Hace unos días publiqué esta cita La vida es demasiado corta para tener el trabajo equivocado en mi perfil de Linkedin con la simple intención de compartir un pensamiento que me pareció muy relevante.

Hasta ahí nada especial ni destacable pero el volumen de veces que se compartió y que movió a la acción de mis contactos y los contactos de éstos me llevo a reflexionar.

Este nivel de #empatíadigital (mi querido @iosu_blanco conoce bien este término que tanto utilizo últimamente) me despertó esta reflexión que hoy martes comparto contigo sobre el éxito de la frase La vida es demasiado corta para tener el trabajo equivocado.

la vida es demasiado corta

Si analizamos las estadísticas sobre las horas de trabajo en España obtenemos datos excalofriantes o al menos llamativos.

Lo cierto es que mientras que en el resto de Europa a las 5 o 6 p.m casi todo el mundo está llegando a sus casas, en España a esas horas mucha gente todavía está atrapada en el trabajo, los que lo tienen, y con unas cuantas horas por delante.

Los extensos horarios laborales sitúan a España ( según las estadísticas) entre los países de la UE en el que más horas se trabaja, unas 280 horas más que en Alemania, suponen 35 jornadas laborales más, o siete semanas extra de trabajo al año.

Además, los españoles somos los que menos dormimos de todos los ciudadanos europeos y eso a la larga se nota, de hecho según algunos médicos aumenta el nivel de glucosa en sangre por lo que indirectamente aumentan los riesgos de padecer diabetes. Todos hemos notado lo bien que sientan esas ocho horas de sueño reglamentarias, pero para poder dormirlas no nos quedará más remedio que estar entre las 22.30 y 23.30 en la cama como unos niños buenos siguiendo el buen ejemplo de nuestros hijos.

Cuando mis contactos en Linkedin optaban por recomendar la frase de que La vida es demasiado corta para tener el trabajo equivocado y teniendo en cuenta las estadísticas anteriores pensé:

  1. Son muchos los que consideran que están en el lugar equivocado y

  2. Son otros pocos, entre los que me encuentro, que disfrutan con su vida profesional.

Si estás en el Grupo número 1 piensa que el enfoque positivo de nuestra realidad nos ayuda a entenderla más y mejor, y recuerda que la Visión positiva ayuda a que nos sucedan “las mejores cosas posibles” . Pero si no eres de los “conformistas” también puedes “tomar las riendas de tu vida profesional” y reinventarte.

Si estás en el Grupo número 2, como yo, consciente o inconscientemente, despertaste un día, golpeada por la realidad o movida por el instinto, y decidiste separarte del camino preestablecido, correr riesgo y cambiar el estilo de vida. Decidiste cambiar de trabajo, formarte en algo diferente y/o emprender un camino lleno de incertidumbres pero también de retos.

Sea cual se el grupo en el que estás, sabes y sientes como yo, que la vida no es sólo trabajo pero actualmente vivimos en una vorágine que impide que el tiempo de ocio y de trabajo convivan y se respeten. Hoy mismo, mi hijo mayor de 14 años, durante la comida me “reprochaba” que no le dedicaba el tiempo adecuado y literalmente decía “mamá estar el fin de semana con nosotros pero con el ordenador o el móvil delante, no es dedicarnos tiempo….. ” y me ha dolido, probablemente porque tiene mucha razón y las verdades duelen.

Ahora la tecnología, que debería facilitarnos la vida reduciendo nuestras tareas diarias y haciéndonos más productivos, también invade nuestro ocio. Respondemos los correos electrónicos del trabajo por las noches y los fines de semana. Nos llevamos de vacaciones el ordenador portátil y lo usamos en parte para seguir en contacto diario con la oficina.

¿Cómo es posible que tanta automatización y tanto avance tecnológico no se hayan transformado en un incremento de nuestro ocio, de nuestro tiempo libre?

Mi respuesta: nos dejamos llevar y nos perdemos en una tecnología que aísla (y a veces protege). Yo la primera.

 

Por eso este martes en positivo te propongo hacer un fácil ejercicio que consiste en planificar, programar, agendar; llámalo como quieras (pero hay que ponerlo en agenda para realmente hacerlo), días concretos en los que el tiempo de trabajo no invada nuestro tiempo de ocio. Este enfoque positivo tanto de nuestro tiempo de trabajo como de nuestro tiempo de ocio, nos ayudará a reencontrarnos con lo cercano y próximo, es decir, con aquello que forma parte esencial de nuestra vida. Y ojalá después puedes afirmar que, la vida es demasiado corta para tener el trabajo equivocado o para pasar más tiempo del necesario trabajando.

¿Lo probamos? Comparte tu experiencia conmigo, con nosotras. Será muy enriquecedor, seguro.

Os deseo una semana feliz y positiva.

Martes en positivo

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Consultora freelance especialista en Marketing Digital, Social Media y Marketing de Influencia. Emprendedora. Madre y Blogger ayudando a mujeres a emprender y vivir positivamente. Mi misión apoyar a empresas, autónomos y profesionales para vender más y crecer online y offline.

6 Comentarios

  1. Yo estoy en el grupo 2 y me identifico plenamente contigo porque también tengo un hijo de 7 años que cuando me dibuja lo hace delante del ordenador y me recrimina que estoy pegada al móvil. Y me siento culpable por ello, pero por otro lado se me van las horas haciendo lo que me gusta hacer.

    Me gusta tu propuesta, y aunque los fines de semana siempre hacemos actividades en familia, sí siento que, entre semana, podría planificar más tiempo libre por las tardes en lugar de buscar sólo huecos tras el tiempo de deberes. Es complicado, pero lo voy a intentar.

    Me ha encantado tu artículo¡¡

    Un abrazo¡

    • Mil gracias Paloma. Yo también disfruto mucho con el trabajo pero a veces siento que podría ser más productiva y dedicarme o dedicarle a mi familia más tiempo. Me alegra mucho que te guste el post y te doy, desde aquí, las gracias por el apoyo que me das.
      Un abrazo fuerte y feliz y positiva semana

  2. Yo hace muchos años, decidí pasarme al grupo dos y no me arrepiento, pero siempre hay que pagar un peaje…….
    Muchas gracias por la mención a Iosu es un amor.
    Un saludo.

  3. Uff Teresa, el peaje es altísimo siempre. La opción del Grupo 2 puede parecer muy glamurosa pero es muy sacrificada y much@s se quedan en el camino…., pero satisfacciones tiene muchas. Y si Iosu es estupendo y se merece esa mención ¡se la debía!.
    Un abrazo

  4. “¿Cómo es posible que tanta automatización y tanto avance tecnológico no se hayan transformado en un incremento de nuestro ocio, de nuestro tiempo libre?”

    Es que nos hacen avanzar a la misma velocidad que la tecnología: ¿nunca os ha pasado que os ponéis de los nervios porque el ordenador va despacio? y efectivamente, no nos damos cuenta, pero cada vez se nos exige más. No hablemos de lo que se les va a exigir a nuestros hijos. Todo es competitividad. Con el paso del tiempo, acabamos dándonos cuenta de que llevamos media vida “rentabilizándonos” y que, si nos descuidamos, no hemos hecho nada más. Llega un momento en que hay que ponerle límites a tanta actividad.
    Enhorabuena Mayte por el post y por el blog.
    Un saludo,
    Laura

    • Muchas gracias por tus palabras Laura vestir muy de acuerdo con ellas, sobre todo, con tu planteamiento final. Hay que saber poner límites para tener una vida más plena.
      Me alegra mucho que te guste el Blog.
      Un fuerte abrazo.

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