“Estoy agotado”, “No me apetece”, “No tengo ganas”… son frases que cualquier familia que tiene un adolescente en casa ha escuchado en más de una ocasión ¿verdad?.

Estoy agotado

Muchas veces los padres nos extrañamos de ese cansancio y esa apatía que muestran nuestros hijos adolescentes y, con frecuencia, les reprochamos su pereza y su “pasotismo” en casa.

“Sólo tienes ganas de salir con tus amigos” o “tienes mucho cuento” suele ser la respuesta del adulto que esté más cerca de ellos en ese momento.

El cansancio en una adolescente

Pues bien, hemos de ser conscientes de que el paso de la niñez a la adolescencia es agotador tanto física como emocionalmente y a ese cansancio, ya de por si presente en esta etapa de sus vidas, se pueden añadir otros factores que pueden agravar esa sensación de agotamiento:

  • Problemas de alimentación en un aolescente:

los padres nos enfrentamos a una etapa en la que nuestros hijos ya no nos hacen tanto caso como solían. Durante la infancia lo normal es que los hábitos de alimentación fueran los propuestos por los padres y no había más discusión. Sin embargo, en la adolescencia los chicos comienzan a “pelearse” con su cuerpo y las modas, el miedo a engordar, los cambios de horarios, etc hacen que empiecen a comer menos y/o peor.

  • Cambios en el cuerpo de un adolescente:

la etapa adolescente es una etapa de crecimiento y cambio. Tanto su peso como su altura varían considerablemente en este momento y eso también provoca un consumo energético extraordinario.

  • Las hormonas en un adolescente

están revueltas y eso tiene un impacto físico y emocional.

  • Trastornos en el sueño en un adolescente:

ya no es tan fácil meter a tu hijo en la cama. Es normal que adopten otros hábitos y se vayan a la cama más tarde de lo que acostumbraban y esto provoca la falta de horas de sueño que agrava el cansancio. Lo normal es que un adolescente necesite entre 9 y 12 horas de sueño y lo habitual es que no las consigan. El uso del móvil o la Tablet justo antes de dormirse puede afectar negativamente al descanso y a la calidad del sueño.

  • Importancia de la Actividad física en un adolescente:

ellos están cansados y por eso se quedan tirados en un sofá y cada vez hacen menos ejercicio físico. Esto es algo que, aunque parezca una contradicción, les produce más cansancio. Los adolescentes necesitan ejercicio y actividad física diaria que le proporcionará una mejor oxigenación, la sensación de bienestar físico y psíquico y le ayudará a dormir mejor.

De todos modos, si observas que tu hijo tiene un cansancio extremo, es bueno que consultes con su médico. Hay otros factores que también pueden producir cansancio como, por ejemplo, déficit de vitaminas o problemas de tiroides que pueden necesitar tratamiento médico.

Motivar a tu hijo adolescente

Para terminar, quiero recordarte que hay muchas cosas que puedes hacer para motivar a tu hijo y otras muchas que NO DEBES hacer. Por ejemplo, recurrir a frases como “eres un vago”, “no sé de qué estás cansado”, “aquí el único que tiene razones para estar cansado soy yo” …

Habla con tu adolescente, escúchale y anímale a hacer actividades diferentes y divertidas y, recuerda, tú también has pasado por esa etapa.

¡Buena semana!

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Coach internacional, conferenciante, formadora y experta en Programación Neuro-Lingüística, me ha especializado en los 3 pilares educativos: madres/padres, adolescentes y profesores. Empresaria desde los 20 años y apasionada de las personas, he desarrollado la gestión del conflicto, la mediación y la conciliación. Actualmente imparto formación a madres/padres, profesores y adolescentes, doy conferencias sobre Comunicación Afectiva y Efectiva. Realizo sesiones de coaching individuales y sesiones de coaching al sistema familiar.

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