He de decir que hoy es un gran día para mi. Tener la suerte de poder leer en mi propio Blog la sabiduría de una mujer como Mercè Roura es espectacular. Lo digo, como ella dice “desde las tripas”. Leo sus post, sus publicaciones en Facebook, veo sus videos….

Porque Mercè Roura me inspira, pero sobre todo me motiva, me da ese impulso que tantos días necesito, me recarga pilas y a veces (yo diría en bastantes ocasiones… ) me hace cuestionarme y hacerme preguntas, casi siempre difíciles de responder….. Y eso tengo que reconocer que me gusta :).

Hoy en WOM Experience, quiero presentarte a Mercé Roura

Yo era la niña tímida

Hace unos días decía la coach Laura Chica que poco importa si eres el director de una gran empresa o un desempleado, cualquiera de tus problemas tienen un origen común, no te conoces. Y como no te conoces, no te aceptas y no confías en ti… Eso es lo que nos pasa, no nos educan para querernos y cuando somos niños nos ponen etiquetas negativas y nos pasamos el resto de nuestra vida cumpliendo la leyenda que llevan escrita.

Yo era la niña tímida. Metida en su mundo interior y soñando con ser como el resto de las niñas y pasar desapercibida…  Siempre tuve claro que quería escribir. Cuando era niña, andaba siempre con un cuaderno escribiendo pequeñas historias o apuntaba palabras que me gustaban… Las palabras me fascinan. Algunas sólo con pronunciarlas, te transportan. Abría un diccionario y buscaba una que no conociera y decidía usarla y jugar con ella… Creo que era la única niña a la que le gustaban los diccionarios

Pero empecé mi batalla con el mundo

Hasta que decidí arrancarme las etiquetas y demostrarle al mundo que la niña que no se atrevía hablar tenía mucho por ofrecer. Y he pasado años batallando con el mundo para demostrar, para conseguir una perfección imposible que me permitiera llegar a quererme… Un día me di cuenta de que aquello no iba a acabar nunca, que por más logros que consigas y medallas que te cuelguen, si no te amas ni aceptas jamás habrá suficiente.

Menuda carrera de méritos para nada… Para conseguir la aprobación de una sociedad que ni siquiera se mira al espejo por si tiene que salir corriendo del susto…

Peleando en una batalla que no me servía de nada

He sido una peleona, me he enfrentado al mundo porque lo veía muy injusto durante años, he batallado hasta quedar agotada y no ha servido de nada… Hasta que me di cuenta de que el mundo no cambiaría, que era yo quién debía aprender a mirarlo de otra forma y dejarme seducir por su belleza…

Una sensibilidad a flor de piel…. y el mundo me duele

Soy un persona extremadamente sensible, por lo que a veces el mundo me duele, me duele mucho. Durante un tiempo, lo vi como una carga pesada pero ahora me he dado cuenta de que si sé adaptarme, es un privilegio y un regalo. Gracias a ello, he podido potenciar mi empatía y es algo que me ayuda mucho en mi día a día. Algo imprescindible para el gran cambio de paradigma en el que estamos inmersos… Estamos en la era del talento y la inteligencia emocional. Hemos pasado siglos formándonos pero no nos conocemos ni aceptamos ni sabemos comunicar quiénes somos…

¿Cómo van a confiar en nosotros si nosotros no confiamos en nuestras capacidades?

 

Descubrí que mi gran batalla esta dentro de mi.

La verdad es que hace tiempo que me di cuenta que la gran batalla de mi vida se libraba en mi interior. El día en que te das cuenta de que tu felicidad depende de ti y dejas de culpar al mundo a ti mismo das un gran paso. Es verdad que da mucho vértigo porque nos educan para no responsabilizarnos de nada y vivir para sufrir. Ser responsable de tu vida es ponerse manos a la obra para cambiarla y supone trabajo duro, en un noventa por ciento interior… Asusta porque no sabemos cómo y si no sale bien no tenemos el comodín de culpar a otros. Sin embargo, nos permite recuperar nuestro poder y decidir sobre nuestra vida.

Estoy en un proceso de autoconocimiento “HEAVY”

Llevo unos años en un proceso de autoconocimiento “heavy”. He decidido que lo llevaré hasta el final, asumiendo a su paso las consecuencias y las decisiones duras que eso supone, a veces. Tengo la sensación de  estar dejando atrás una carga muy pesada y de que el momento es ahora.  No sé cómo ni por qué, pero estamos despertando. Tal vez sea la crisis, que creo que nos está empujando a crecer y reinventarnos porque estamos ante un cambio de paradigma necesario que no sé a dónde nos lleva pero tengo claro que nos exige estar a la altura de este gran cambio. Y yo me he apuntado a él. Siento que estamos entrando en una era en la que se primará el talento y sobre todo la creatividad y las ganas y me parece duro pero apasionante. Creo que eso nos obliga a buscar en nosotros quiénes realmente somos y sacar lo mejor…

Las pruebas complicadas en la vida son las que sacan lo mejor de ti y esta crisis nos ha obligado a hurgar en nosotros y darnos cuenta de que nos habíamos dormido…

Y no hablo de dinero sino de resignación. Es el momento de darnos cuenta de que merecemos más e intentar conseguirlo, asumir nuestro poder como personas y ejercer de nosotros.

Las Redes Sociales son la gran Oportunidad

Las redes sociales son una oportunidad maravillosa. Siempre digo que son la gran oportunidad, la democratización del éxito que antes estaba al alcance de unos pocos y ahora si tienes ganas y encuentras lo que te hace auténtico puedes llegar a todo el mundo con tu blog, tu cuenta de Twitter o tu canal de Youtube. Así empecé yo y me falta mucho pero sigo adelante.

Escribiendo …. y luego siempre llega LA MAGIA

Un día me di cuenta de que si quería escribir ya era hora de mostrar mis palabras y compartirlas. Es eso consiste este juego, en aportar valor y ponerte al servicio de los demás… Luego llega la magia.

Para mí escribir es como volar. Las palabras son un bálsamo maravilloso para curar. Cuando hablo de palabras hablo de las emociones que llevan incrustadas. No es cierto que a las palabras se las lleve el viento, no lo es. Las palabras se transforman en etiquetas y nos las pegamos encima y nos pasamos media vida siendo fieles a lo que dicen. Somos las niña torpe a los cuarenta años. La tímida, la que no sirve para… La que no llega a… Las palabras construyen pensamientos y se sujetan a emociones que en nuestro cuerpo generan sustancias adictivas que nos convierten en lo que somos. O mejor dicho, enmascaran lo que somos realmente a cambio de ofrecer al mundo una versión asustada y huidiza de nosotros que busca encajar en lugar de brillar.

Buscamos encajar en lugar de brillar

Yo adoro las palabras y lo que conllevan, siempre digo que son el antídoto para todo. Una palabra cambia el curso de una historia triste y nos transforma.

Decidí desnudarme con palabras para brillar

Si no te desnudas ante ti mismo y ante el mundo no puedes brillar. Y yo decidí desnudarme con palabras. Y entonces me di cuenta de que escribía para que las personas sepan que pueden, para que recuperen su valor y el poder perdido mientras se esforzaban en ajustarse a esas etiquetas que les limitaban.

Por eso escribo. Me lo digo a mí misma y a quién lo necesite.  Por eso quise formar a personas para que puedan mostrar su talento y sus ganas y compartir con el mundo todo lo que pueden aportar.

 

Entrar en una librería

Haber publicado dos libros me hace sentir privilegiada. Me falta mucho camino aún para llegar a dónde otros han llegado pero entrar en una librería y encontrarte es algo mágico. Siempre lo soñé, desde que era una niña que me imaginaba publicando libros y creo que no ha habido un solo día de mi vida que no lo haya visualizado en mi mente y soñado.

Y por ello en parte necesité cambiar y darle un vuelco a mi vida. No es fácil, si alguien te vende que esto es fácil, huye ahora… Lo digo porque no concibo reinventarse sin conocerte y aceptarse. Y para conocerse no sólo hace falta saber quién eres y qué haces bien, significa abrazar tus debilidades y tu lado oscuro porque de ese lado oscuro bien entendido vas a sacar mucho de ti. Sin oscuridad no hay luz. Si no aceptas tus miedos y fantasmas, jamás los superarás ni estarás en paz contigo mismo. Y todos llevamos dentro muchas creencias limitantes que nos impiden crecer y brillar como merecemos. Hasta que no perdonas al mundo, no te perdonas a ti. Porque mientras estás sujeto a la opinión de los demás y te ves con sus ojos y eso hace que no te ames como mereces.

Si no te conoces, no te amas. Si no te amas no puedes llegar a dar a los demás todo tu potencial.

Borja Vilaseca dice que conocerse es como entrar en tu casa interior y ver que está deshabitada, llena de polvo, con los muebles desvencijados y rotos y empezar a limpiar… Siempre empezamos por las habitaciones más cercanas y que nos dan menos trabajo… Si nunca llegas al cuarto que más te asusta y donde está más oscuro, nunca puedes empezar de nuevo.

Echando fantasmas de mi vida…

Y ahí ando yo, limpiando y tirando trastos viejos y suciedad acumulada. Es un trabajo duro pero libera tanto y compensa casa momento por mil. Por cada fantasma que echas de tu vida aparecen dos buenas personas que tienden la mano a cambio de compartir.

La verdad es que he pasado momentos de pánico. Tengo miedo, lo admito y me parece sano hacerlo. He hecho cosas que algunas personas han calificado de locura pero es que sin riesgo no hay forma de cambiar. Sin asumir que hay momentos de soledad absoluta en los que no ves la luz que buscas, no consigues la transformación que necesitas para llegar. Aún tengo miedo, la verdad. El camino está lleno de altibajos y muchas veces dudas de ti y tienes ganas de volver atrás a esa seguridad ficticia que ya no existe pero que era cómoda y menos agotadora.

Pero lo que me importa es el camino (el proceso)

Nos educan para sufrir y nos pasamos la vida haciendo caso. Como si sufrir nos hiciera ganar puntos ante algo o alguien. Pensamos que para conseguir nuestros sueños nos hace falta pasar penalidades y vivimos el proceso con dolor y angustia. En realidad es todo lo contrario, hemos venido a ser felices y amar. Lo que importa es el proceso. Siempre pienso que el sueño que perseguimos es la excusa, la forma que tenemos de motivarnos a cambiar y adquirir el tamaño necesario para llegar a la meta… Lo que importa es cómo nos transformamos para conseguir lo que soñamos… Nos falta mucha educación emocional. Yo leo compulsivamente sobre el tema y me he formado y aún me queda mucho por aprender…

Mi reto más grande…. SER MADRE

Unos de mis grandes retos, tal vez el más grande, es ser madre. Mi hija es mi gran maestra. Me ayuda a seguir cuando todo parece tambalearse y ve la versión sencilla en todo aquello que yo insisto en complicar por ignorancia… Ser madre te transforma, al menos, a mí me lo parece. Aunque cada uno encuentra su camino para transformarse como quiere o necesita.

Una guerrera empeñada en cambiar el mundo….

Hay algo duro de aceptar. Me ha costado mucho aceptar, lo reconozco. Soy una guerrera. La ira me ha podido durante años y me he empeñado en cambiar el mundo… Ahí va lo duro… No lo podemos cambiar, no cambiamos a nadie. La gente cambia, claro, pero si quiere.

La única forma en que incidimos en los demás es cambiando nosotros. Siendo nosotros lo que esperamos ver en el mundo. Siendo el ejemplo que buscamos. Nos pasamos la vida hablando de líderes y buscando líderes que nos lleven a dónde queremos ir… Dejemos de buscar, los líderes somos nosotros. Nosotros decidimos en nuestras vidas y nos gestionamos…

Cuando miras a alguien de forma distinta a como le miras habitualmente, esa persona cambia. Tal vez sólo contigo, porque abres un espacio de posibilidad entre ambos para que sea distinta, para que ejerza de ella misma y sea su mejor versión. Esperamos de los demás, nos pasamos la vida esperando y luego les culpamos por no ser como nosotros deseamos que sean… Es mejor serlo nosotros y no esperar nada. Y entonces, repito, llega la magia.

Tengo la sensación…..

Es como decidir quitarle al otro la etiqueta que le hemos colgado a ver qué pasa. Y todo cambia cuando aceptamos que no lo podemos cambiar y lo miramos con compasión.

Tengo la sensación de que medio mundo está despertando a esa compasión y el otro medio sigue sumido en el dolor… Hay mucha injusticia, es cierto. Y muchos tenemos a nuestro alcance frenarla y no lo hacemos. Somos responsables de lo que hacemos y también de lo que permitimos. Si sabemos que no va con nuestra conciencia, necesitamos levantar la mano y decirlo.

Siempre he pensado que si esta mañana decidiéramos que nadie acepta lo que no se merece, a media tarde el mundo daría un vuelco.

Si todos asumiéramos nuestra dignidad y valor, llevaríamos la riendas de nuestra vida.

Y todo está muy revuelto. Hay más conciencia y también la ignorancia se ha vuelto muy atrevida.

La felicidad se gana trabajándola

Dentro de nosotros hay un ignorante que quiere permanecer quieto y un ser consciente que quiere salir a buscar su felicidad. La felicidad se gana trabajándola, aunque en realidad, la merezcamos por el hecho de existir. Lo que pasa es que lo hemos olvidado y hemos cedido nuestro poder a lo demás… No es culpa nuestra, nos educan para no asumir esa responsabilidad y no sabemos hacerlo mejor. Nos dicen que amar es depender y que estar solos es signo de no merecer amor. Y vamos por la vida buscando que nos valoren porque no nos valoramos a nosotros. Buscamos llenar un vacío interior con parches y sucedáneos de una amor real, que es la autoestima.

Y por ello aceptamos cualquier cosa a cambio de no estar solos y encontrarnos cara a cara con nosotros mismos. Y aceptamos vejaciones, maltrato, humillaciones… Tanto en el ámbito privado como en el trabajo. Nos pasa a todos, pero hay que reconocer que a las mujeres más. Se ha recorrido un largo trecho pero no hay igualdad para nada y me preocupa que las nuevas generaciones parecen haber incluso retrocedido. Quiero poner mi granito de arena para que eso no pase, por eso colaboro con un portal que informa y ayuda psicológicamente a las personas en esa situación en cualquier caso, sea acoso escolar, laboral o maltrato en la hogar. E invito a todas las personas a que se sumen compartiendo esa información para que los que están en esa situación sepan que no están solos y sobre todo que no se merecen lo que sufren.

La buena noticia es que todo esto se puede solucionar apostando por la educación y ayudando a las personas a hacer crecer su autoestima.

Yo hace tiempo que decidí quitarme el disfraz

Nos pasamos la vida buscando fórmulas mágicas. Muchos las publican y son reales, es cierto, pero no sirven sin trabajo previo. La mayoría de personas busca maneras de encontrar atajos que nos lleven al éxito y nos eviten pasar por caja a saldar cuentas con nosotros mismos, sin tener que enfrentarse a sus demonios y admitir que no se ama… Y sin hacer eso, no sirven. En el fondo, al final, todo se reduce a una fórmula simple y a la vez muy complicada de aplicar porque nos falta prepararnos para ello.

Conócete, acéptate a ti y al  mundo y lidera tu vida.

No hay más. Se trata de ser tú mismo y aportar tu valor.

Como subir una escalera con muchos peldaños y decidir a cada momento qué persona eres, la real o la que se disfraza para que el mundo no la juzgue.

Yo hace tiempo que decidí quitarme el disfraz. Me he equivocado mucho, pero compensa.

Es duro y a la vez maravilloso. Y eso es magia…

 

¡¡¡Bravo Mercè!!! Leerte es magia

¿No te ha quedado la sensación, mi querida compañera que estás leyendo esta entrevista, de “pues claro que si”, “cuanta razón”, “yo quiero y puedo”?. A mi si y espero que a ti también.

Cuando concebí, hace ya unos meses, este espacio WOM EXPERIENCE en el Blog, sabía que sería algo grande, – como dice Mercè, lo visualizo cada día – porque sé que esa máxima que proclama Mercé Roura de que cuando compartes llega la magia y cuando eliminas fantasmas llegan personas maravillosas, se da aquí, en estas líneas, en este espacio virtual.

Y hoy ha llegado la magia…. Mil gracias Mercè por brindarnos tanta sabiduría y por permitirnos conocerte mejor. Ahhh y gracias a mi querido Rafa Peiró por promover este encuentro.

Antes de despedirme te invito a conocer la web de Mercé Roura podéis encontrar sus blogs “La rebelión de las Palabras” y “Comunica tu Talento”.

 

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