Es innegable que la comunicación con nuestros hijos comienza de forma automática incluso antes del nacimiento de los pequeños.

¿Recuerdas cuando tú y tu pareja hablabais a vuestro hij@ acariciando tu tripa, incluso antes de que se notaran los primeros cambios en tu anatomía?

Está demostrado que el feto escucha dentro del útero. Distinguen sonidos ambientales y pueden conocer el tono de la madre y del padre al hablar e incluso reaccionar a ellos con muecas.

Hoy hablamos de La magia de la comunicación con un hijo adolescente

Esa comunicación se sigue desarrollando en los primeros meses de la su vida y se incrementa en los primeros años hasta el momento en el que llega la adolescencia y parece que esa comunicación se corta.

Mis padres no me entienden ni entienden lo que me pasa

Es cierto que, para la mayoría de los adolescentes, una charla con sus padres se resume en “mis padres no me entienden ni entienden lo que me pasa” y la realidad es que en muchas ocasiones padres y adolescentes pasan más tiempo gritándose e interrumpiéndose que hablando tranquilamente y tratando de comprenderse. En algunos casos, parecería más sencillo construir la torre de Babel que entenderse.

Hazlo porque lo digo yo

Según Laurence Steinberg, profesor de la universidad de Filadelfia, lo primero que los padres deben reconocer es que aunque los hijos no tienen la misma experiencia, información y conocimiento que tú, básicamente tienen las mismas herramientas lógicas y necesitan entender tus razonamientos.

Es decir el “hazlo porque lo digo yo” no funciona bien en las conversaciones y las negociaciones con tus hijos adolescentes.

Tú conoces bien a tus hijos pero ellos también te conocen muy bien a ti

Los adolescentes reconocen perfectamente cuando se les está engañando emocionalmente. Eso quiere decir que no es bueno que trates de actuar como si estuvieras enfadado cuando realmente no lo estás. O que le digas que estás dolido cuando hace algo que no te gusta cuando realmente lo que estás es enfadado. Tú conoces bien a tus hijos pero ten en cuenta que ellos también te conocen muy bien a ti. No en vano, llevan todas su vida contigo.

Si tus hijos detectan que no estás siendo sincero con tus sentimientos y tus pensamientos, palabras y acciones no están alineados, perderás credibilidad y perderás una excelente oportunidad de conversar y llegar a ellos.

6 Tips que te ayudarán a conseguir “la magia” en la comunicación con tu hijo adolescente

Te recuerdo algunos puntos que te serán muy útiles cuando te sientes a hablar con tu adolescente:

  1. Ten una conversación, no le des una charla. Recuerda que sois dos por lo menos y no se trata de que uno hable y el otro sólo escuche. Debe haber interacción.
  2. No le ataques. Si se siente acusado o atacado perderás todo puente de comunicación con él.
  3. Respeta sus opiniones y no te burles de ellas ni les restes importancia.
  4. Sé claro y conciso con tus argumentos. Según Carol Maxym, consejera familiar en Washington “los padres normalmente dicen un 50% más de lo que deben”.
  5. Sé sincero. NO trates de parecer algo que no eres o de decir algo que no sientes. Recuerda tú eres el adulto y él es el adolescente, no al revés.
  6. Aprovecha el momento. Cualquier momento es bueno para mantener una buena comunicación con tu hijo. No hace falta fijar una cita un día y una hora determinada. Un trayecto en coche, en un ambiente relajado te puede brindar una excelente oportunidad para acercarte a tu adolescente.

6 tips para conseguir la magia en la comunicación con tu hijo adolescente

Y para terminar, me gustaría dejarte una frase de Josep Plá para reflexionar:

“Hay un solo niño bello en el mundo y cada madre lo tiene.”

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