades.

 “Las personas altamente motivadas son capaces de marcarse metas ambiciosas, pero alcanzables y se sienten a gusto consigo mismas”

🔎 El agotamiento: hay épocas del año o temporadas en las que no podemos concentrarnos en nada. Más allá de la ansiedad irnos fuera y desconectar, pasear, estar en la montaña o en la playa o durmiendo a pierna suelta sin tener un horario, la desmotivación se presenta cuando estamos demasiado agotados.

Es señal de que hemos acumulado tensiones durante mucho tiempo. La mejor recomendación es descansar bien y seguir una rutina sana. Alejar nuestro cerebro de tanta saturación de información. Así será más fácil concentrarnos y el tiempo se nos pasará más rápido. Antes de que nos demos cuenta estaremos disfrutando de unos días de descanso merecido.

5 formas de motivarte cuando te sientes cansado

Seguro que tienes en la mente bonitos recuerdos de cómo hace años  te ponías nervioso y contabas las horas para que llegase el fin de semana, para quedar con los amigos, conocer gente nueva y acudir a fiestas ¡bonitas ilusiones!  Y además no había ni día ni noche para estudiar o para ilusionarte a tope en nuevos proyectos ¡cuánta energía poníamos en todo! En determinados momentos sientes una dejadez extraña, es como si te sintieras cansada para todo y no encuentras cosas por las que entusiasmarte. Aparentemente y visto desde fuera podemos no tener ningún problema, tenemos una familia por  luchar y disfrutar, unos proyectos/ negocios por los que avanzar y unos amigos que nos acompañan en el camino… no podemos pedir más, sin embargo en tu interior sientes que todo te aburre.

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La desmotivación es un estado que prácticamente todos hemos experimentado en alguna ocasión. Cuando estamos desmotivados es como si nos faltasen las fuerzas y muchas de las ocupaciones que antes nos estimulaban han dejado de tener su encanto. La desmotivación es la gran epidemia del siglo XXI. No es grave en sí misma pero puede desembocar en temas de salud más preocupantes. De hecho, en algunos casos puede ser una señal de alarma que nos indica que debemos reflexionar y no debemos hacer oídos sordos.

5 formas de motivarte cuando te sientes cansado

 

No te preocupes, esta sensación de insatisfacción y agotamiento no es exclusiva de nadie: todos somos susceptibles  de experimentarla en determinadas épocas del año en la que parece que hemos estado apagando fuegos y no hemos llegado a nada o especialmente cuando nos proponemos asumir más trabajo del que es física o mentalmente posible.

Y llega el temido agotamiento que nos afecta física y emocionalmente, y se produce cuando experimentamos estrés durante un largo período de tiempo o cuando sentimos que nuestro trabajo no cumple con nuestras expectativas y empezamos a desilusionarnos por las circunstancias que nos rodean.

Así que vamos a ponernos manos a la obra y… ¡venga a motivarnos!, ¡no todo está perdido!. Hay un magníficas formas maneras de motivarnos cuando reconocemos estos síntomas, o si ya estamos en modo agotamiento ON. Personalmente he podido experimentar estas cinco fórmulas imprescindibles que te comparto para puedas recargar pilas y volver a encauzar tu nivel de motivación

Desconectar de todo con determinada frecuencia

Ya lo he nombrado con anterioridad en otros post, y vuelvo otra vez a insistir: la tecnología nos nuestro día a día y aunque es de gran utilidad para hacernos más productivos, también nos resta tiempo para centrarnos en familia amigos y en nosotros mismos.

Reserva tiempo de calidad para pasar el tiempo lejos de tu teléfono, ordenador, tableta, etc. y procura concéntrate en este tiempo tiempo que estás pasando con otras personas o bien en soledad. Alejarte por un espacio de tiempo de aquello que nos genera estrés,  nos permite algo tan importante como retomar relaciones personales e interpersonales fuera de nuestras ocupaciones.

Tener vida más allá del trabajo

Conozco muchas personas que se encuentran todo el día enganchadas en tareas y más tareas, sin tener ni día ni noche, que no se cuidan y que incluso se llevan la comida delante del ordenador para seguir esta rutina sin parar. Pues en este momento esta actitud queda absolutamente prohibida.

Si tienes un hobby o un pasatiempo que te gusta, retómalo, lee, sal a pasear, haz deporte, escribe, pinta, haz manualidades. Encuentra una actividad, mental o física, y comprométete con aquello que te apasiona o sobre lo que quieras o pienses que puedes aprender. Poder sumergirte en una actividad que no esté centrada en el trabajo te ayudará a desconectarte de los factores estresantes y cultivar la gratificación personal.

 “La vida no siempre es emocionante. Lo importante es no perder el interés, analizar qué nos está pasando y buscar nuevas metas motivadoras”

Realizar pequeños descansos programados durante tu jornada de trabajo

Los estudios demuestran que somos más productivos cuando trabajamos a intervalos de una hora a una hora y media, luego pasamos 15 minutos tomando un descanso.

Los descansos pueden incluir levantarte y darte un pequeño paseo para tomar un café, estirarse, tomar un bocadillo y salir unos minutos a tomar el aire fresco. Las posibilidades son infinitas. No pierdas la oportunidad de refrescar tu mente y volver a sumergirte en el trabajo despejado y lleno de ideas. «No tengo tiempo» no  puede ser una excusa.

Organizarte y reorganizar

Uno de los muchos factores que te pueden producir agotamiento y que tienen que ver con el trabajo estar desbordado y totalmente con falta de organización. Piensa un poco, Muchas veces me siento identificada y te pregunto ¿tienes tareas repartidas por cientos de post-it, emails no leídos, cuadernos, alarmas en el móvil, notas en tu teléfono, en tu cabeza, en unas cuantas aplicaciones…? ¿O llevas una agenda o libreta siempre encima y solamente ahí apuntas todas las cosas que tienes pendientes de hacer? La forma menos productiva de anotar todas tus tareas, es guardarlas en el primer sitio que encuentras cuando surge ese nuevo trabajo.

Seguramente ya habrás sufrido lo que implica tener que ir rebuscando por todos lados todas las notas que habías apuntado sobre un determinado proyecto, aquello que tenías que comprar, esas ideas que se te van ocurriendo cada día… Tener siempre a mano una única libreta (y por supuesto lápiz o bolígrafo) en la que poder apuntar todas tus tareas te ahorrará muchos quebraderos de cabeza y, sobre todo, te hará dejar de perder tu valioso (y escaso) tiempo en acciones que no te resultan nada fructíferas (como rebuscar entre todos tus papeles a ver dónde habías apuntado justo aquello que estás necesitando en este momento)

“Si quieres estar motivado, lo que vas a hacer debe tener valor para ti y debes poder disfrutarlo”

Además en nuestra mente tenemos un chip que hace de recordatorio y  que nos molesta sin parar con todas aquellas tareas que debemos hacer o terminar.  De forma que, para abordar la tarea lo mejor es dividir ese proyecto o tarea en otras pequeñas y planificar poco a poco cuál será el siguiente paso  para completar todo.

Conseguiremos reducir esos molestos recordatorios de nuestro subconsciente, ya que está convencido de que en algún momento nos pondremos en esa tarea y sabremos exactamente qué tendremos que hacer para completarla. Programa el tiempo (una hora, dos horas, incluso un día) para profundizar y escribir una lista completa de todas las tareas que deben manejarse. 

Es muy fácil agobiarse, pero también podemos dejar de ponernos nerviosos y darnos cuenta que el problema en cuestión puede no ser tan grande como primeramente nos habíamos pensado.

Revisar tus objetivos y metas

Ser capaz de reconocer que estamos agotados y faltos de motivación nos puede ayudar a plantearnos nuestros los objetivos profesionales que nos habíamos marcado en un comienzo. Considera si tu trabajo aún está alineado con tus valores y continúa favoreciendo tus objetivos a largo plazo. Este autoanálisis te proporcionará pistas de lo que falta en tu vida profesional y personal. El siguiente paso será diagnosticar si puede cambiar el papel que desempeñas dentro de la empresa o si es el momento de encontrar otro puesto que se adapte mejor a sus nuevos objetivos.

Revisar tus objetivos y metas

3.- ¿Cómo mantenerte motivado en redes sociales?

Todos estamos de acuerdo en que es necesario estar presente en las Redes Sociales de forma profesional, para destacar nuestra marca personal, productos, servicios o simplemente nuestra persona. Estar en ellas debe tener un propósito, una intención y no debe ser tomado a la ligera, aún menos cuando en tus perfiles lo haces como profesional.

Entre sus muchas ventajas están la posibilidad de que te conozcan, la posibilidad de que te lean, logres que te compren tus productos, contraten tus servicios, asistan a tus cursos, etc. Es un mundo al alcance de cualquier dispositivo. La gente invierte horas y horas en navegar, leer, ver, aprender, donde hay tanta información pero a la vez hay más necesidad de contenido y aportes de valor.

En todo el tiempo que llevo escribiendo y en las redes sociales, he tenido la oportunidad de aprender muchísimo, temas y aprendizajes necesarios para mi desarrollo profesional, claves para mi desarrollo personal, y muchas conversaciones en cursos, talleres o reuniones de Networking. Sí, son las famosas experiencias que nos atrevemos a contar y entonces surge el “a mí me pasa lo mismo” o el “¿de verdad que puede ocurrir esto?”.

La realidad es que, en muchas de estas conversaciones hemos coincidido en que pasamos periodos de tiempo en los que tendríamos ganas de dejar de lado las redes, de desaparecer un poco o bien nuestra actividad se ha reducido muchísimo porque no nos apetece para nada estar presentes.

“Cada persona tiene sus metas y sus logros, si analizas tus éxitos o fracasos en relación a los de otros, no conseguirás estar motivado”

Mantener nuestra actividad y ritmo es todo un tema, porque tenemos, picos altos y bajos en cuanto a motivación, no todos los días estamos igual, nos sentimos de forma diferente en horas e incluso se ve reflejado en lo que escribimos y lo que compartimos en las redes sociales. Seguro que sabes cuando alguien está pasando por un día difícil por el tipo de publicaciones que sube en sus redes o por el estilo de conversación que mantiene en las mismas.

Cada persona tiene sus metas y sus logros, si analizas tus #éxitos o fracasos en relación a los de otros, no conseguirás estar motivado Clic para tuitear

Pero ¿qué sucede cuando tienes un proyecto y una marca? ¿Cómo mantenerte a lo largo del tiempo? ¿Cómo hacer cuando tienes mucha competencia, todos hablan más de lo mismo y tenemos tanta información disponible?”. Parece que no se ve muy complicado fácil ¿verdad? Pues teniendo claro el propósito de tu marca. ¿Qué quieres hacer? ¿Por qué lo quieres hacer? ¿Estás dispuesto a hacerlo de una forma diferente?. Atención, esto no significa que en el camino surjan cambios, eso es otro punto.

Lo importante es que si tienes claro que tu idea cubre una necesidad existente, real, si crees que tendrás un público para ello, lo puedes definir de forma clara y estas muy convencid@ que puedes aportar toda tu profesionalidad,  entonces estás arrancando con buen pie. ¿Solo eso? No, necesitas más ingredientes como la pasión y la tan querida motivación que van de la mano. Si nos falta alguna de ellas, las piezas del rompecabezas de tu marca no encajarían y podría tambalearse

Cómo mantenerte motivado en redes sociales

 

¿Realmente has encontrado lo que te apasiona?

Y seguro te preguntarás ¿Cómo saber si la he encontrado aquello que me apasiona? Tienes que observar muy bien porque con frecuencia puede llegar a confundirse con  hobby, con un gusto, y es totalmente diferente aunque van en la misma dirección. Un gusto es algo que te puede interesar, puede ser conocer un tema en particular pero tu interés por saber de ello no te lleva a traspasar la barrera del conocimiento a la acción.

La pasión es lo que hace que cuando hables de tu proyecto/idea lo hagas con un entusiasmo tal que puedes contagiar a la otra persona en segundos, hace que hables todo el tiempo del tema y te sientas con un impulso por querer saber más. La pasión te lleva a la acción, porque no te vas a conformar con anotar lo que quieres en un cuaderno o simplemente  manteniendo una conversación vaga con alguien, la pasión hará que te atrevas a realizar algo que te ayude a llegar a la meta.

¿Cómo motivarte y no morir en el intento?

Una vez que has encontrado tu pasión vas a tener días en los que parecerás una olla a presión que te llevará a crear, a realizar actividades para mejorar tu marca/proyecto/idea, sobre todo cuando estás de buen humor y tienes la inspiración para ello. Pero hay una realidad: no todos los días nos sentimos así y e incluso nuestro nivel de motivación puede variar por causas externas o motivos internos. ¿Cuáles serían las causas externas? Entre otras la situación o el país, el entorno laboral, las personas que critican o no te apoyan, la competencia desleal por mencionar algunos  Algunos ejemplos de motivos internos los tenemos en: poca confianza en nosotros, estrés excesivo, recuerdos de intentos anteriores que no funcionaron, estar excesivamente pendientes de la competencia, caer en comparaciones.

 “Por mucho que te apasione lo que haces necesitas reconectar con otras fuentes de energía. Busca las tuyas”

Tanto los elementos externos e internos que hemos mencionado con anterioridas pueden causar mucho daño, más de lo que crees. Es por ello que es importante que tu parte interior permanezca lo más cuidada posible, no permitas que lo exterior te afecte. Como persona eres demasiado valioso(a) como para a estas alturas te dejes “contaminar” a tal punto de querer no seguir o ni siguiera intentar aquello que tanto quieres o anhelas. Si los demás pueden, tú también y no te vengas abajo por el primer obstáculo que aparezca.

Por mucho que te apasione lo que haces necesitas reconectar con otras fuentes de energía. Busca las tuyas Clic para tuitear

Cuando te encuentres motivado procura mantener ese nivel, en los días en los que baje o descienda, recuerda el por qué comenzaste, por qué estás y por qué crees que tu negocio, proyecto, curso o aporte es bueno. El recordar, tener claro o visible el porqué de tu proyecto te hará mantener ese nivel.

Todos los días haz algo por tu marca, sin excusas, todos los días. Si por casualidad no te encuentras bien para escribir, pues haz otra cosa: toma fotografías por ejemplo. Cambia una acción por otra pero jamás dejes que pase un día sin realizar algo que haga que tu marca crezca. Más allá de las resoluciones que la mayoría escribimos en enero o en septiembre, los retos personales nos impulsan a seguir avanzando. Es por ello, que lo que eres como persona es fundamental para mantenerte motivado en este camino que muchas veces nos exige más de lo que pensamos en el principio.

Va a ser muy importante que más allá de la pasión, entregues mucho de ti, de tu tiempo, espacio en trabajar día a día en lo que crees, porque si comenzaste es porque crees en tu idea, si te impulsó a tener un proyecto en mente es porque consideras que es importante. Hoy  especialmente me gustaría transmitirte este mensaje: cree  siempre en ti mism@. No vivas pendiente de lo que dicen de ti. Concéntrate en tu trabajo y sigue adelante.

Cómo motivarte y no morir en el intento 

Mantén la motivación tras las vacaciones de verano

Hemos llegado a esta etapa del año en la que muchos de nosotros tomamos unos días libres y ya va  tocando descansar y desconectar de alguna manera para recargar las pilas y estimular la creatividad ¿Te han dicho alguna vez que un emprendedor ha de renunciar a sus vacaciones? Seguro que sí. Pues aunque nos cueste admitirlo, nos equivocamos. Nuestro negocio puede mantenerse unos días sin nosotros. Así que si no lo tienes claro puedes volver a leer el post Emprendedores en verano ¿cómo aprovechar tus vacaciones? en el que vas a encontrar bastantes ideas para exprimir el tiempo libre y disfrutarlo al máximo

Desconectar, relajarse, cargar pilas… lo llamemos como lo llamemos, está claro que si disfrutamos de unos días apartad@s del trabajo y aprovechamos para poner en pausa la rutina diaria, será más sencillo que podamos coger fuerza y energía para el inicio de la nueva temporada.

Y para no perder la motivación en ningún momento, también tenemos que tener prevista la vuelta del descanso veraniego, que conste que no quiero ser una aguafiestas y espero que las vacaciones las pasemos en grande y disfrutemos a tope nuestro tiempo libre.  Y para motivarnos tras unas vacaciones maravillosas, aquí te dejo varios trucos:

 🔝 Aprende

El aprendizaje se puede aplicar a todo, no sólo a la formación, sino a las lecciones que la vida nos pone a diario. Así que aprende todo lo que puedas, ya sea a manejar tus emociones o de tus equivocaciones anteriores. Aprender es algo maravilloso, sea sobre el tema que sea.

🔝 Sorpréndete y redescubre alguna de tus pasiones

¿Echas de menos pintar o escribir como cuando eres pequeño? ¿Te gustaba contar historias a tus hermanos o amigos? Quizás sea hora de retomar estas actividades y ponerte de nuevo a ello.  Redescubriendo tus pasiones se hará menos cuesta arriba la vuelta a la rutina

🔝 Comparte

Es bonito compartir con tus compañeros de trabajo o amigos un café contando anécdotas de tus vacaciones. De esa forma te será más llevadero la vuelta a las tareas y te sentirás mejor.

🔝 Ponte nuevas metas

No, no estás leyendo mal. Para esta etapa que comienza ponte una meta nueva. Si has estado aplazando volver ese curso que tanto anhelas hacer, volver a hacer ejercicio, o retomar el yoga, ¡ahora es el momento!

🔝 Organízate

Organiza las tareas que tengas que hacer durante el día o la semana tanto en el trabajo cómo en casa de una manera realista y alcanzable. Hazlas una a una y ve tachándolas en tu listado cada vez que hayas conseguido hacer una. Si empiezas por la más complicada, ¡Seguro que la lograrás antes y la rutina no podrá contigo!

🔝 Sonríe siempre

¿Cómo me las arreglo para acabar siempre los artículos con el tema de la sonrisa?  Pues ahí lo tienes la mejor recomendación es que sonrías siempre que puedas. Aunque estés teniendo un día horrible en la oficina y tengas que apagar mil fuegos. Porque una sonrisa hará que puedas con todo. ¿La practicamos?

Mantenerse motivado no es tarea fácil. A veces, empezamos un nuevo proyecto o idea con mucho ánimo y emoción, pero luego de un tiempo la euforia parece esfumarse por completo. Es difícil mantenerse enfocado y a veces hasta sentimos pereza.

Si realmente quieres triunfar en tu vida y convertir tus sueños en realidad, la habilidad de mantenerte motivado será quizás una de las cosas más importante que puedas desarrollar. ¿Tú como consigues tu motivación? Me gustaría que nos contaras tu experiencia

Si has llegado hasta aquí ¡Gracias por leerme y muy felices vacaciones!

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Profesional especializada en Netiqueta, Redes Sociales, Comunicación 2.0 Protocolo Social, Protocolo Institucional y Marca Personal Siempre en modo aprendizaje. Considero la comunicación, un factor decisivo para la conexión entre las personas y para generar satisfacción Me gusta pensar que siempre hay personas a las que les pueden interesar tus aportaciones y que hay alguien que conversa contigo en cada interacción. Trabajo intensamente en este aspecto, el feedback me resulta imprescindible. Mi misión es aportar un servicio profesional enfocado a obtener mayor visibilidad, establecer nuevas conexiones y mejorar las relaciones de los equipos, poniendo en práctica el uso de la marca digital través de redes sociales y una comunicación 2.0 efectiva basada en el protocolo social, protocolo institucional, la Netiqueta y la negociación.

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