Mayo de flores y decepciones

Hola querid@s,

Perdonad que la semana pasada os fallara pero el regreso de Lisboa fue tremendo y cuando me quise dar cuenta había llegado el lunes y yo seguía poniendo lavadoras y haciendo informes. ¡Qué vida esta!

Terrible la vuelta de Lisboa…

Y lo peor de todo es que ha pasado una semana y las lavadoras y los informes siguen en mi día a día. ¿Os habéis preguntado por qué los jefes piden tantos y tantos informes? Haces el primero y en cuanto lo leen te piden otro con tus propuestas y a continuación otro que demuestre la primera propuesta que, rápidamente, debe ser completada con un tercer informe.

Serán imaginaciones mías pero parece como si fuera una maniobra de distracción para tenerte permanentemente entretenida/o.

No libro ni en vacaciones 😩

En cuanto al tema de las lavadoras, no sé en vuestra casa, pero en la mía es un no parar: ¡todos los días! No libro ni en vacaciones. Cada vez que pienso en las madres de la época en la que no había lavadora, se me abren las carnes… ¿os imagináis lavando todo a mano? Seguro que no éramos tan limpios como somos en este momento.

No sé si os pasa a vosotros, pero en mi casa se pone a lavar la ropa con una alegría tremenda. Ni siquiera miramos si está muy sucia. Ante la más mínima duda, a la lavadora. Incluso sospecho que mis hijas en lugar de ordenar su habitación doblando y colgando la ropa, la hacen una bola y la meten en la lavadora. ¿Os lo podéis creer?

En fin…

“Sólo te acuerdas de Santa Bárbara cuando truena”

Esta semana me gustaría compartir con vosotros algo que me ha pasado y que me tiene muy enfadada y/o avergonzada (depende del momento).

Resulta que desde hace tiempo me molesta mucho la gente que sólo te llama para pedirte algo y no es capaz de llamarte para preguntarte cómo estás (por ejemplo).  Todos tenemos algún conocido que no se acuerda de ti excepto cuando necesita algo y no sabe a quién pedírselo ¿o no?… lo que en el refranero castellano viene a ser el “sólo te acuerdas de Santa Bárbara cuando truena”.

Modos diversos de fastidiar “mi momento” 👎🏻

Bueno pues el otro día estaba yo comiendo tranquilamente. Como hacía bueno, me llevé un bocadillo y un poco de fruta y decidí salir a un parque a comérmelo y a disfrutar del sol y el aire. En estas suena el teléfono y veo que es una conocida de la que hace meses que no sé nada. La última vez que me llamó fue para contarme sus problemas y para pedirme dinero (todavía no me lo ha devuelto).

La verdad es que ver su número y acordarme de lo sucedido me puso de muy mal humor; sobre todo porque me interrumpió “mi momento”. Estuve a punto de no contestar pero al final lo hice pensando que quizás me iba a dar una alegría.

 

La conversación fue, más o menos, así:

Yo: Hola

Ella: Hola Rita. Me imagino que estarás comiendo, así que no te voy a entretener mucho. Sólo quería pedirte…

Y ahí me desaté.

Yo: y si sabes que estoy comiendo ¿para qué me llamas? ¿No te puedes esperar? Estoy harta de ti y de tus exigencias. Te debes pensar que eres el ombligo del mundo y que todos tenemos que estar a tu disposición para cuando lo necesites. ¡Se acabó! No tengo ganas de hablar contigo ahora…

Ella: pero…

Yo: ni pero ni pero. ¡Hasta luego!

Mira que soy bocazas a veces

Y colgué. En el momento me sentí aliviada y me repetí que ella se lo había buscado, pero al momento me arrepentí y empecé a preguntarme si no me había excedido. No me dio tiempo a pensar más: un pitido característico me avisó de que tenía un mensaje en mi móvil. Era éste:

“Lo siento. Estoy en el banco. Te iba a hacer la transferencia, pero no he traído los datos de tu cuenta. Pásamelos cuando puedas”.

¡Me quería morir en ese momento! Mira que soy bocazas a veces. Ahora no sé qué hacer. Debería llamar para pedir perdón ¿no? La cuestión es que a poco que me haga algún reproche, me conozco y sé que voy a volver a saltar y la vamos a tener.

¡Ayyyyyyy qué dilema!

¿Alguna sugerencia?

Os quiero,

Rita

 

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Durante años he sido Jefe de Desarrollo de Proyectos en Tesauro. Por mis manos pasaron muchos guiones de cine y televisión, nacionales e internacionales y ahí nació mi pasión por el cine y por la escritura de guión. Escribo porque es una necesidad: cualquier tema y cualquier excusa es buena para dejar volar la imaginación y plasmar historias en un papel. Hace un tiempo creé VÍMELO PRODUCCIONES, una productora y agencia de comunicación. Además, colaboro como guionista con BLUEBERRY STUDIOS y con LINCEO PRODUCCIONES. Soy optimista y espero arrancar de vez en cuando una sonrisa cuando leáis este blog. Sed felices.

2 Comentarios

  1. A ver, querida sufridora, tengo experiencia en ello y como normalmente chillamos​ bajito para no molestar pues claro, de pronto y sin ser oportuno estallamos cual cazuela de caldo de pescado para paella. Se pone todo perdido pero aún así calma. Vas a volver a verla? Te importa su persona? Si no es así envía la cuenta y cuando tengas el ingreso confirmado la envías a tomar por ya sabes dónde. Si es alguien especial para tí pide perdón y finge lágrima que queda muy bien. Quizá también puedes acudir a algún curso para aprender a delegar …. Era broma.

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