La barbacoa

La barbacoa

Y no es una canción del verano…

¿Cómo estáis queridos amigos? ¡Yo no puedo estar más contenta, la verdad! He tenido unas magníficas vacaciones de Semana Santa. He disfrutado del tiempo, de la familia, de los amigos y … ¡de la barbacoa!

6 adultos y una docena de menores de edad

Me he ido con toda mi prole (no, los abuelos esta vez se han quedado en casa) y con unos amigos a una casa rural. Una verdadera locura. Éramos 6 adultos y una docena de menores de edad, de los cuales 7 usaban pañales todavía… no os digo más.

Nos hemos ido a una especie de cortijo en la provincia de Almería. Un sitio precioso, en un pueblo pequeño, en el que sólo había un bar y una tienda y donde todos hemos podido estar en chanclas y pantalones cortos, todo el día, que era de lo que se trataba.

¿Falta mucho para llegar…….?

El viaje fue un poco pesado. Antes de doblar la esquina de nuestra calle, las niñas ya estaban preguntando si faltaba mucho para llegar. Y así hasta 100 kilómetros del pueblo, que fue cuando se quedaron todos dormidos y luego no querían despertarse. ¿Os suena?

Decidimos ir todos juntos en caravana, igual que las caravanas que cruzaban el oeste americano. Nosotros íbamos en dos coches, cada uno con tres niños (es lo bueno de tener número par) y nuestros amigos también llevaban dos coches cada uno. Para que lo visualicéis: 6 adultos, 12 menores y seis coches… ¿alguien da más?

Casi sufre un jamacuco

Cuando llegamos, nos estaba esperando la dueña de la casa en la puerta. Creo que no se había dado cuenta realmente de lo que estaba a punto de entrar en su casa. El alquiler era de casa completa: salón, cocina, seis dormitorios y 3 cuartos de baño. Creo que la mujer esperaba otro tipo de huéspedes. La pobre, cuando vio que empezaban a salir niños de los coches casi sufre un jamacuco.

Sólo nos dijo, con un acento la mar de curioso para la zona (era gallega): “menos mal que con ustedes no desciende la natalidad”. Dicho esto, salió pitando y no la hemos vuelto a ver. Nos pidió que dejáramos la llave debajo de un tiesto y sanseacabó.

Comida sana, ligera y sabrosa en la barbacoa

Cuando vimos la barbacoa yo me puse muy contenta. Por lo menos podíamos hacer comida sana y rápidamente me vi comiendo verduras, pescadito y pollo a la barbacoa. Sano, ligero y sabroso que dicen algunos anuncios cursis.

Y así fue el primer día: nos fuimos a un pueblo cercano y vaciamos las tiendas: yo me llevé la frutería entera y casi me compro un corral de pollos. Mis amigas decidieron hacer lo mismo que yo e incluso decidimos hacernos zumos détox todos los días. Esto, unido al hecho de que bastantes niños de los presentes todavía toman papilla de fruta, nos llevó a pagar tanto como si nos hubiéramos comprado un huerto entero.

Los chicos o lo que es lo mismo, – los maridos de todas-.

Los chicos – me refiero a los maridos de todas -, por su parte, mucho más simples y primitivos que nosotras, dejaron la carnicería como si hubiera pasado por allí Obélix sin desayunar. Se llevaron todo: chuletas, chorizos, morcillas, chuletones… Una auténtica vergüenza.

Esa misma noche hicimos la primera barbacoa. Nosotras teníamos batata, espárragos y sardinas para cenar. Ellos panceta y chuletas de cordero. Y ahí empezó nuestro calvario. Después de una cruenta lucha, no nos quedó más remedio que aceptar que era mejor hacer primero la carne y luego el pescado teniendo en cuenta que las sardinas tienen ese olor tan peculiar. Y así lo hicimos… y casi sin querer se nos echó la noche encima y no nos quedó más remedio que comernos la carne y dejar las sardinas para aperitivo del día siguiente.

Dejando la verdura y el pescado para el día siguiente 😅

Y así hemos pasado las vacaciones: dejando la verdura y el pescado para el día siguiente y poniéndonos como auténticos osos polares.

Menos mal que congelamos el pescado y nos lo hemos podido traer. Tengo el congelador que no cabe un triste lenguadito. En cuanto a la fruta y la verdura… os lo imagináis ¿no?

En fin, todo sea por la amistad y los buenos ratos que hemos pasado.

¡Me voy a Lisboa dos semanas!

Bueno para terminar, os comunico que… ¡me voy a Lisboa dos semanas! Todavía no sé muy bien por qué, mi directora ha decidido que sea yo la coordinadora de un proyecto que vamos a desarrollar con un colegio lisboeta. ¡Estoy emocionada!

El proyecto me apetece, pero el estar dos semanas lejos de mi marido y de mis hijos… ¡me apetece todavía más! Llamadme egoísta y mala madre, pero necesito desconectar.

Ya os iré contando.

 

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Durante años he sido Jefe de Desarrollo de Proyectos en Tesauro. Por mis manos pasaron muchos guiones de cine y televisión, nacionales e internacionales y ahí nació mi pasión por el cine y por la escritura de guión. Escribo porque es una necesidad: cualquier tema y cualquier excusa es buena para dejar volar la imaginación y plasmar historias en un papel. Hace un tiempo creé VÍMELO PRODUCCIONES, una productora y agencia de comunicación. Además, colaboro como guionista con BLUEBERRY STUDIOS y con LINCEO PRODUCCIONES. Soy optimista y espero arrancar de vez en cuando una sonrisa cuando leáis este blog. Sed felices.

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