En el blog hemos hablado muchas veces de la importancia de tener una buena comunicación con el mundo que nos rodea y, especialmente, con nuestros hijos.

Y hablando de comunicación, en algunas ocasiones hemos mencionado las emociones y los sentimientos.

Hoy hablamos de La expresión de los sentimientos

Emociones y sentimientos ¿Son lo mismo?

Antes de nada, vamos a dejar claro qué es una emoción y qué es un sentimiento. ¿Es lo mismo?

👉 Una emoción es una respuesta química y neuronal del cerebro ante un estímulo “emocionalmente competente”. Estas respuestas del cerebro vienen de los mecanismos innatos del cerebro – emociones primarias – y de las conductas aprendidas a lo largo del tiempo – emociones secundarias –.

👉 Un sentimiento es el resultado de una emoción a través del que la persona toma consciencia de su estado de ánimo. Los sentimientos pueden ser de corto o largo plazo pero lo más habitual es que se mantengan durante largos períodos de tiempo.

Algunos ejemplos de emociones:

  • La sorpresa o asombro
  • El asco
  • La tristeza
  • La ira
  • El miedo
  • La alegría/felicidad.

Algunos ejemplos de sentimientos:

  • Ternura
  • Alegría
  • Enojo
  • Nerviosismo
  • Ansiedad
  • Tristeza
  • Odio

Somos capaces de entender los sentimientos de los demás gracias al desarrollo de la empatía.

La expresión de los sentimientos

A menudo, en nuestro día a día, damos por sentado que las personas que nos rodean saben que les queremos o que pueden contar con nosotros ante cualquier situación y, por esta razón, creemos que no es necesario decirlo. ¡Gran error!

Las personas que nos rodean necesitan saber lo que sentimos hacia ellos; es importante que verbalicemos lo que sentimos hacia ellos en cualquier momento. En el caso de nuestros hijos, esto aumentará su autoestima, su seguridad y fortalecerá los lazos familiares.

Obviamente, la forma de expresar estos sentimientos va cambiando a medida que los niños van creciendo. Lo importante es que, a cualquier edad, nuestros hijos oigan de nuestra boca lo que sentimos hacia ellos.

¿Y cómo expresan nuestros hijos sus sentimientos?

Cuando nacen, los niños se relacionan a través de las sensaciones que perciben, el contacto físico, la voz, las caricias.

Durante la primera infancia, su percepción se hace muy aguda y son capaces de adivinar a partir del lenguaje verbal y no verbal lo que los padres sentimos hacia ellos. Su mayor necesidad es sentirse reconocidos, valorados y queridos.

En su relación con el mundo que les rodea, sentirán fracasos y satisfacciones que les ayudarán a descubrir el impacto que tienen sobre las cosas y las personas y también les ayudarán a darse cuenta de los límites y las normas de comportamiento.

Muchas veces, los pequeños se expresarán con cólera y agresividad, en un intento de afirmación y de diferenciarse del entorno que les rodea: son las tan famosas rabietas.

Es importante que ayudemos a nuestros hijos a aprender a reconocer sus sentimientos, sus emociones y sus sensaciones y a expresarlos correctamente.

Espero que estas reflexiones te resulten útiles y ya sabes: si tienes alguna duda o comentario, estaré encantada de comentarlas contigo.

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Coach internacional, conferenciante, formadora y experta en Programación Neuro-Lingüística, me ha especializado en los 3 pilares educativos: madres/padres, adolescentes y profesores.

Empresaria desde los 20 años y apasionada de las personas, he desarrollado la gestión del conflicto, la mediación y la conciliación.

Actualmente imparto formación a madres/padres, profesores y adolescentes, doy conferencias sobre Comunicación Afectiva y Efectiva. Realizo sesiones de coaching individuales y sesiones de coaching al sistema familiar.

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