Hola Marifé:

¿Cómo estás mi niña? Nosotros ya estamos de vuelta del fin de semana y del GRAN ACONTECIMIENTO familiar del año.  Tú conoces bien mi familia y sabes que para nosotros las cosas no pueden ser normales. Nosotros siempre tenemos que hacer algo que se salga de lo normal… por lo menos, nosotros lo intentamos aunque sea sólo de palabra.

  • En mi familia el abuelo no se muere. En mi familia el abuelo deja esta vida de esfuerzo y sacrificio para encontrar la paz y el sosiego junto al Señor.
  • Las mujeres de mi familia no tienen embarazos normales. Gestan niños que, según todos los médicos que nos atienden durante el embarazo, son enormes; crecen a un ritmo vertiginoso y todos están preparados para nacer a los siete meses si tenemos en cuenta el peso. Aunque, bien es cierto, que cuando llega el momento del parto, no hay ninguno que haya pasado de los 3,300 Kg. Pero, somos así. Nos gusta ser diferentes y exagerarlo.

mi gran boda ibicenca en mujeres que rien

Te digo esto para que entiendas lo que te voy a contar a continuación. Como bien sabes, este fin de semana se ha casado mi prima Purita y se ha tenido que casar en Ibiza. Ella vive en  Usera (Madrid) pero no se podía casar en la iglesia de su barrio. Tenía que irse a Ibiza “como símbolo del comienzo de una vida en armonía, llena de energía y limpia de todo resto del pasado”. Vamos que se ha casado en Ibiza porque así la luna de miel le pillaba más cerca y porque habrá visto algo parecido en Hola o Semana y ha querido imitar… y, de paso, hacernos la pascua al resto de la familia.

En la invitación ponía que teníamos que ir todos vestidos de blanco. Yo, de mi talla no tenía nada blanco, excepto el camisón que me compré para el hospital cuando nacieron los MEO y no me pareció oportuno llevarlo. Mi Tony lo único que tiene blanco son las camisas de ir a trabajar y las niñas tampoco tienen vestidos blancos porque se ensucian un montón y luego no hay forma de lavarlos. De los pequeños ni te hablo.

Así que, como te puedes imaginar, hemos tenido que comprar ropa para todos. ¡Ha sido una auténtica pesadilla”… para que saliera más barato (imagínate la pasta en ropa: traje y zapatos para 8 personas) lo hemos comprado todo por Internet. No acerté en todas las tallas pero como no había tiempo de cambios, lo hemos tenido que solucionar en casa. A Toni los pantalones le quedaban un pelín cortos, así que en lugar de zapatos le compré unas chanclas. A mi el vestido me quedaba un poco ancho porque se ve que he perdido algo de peso (¡Yupiiiiiiii – y la verdad, cuando me miré al espejo para ver cómo me quedaba me vi como “Mammy” de Lo que el viento se llevó. En fin…

Internet o no, nos hemos gastado casi 800€ en ropa. Insisto, somos 8.

El segundo apartado de este bonito fin de semana ha sido el viaje: ¡billetes de avión para todos”. Algún día te contaré cómo es eso de viajar en avión dos adultos con 3 bebés, dos niñas y una adolescente.

El alojamiento era en una casa rural donde estábamos con mis padres, mi tíos (los padres de la novia), mis primos (los dos hermanos de la novia) y la novia. También estaban los nervios de la novia, sus ataques de llanto y todas las visitas que pasaban por allí nada más llegar a la isla. Yo creo que en el famoso camarote de los Hermanos Marx estaban más amplios que nosotros.

Y por fín, llego el maravilloso día. NO nos habían querido decir nada del lugar porque era una sorpresa. Yo, la vedad, cuando vi a la novia vestida con una especie de túnica de novicia y descalza me temí lo peor. La boda era en la playa, al lado de la orilla y la oficiaba un sacerdote de no sé qué corriente espiritual. Allí les dijo unas palabras, les tiró por encima unos pétalos de rosa (de papel) y luego esparció agua del mar por encima de los novios y los invitados (yo había madrugado para ir a la peluquería para que me alisaran en pelo…).

A continuación sirvieron unas frutas y unos zumitos. Para el brindis tomamos sidra.

Y esto es todo amigos. Después los novios se fueron a empezar su nueva vida a un hotel de cinco estrellas y nosotros nos tuvimos que ir a comer a un restaurante. ¿Qué te parece?

Tengo un cabreo que no te puedes hacer una idea. Vamos, me he gastado un dineral en ropa, billetes de avión, peluquería, complementos y maquillaje para ir a comerme un plátano y un kiwi a la playa.

Nos habían dicho que en lugar de regalo, preferían dinero. Se lo íbamos a dar en el banquete (es una horterada lo sé pero lo hace todo el mundo). Cuando Toni vio el percal, se fue a una ferretería y les compró un pelador de manzanas.

Un beso,

 

Rita

 

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Durante años he sido Jefe de Desarrollo de Proyectos en Tesauro. Por mis manos pasaron muchos guiones de cine y televisión, nacionales e internacionales y ahí nació mi pasión por el cine y por la escritura de guión. Escribo porque es una necesidad: cualquier tema y cualquier excusa es buena para dejar volar la imaginación y plasmar historias en un papel. Hace un tiempo creé VÍMELO PRODUCCIONES, una productora y agencia de comunicación. Además, colaboro como guionista con BLUEBERRY STUDIOS y con LINCEO PRODUCCIONES. Soy optimista y espero arrancar de vez en cuando una sonrisa cuando leáis este blog. Sed felices.

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