Feliz Navidad de parte de Rita

Queridas mías,

¡Qué barbaridad! No nos hemos dado cuenta y ya estamos de nuevo en Navidad. A mi se me ha vuelto a pasar el tiempo volando y, una vez más, se me ha juntado el verano con la Navidad… sobre todo en lo que a kilos se refiere. No he terminado la dieta para quitarme esos kilitos cogido en verano y ya estoy en diaria lucha contra los polvorones y las comidas de Navidad. ¡Esto es un no parar!

Feliz Navidad de parte de Rita

En los últimos quince días he tenido 6 “festejos” festejos de Navidad:

  1. comida con las compañeras de trabajo
  2. comida con el equipo directivo del colegio (no, no es la misma comida)
  3. cena con los antiguos compañeros de colegio
  4. cena con las amigas de toda la vida (sólo chicas)
  5. cena de parejas con los vecinos
  6. cena de primos

¡Madre de Dios! Así no hay manera de mantener el tipo. ¡Y esta semana es cuando emepamos a celebrar de verdad la Navidad! No os digo nada… Así me pasa: que cuando llegamos a Reyes estoy como un pavo en Acción de Gracias: rellena de carne, frutos secos y mucho, mucho licor…

Reflexiones de Navidad

En fin, en estas fechas, es bueno hacer un acto de reflexión sobre lo acaecido durante el año. Bueno, no sé si será bueno, pero yo lo hago siempre. Es la manera de darme cuenta de los pequeños detalles que se me han pasado en el día a día y siempre me salen divertidas conclusiones.

  • No me gusta el calificativo “acontecimiento del año”. Me pone mala cada vez que lo escucho: la boda del año, el partido del año, el acontecimiento del año… ni las bodas de la alta sociedad (con el posterior divorcio), ni los nacimientos de los hijos de los famosos, ni los mítines políticos… ¡el verdadero acontecimiento del año es la declaración de la renta! Ese bonito momento en el que, a pesar de pasarlas canutas para llegar a fin de mes, te sale positiva la cantidad a pagar a las arcas públicas…
  • El dinero no desaparece por arte de gracia. ¿Qué os parece esa extraña circunstancia que les pasa a los mangantes? Hacen una estafa multimillonaria, se meten no sé cuantos millones de euros en el bolsillo y luego nunca aparece el dinero. A mi eso no me pasa. Yo, como mucho, puedo perder algún billete de 20€: se me puede caer al abrir el monedero o, lo más frecuente, es que me lo deje olvidado en algún bolso o en el bolsillo de algún abrigo. Estoy pensando que, si a mi me hace una ilusión tremenda encontrarme el billete cuando menos me lo espero, ¿cómo se sentirán ellos cuando se encuentren “de repente” todo ese dinero en una cuenta en alguna isla lejana? Por cierto, este año, con esto de los paraísos fiscales, he aprendido mucha geografía: hay islas que no sabía que existían.
  • Los “tolosaben”. No puedo con ellos. Y creo que este año han proliferado en mi vida. Sea en el trabajo, en el entorno social, en los medios de comunicación o en el gimnasio ¡siempre tiene que haber alguien que sabe de todo!

Si te duele algo, ellos saben qué te tienes que tomar y rápidamente te cuentan que a ellos les duele o les ha dolido mucho más,

Si se habla de política, ellos Y SOLO ELLOS saben qué es lo que necesita este país.

Si se habla de la educación de tus hijos, ELLOS SABEN COMO EDUCAR y, de hecho, ellos tienen los hijos más educados, listos, buenos y responsables del mundo.

¡No puedo con ellos!

Feliz Navidad de parte de Rita

  • Los “happy-people”. Yo siempre he defendido que hay que ser educado y positivo, pero no puedo con las personas que desde que se levantan hasta que se acuestan están en estado “paz y amor”. Son positivos, pero son un coñazo monumental.

Ea, ¡ya me quedé a gusto!

Y ahora que me quedé a gusto ….

Para terminar queridas, os deseo una muy feliz Navidad. Comed lo que queráis y, por unos días, olvidaos de la horrible tiranía del peso. Sed felices y disfrutad con la familia y los amigos todo lo que podáis.

Esto de la felicidad y la familia al completo es un frágil equilibrio que se puede romper en cualquier momento. Y cuando falta alguien en la familia o en los íntimos, ya nada es lo mismo. Pasadlo bien y disfrutad de lo que tenéis alrededor.

Un abrazo,

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Durante años he sido Jefe de Desarrollo de Proyectos en Tesauro. Por mis manos pasaron muchos guiones de cine y televisión, nacionales e internacionales y ahí nació mi pasión por el cine y por la escritura de guión. Escribo porque es una necesidad: cualquier tema y cualquier excusa es buena para dejar volar la imaginación y plasmar historias en un papel. Hace un tiempo creé VÍMELO PRODUCCIONES, una productora y agencia de comunicación. Además, colaboro como guionista con BLUEBERRY STUDIOS y con LINCEO PRODUCCIONES. Soy optimista y espero arrancar de vez en cuando una sonrisa cuando leáis este blog. Sed felices.

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