La familia y uno mas

¡Hola queridísimos!

Hoy tengo que daros una noticia, que no sé muy bien si es buena o mala. ¡Vamos a aumentar la familia!

La familia y uno más

No. No es lo que estáis pensando, afortunadamente. En mi casa se acabaron los embarazos hasta la siguiente generación y espero que tarde mucho.

El  programa de intercambio

Lo que nos pasa es que ¡vamos a tener a un/una estudiante americano/a en casa!. En el colegio hay un programa de intercambio con Estados Unidos y nosotros presentamos una solicitud para nuestra hija Blanca. Lo hicimos a finales del curso pasado y nos dijeron que no había posibilidad. A Blanca le dio mucha rabia pero a mi, la verdad, me supuso un alivio.

El caso es que yo ya me había olvidado del tema hasta hace unos días que me llamó la madre directora a su despacho y me contó que tenían un problema. Resulta que los niños americanos ya están instalados desde hace semanas en sus casas. La cuestión es que la familia de uno de ellos ha decidido cancelar el intercambio y el niño en cuestión se ha quedado colgado como una paraguaya.

Koji Kazuya

Para el colegio es un problema y la madre directora ha pensado que mi casa y mi familia era la solución. No sé si ha sido porque me quedé sin palabras o porque me dio miedo decirle que no, el caso es que desde hacer 48 horas tenemos a un chaval que se llama Koji Kazuya.

Si, efectivamente, es de origen japonés. No me digáis que no es mala suerte. No porque yo tenga nada en contra de los japoneses, Dios me libre; es que no creo que ninguno de los abuelos de la familia consiga aprenderse el nombre. Mi madre le llama Cojín, Martita le llama Coco, Paulita directamente no le habla porque dice que tiene los ojos rotos y para mi suegra es “el chino”.

Instalando a Koji en casa

El caso es que el chaval ha nacido en Estados Unidos, concretamente en Nueva York pero su familia es de origen japonés. Por lo demás, es muy simpático y muy correcto, pero no come casi nada. No le gusta la comida española o no le gusta como cocino yo, que también puede ser. Espero que se le pase. De momento lo único que ha comido ha sido arroz y ensalada.

Le hemos instalado en el despacho: hemos tenido que vaciar el armario que teníamos allí para que metiera su ropa y todo lo que había en ese armario está metido en cajas. ¡Tengo un lío de casa monumental!

Y ahora todos tendremos que organizarnos y acostumbrarnos a esta nueva situación. Los comienzos han sido un poco atropellados: ayer el portero no le dejó pasar porque no le conocía. El pobre no sabía pronunciar mi nombre y sólo decía “Guita, guita”. El portero entendió que le estaba pidiendo dinero y se montó un dos de mayo en la entrada que no os digo. Menos mal que en ese momento pasó mi vecina (ella si le había visto) y se lo explicó al pobre portero.

Hoy le hemos hecho un tour por la urba y le hemos presentado al portero, al jardinero y a todo con el que nos hemos cruzado. En fin, ya veremos por dónde salimos.

Un beso y feliz semana.

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Durante años he sido Jefe de Desarrollo de Proyectos en Tesauro. Por mis manos pasaron muchos guiones de cine y televisión, nacionales e internacionales y ahí nació mi pasión por el cine y por la escritura de guión. Escribo porque es una necesidad: cualquier tema y cualquier excusa es buena para dejar volar la imaginación y plasmar historias en un papel. Hace un tiempo creé VÍMELO PRODUCCIONES, una productora y agencia de comunicación. Además, colaboro como guionista con BLUEBERRY STUDIOS y con LINCEO PRODUCCIONES. Soy optimista y espero arrancar de vez en cuando una sonrisa cuando leáis este blog. Sed felices.

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