Hola queridas, querides, queridis, queridos y queridus (que no me quiero dejar a nadie fuera)…

¿Cómo estáis? Espero que vuestra semana haya sido fantástica. La mía, la verdad, ha sido muy divertida, muy diferente y muy… china.

Como ya sabéis el pasado día 16 de febrero se celebró el Año Nuevo Chino y, en Madrid por lo menos, ha habido exposiciones, conciertos, rutas gastronómicas, desfiles… para conmemorar la ocasión.

Feliz año del perro

Como también sabéis, mi hija mayor es como una representación de Naciones Unidas: tiene un novio hindú, una cuñada tailandesa y su nueva-mejor-amiga-del-alma es china. Si ya me costó aprenderme el nombre de mi yerno (ayyyyyy se me ponen los pelos de punta cada vez que pienso que la nena tiene novio… o mejor dicho, que tiene edad para tener novio…); digo que si ya me costó aprenderme el nombre del muchacho, no sabéis lo que me está costando aprenderme el nombre de todas las representaciones diplomáticas que últimamente pasan por mi casa.

Según llegan a casa les digo

He decidido que no voy a preocuparme ni a sentirme culpable: según llegan a casa les digo “Hola cielo, si es una chica” y “Hola corazón, si es un chico”. Es una forma natural, sencilla y cariñosa de referirme a ellos y no me estresa tanto como recordar que hay un Chandraraj (el novio), Sasithorn (la cuñada), Fang yin (la mejor amiga), Natsuki (esta es una vecina japonesa que se acaba de instalar en la urba) y Cheikh que es el mejor amigo de mi yerno y es de Senegal.

Venga, en vez de reíros de mí, a ver si sois capaces de aprenderos la lista y recordarla mañana. El otro día vinieron todos a merendar a casa y se me ocurrió preguntarles como se llamaban sus respectivas familias… en qué hora. ¡Parecía que estábamos haciendo una sopa de letras! Y no os cuento cuando los MEO decidieron repetir los nombres… en fin, que cada uno se lo imagine como quiera.

La celebración del Año Nuevo chino del perro

El caso es que, con motivo de la celebración del Año Nuevo, la familia de la nueva mejor amiga de mi hija nos invitó a su casa a comer y a pasar el día juntos. Toni no quería ir pero yo me empeñé: no sé si porque me apetecía ir a la celebración o porque me apetecía fastidiarle a él (ya os contaré por qué me tiene “tan contenta”).

Y allá que fuimos todos. Yo avisé y dije que éramos muchos, pero me dijeron que todos éramos bienvenidos… así que allí nos presentamos los ocho y el perro. Esto último fue decisión mía porque me enteré que el año nuevo es el Año del Perro y pensé que nuestro querido Perro podía aportar algo.

Qué bien lo pasamos todos menos Toni

¡Qué bien lo pasamos todos menos Toni! (¡toma, toma, toma… será el karma). Nos hicieron una comida riquísima que no tiene nada que ver con la comida de los restaurantes chinos al uso. Luego fuimos a la calle y había fuegos artificiales y un desfile con un dragón. ¡Impresionante! Por supuesto, yo le pedí a la familia que Toni participara. Les dije que le hacía mucha ilusión pero que no se atrevía a pedirlo… Le pusieron un traje rojo y allá que fue: a hacer bulto entre los asistentes (los sueños a veces se hacen realidad).

Bueno, eso de que les pedí es mucho decir porque no os he dicho la única pega del día: ni la familia hablaba castellano ni nosotros hablábamos chino. Nos pasamos el día haciendo gestos y pidiendo ayuda a Fang yin. Pero, oye, nos entendimos perfectamente. Y es que cuando la gente se quiere entender y quiere disfrutar y compartir, no hay lengua, ni costumbres que puedan impedírselo.

Me despido con algo que nos dijo la madre de Fang yin (no os digo el nombre de la señora porque no conseguí aprendérmelo):

“Ama lo que tienes antes de que la vida te enseñe a amar lo que perdiste”

¡Feliz semana!

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Durante años he sido Jefe de Desarrollo de Proyectos en Tesauro. Por mis manos pasaron muchos guiones de cine y televisión, nacionales e internacionales y ahí nació mi pasión por el cine y por la escritura de guión. Escribo porque es una necesidad: cualquier tema y cualquier excusa es buena para dejar volar la imaginación y plasmar historias en un papel. Hace un tiempo creé VÍMELO PRODUCCIONES, una productora y agencia de comunicación. Además, colaboro como guionista con BLUEBERRY STUDIOS y con LINCEO PRODUCCIONES. Soy optimista y espero arrancar de vez en cuando una sonrisa cuando leáis este blog. Sed felices.

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