Hace unos días tuve el placer de reunirme y tomar un café con personas a las que sigo en redes sociales y a las que no conocía en persona. Fue un momento realmente importante y en el que cada uno de nosotros pudimos conocer nuestros puntos de vista sobre materias comunes y presentarnos un poco más en profundidad. Como a todos nos interesa muchísimo el tema de la comunicación y el emprendimiento, surgió el tema de cómo presentarnos a nosotros mismos y nuestros proyectos de forma eficaz y breve. ¡Vaya tema! Y es que, la dificultad y el miedo a hablar en público nos pueden en bastantes ocasiones. Es una habilidad pendiente y presente como una losa que no nos deja avanzar.

Sabes mostrar tu proyecto. Elevator pitch

¿Sabes mostrar tu proyecto? Elevator pitch: tu comunicación marca la diferencia

Ir a la presentación de un libro, acercarte a un evento de networking, tomarte un café o refresco con personas de tus mismas aficiones, encontrarte con un antiguo compañero y que te presente a alguien que pueda ayudarte profesionalmente, son oportunidades que se presentan con frecuencia y en las que has de estar preparado para que te conozcan a ti y a tu proyecto. Y viene la temida pregunta ¿a qué te dedicas? ¡¡Uppss!! ¡Pues me has pillado!. Vamos… que te has quedado en blanco y no sabes qué contestar (y por dentro piensas qué estás haciendo si tu proyecto es una excelente oportunidad y eres una profesional impecable). ¿Vas a dejar pasar esta oportunidad?

Tenemos que aprovechar la ocasión y el momento que se nos presenta, no estamos tratando de “revelar tu rollo en una hora”, ¡que no vamos a una Masterclass! y en ese pequeño espacio de tiempo te atascas con un montón de preguntas: ¿Qué debo decir si tengo poco tiempo?  ¿Cómo me presento? ¿De qué modo capto la atención? ¿De qué forma puedo lograr enganchar en un networking?.

Tranquilízate, existe la solución, algunos de vosotros ya lo conoceréis (aunque siempre podemos mejorar) y otros no lo habéis necesitado y os ayudará mucho, se llama ELEVATOR PITCH (“discurso/conversación de ascensor“).

Personalmente y, aprovechando que nuestro idioma es lo suficientemente  rico,  me gusta más “el discurso del ascensor” pero una vez más, en el mundo empresarial, ¿cómo no? utilizaremos le expresión en inglés. El elevator pitch es una técnica de comunicación que puede venir bien a cualquiera: un emprendedor que busca inversores para su proyecto, personas en búsqueda de empleo que necesitan que el reclutador sienta que son el candidato idóneo, un autónomo que necesita captar clientes, o  simplemente a nosotros mismos para poner nombre y apellidos a nuestra marca personal y diferenciarla del resto.

 

1.- Qué es el “Elevator pitch” o “discurso del ascensor”

El “discurso del ascensor” nos proporciona una metodología para realizar presentaciones eficaces y eficientes y es de gran ayuda para la síntesis de nuestras ideas. Exactamente ¿en qué consiste?

El “elevator pitch”, básicamente es el nombre que se utiliza para una presentación corta, idealmente de alrededor de un minuto, en la que se exponen los fundamentos de un negocio. No se trata de explicar el negocio en detalle, sino de contar en un breve discurso quién eres, cuál es tu proyecto, que beneficios puede obtener la otra persona de tu idea y conseguir una reunión posterior donde ampliar todos los detalles.

Elevator pitch: tu comunicación marca la diferencia

La idea surge de una situación imaginaria en la que entras en un ascensor y precisamente te encuentras con un posible inversor para tu proyecto.  ¿Cómo vamos a aprovechar al máximo ese poco tiempo en el que estaremos frente la persona que puede cambiar nuestras vidas? Lo que queremos expresar con este término es que debes resumir en muy pocas palabras tu propuesta de valor.

Dependiendo de la situación en la que lo emplees, reflexiona y ten en cuenta que tu propuesta ha de contestar a las siguientes preguntas: ¿Por qué un inversor va a arriesgar en mi proyecto? ¿Qué razones tiene un cliente para comprar mi producto?, ¿Por qué debería contratarme el reclutador para xxx puesto de trabajo?

Deberás dejar a un lado la timidez y aprender a contarlo adecuadamente. Ten cuidado si vas pensando que “mucha gente presta el mismo servicio que yo”, “cualquiera puede hacer lo mismo que yo y quizá mejor” porque esos pensamientos no te llevan a ninguna parte. Si vas pensando así y ni tú mismo te crees lo que aportas y tu producto, nadie más lo va a hacer por ti.

Uno de los mayores fallos que cometemos al realizar nuestra presentación es que la alargamos demasiado y no decimos nada que interese a nuestro interlocutor, sino que parece que nos estamos pavoneando de nuestros logros y alimentando nuestro ego. Recuerda:

“Aprendamos a decir las cosas con presteza, claramente, de forma sencilla y con una determinación serena:

hablemos poco, pero con claridad;

no digamos más que lo que es estrictamente necesario”.

Emile Coué

Así que ¡manos a la obra! y veamos cómo podemos comunicar adecuadamente nuestras propuestas. El elevator pitch se basa en la sencillez, el aplomo, la claridad y el atractivo y hay que trabajarlo ¡y mucho!

 

Claves para un buen elevator pitch

🎯Tener confianza y estar siempre preparados.

Ya lo hemos indicado con anterioridad, pero si no tienes confianza en ti mismo no vas a llegar a ninguna parte. Permanece alerta en todo momento para identificar a esas personas que pueden conducirnos a nuestros objetivos. No tengas miedo jamás de interactuar y acércate a ellos. Recuerda al panadero amasando distintos tipos de pan, con el elevator pitch vas a tener que hacer lo mismo, no lo digas siempre igual, quédate con lo más importante y adáptalo a la persona con quien te vas a encontrar.

🎯 Ser breves y concisos.

Tienes que hablar ti y de tu propuesta en menos de lo que duraría un viaje en ascensor ¿1 minuto? Normalmente un elevator pitch suele durar entre 30 segundos, un minuto (ya parece largo). Así que dispones de 30 segundos para lograr una buena impresión. Prepara un discurso de aproximadamente alrededor de 150 palabras para compartir tus pasiones y poner de relieve tus logros y no te desprendas de él. Ten en cuenta que la gente con la que vas a hablar tiene poco tiempo, y, además, es muy valioso, con lo que no debes ser descortés en ese sentido y hacer perder el tiempo.

🎯 Emplea un lenguaje claro.

Usa un lenguaje que todos entiendan. No utilices palabras especializadas o de tu jerga pensando que va a hacer que suene más inteligente. Tu oyente no te entenderá y habrás perdido tu oportunidad para cautivarlo con tu charla.

🎯 Ensaya, ensaya y ensaya.

La mejor forma de evitar que haya errores es a través de la práctica del discurso. Puedes utilizar a familiares, amigos, un espejo o incluso grabarte en vídeo. Repítelo las veces que sea necesario cronometrándote, hasta que seas capaz de hacerlo sin tener que pensar. Eso sí, ¡no te conviertas en un robot! La naturalidad es un plus más de tu comunicación.

🎯 Piensa en cómo captar la atención de tu interlocutor.

Con respeto y cortesía emplea cualquier recurso que consiga captar la atención de la persona o personas a quienes nos dirigimos. Puedes ayudarte del lenguaje oral, del corporal, o de cualquier instrumento que nos sirva para conseguirlo; es de vital importancia sorprender con alguna cuestión relevante y relacionada con el producto o servicio que queremos aportar.

🎯 Provoca interés.

Sin centrarnos en demasiadas características técnicas o detalle, tenemos que explicar qué ventajas y beneficios tiene nuestro servicio, producto o marca para nuestros clientes potenciales y que pueda ser del interés real. Emplea frases con “gancho”. Expresiones como “cambiar el mundo”, “posibilidades infinitas”, “revolucionar el mundo. Exprime tus ideas para captar adecuadamente su atención, concreta correctamente tu actividad, resume claramente las ventajas de tus productos o servicios, seduce al cliente.

🎯 Aporta siempre soluciones.

Tu propuesta de valor ya ha quedado clara con anterioridad así que ahora entra en escena tu capacidad de escucha activa. Muchas veces es más importante escuchar que hablar. Y es tan importante la escucha verbal como la gestual. No te preocupe hacer preguntas interesantes a tus interlocutores, de esta forma conoceremos sus preferencias y prioridades para canalizarlos hacia la nuestra meta y solucionar sus necesidades.

🎯 Cautiva y pasa a la acción.

Resérvate una perla para el final. Hay que cerrar el esfuerzo realizado, convirtiendo tu comunicación en una cita real con tu interlocutor para presentar nuestro proyecto con mayor tranquilidad y detenimiento, planteándolo de forma natural y facilitándole la forma más ágil y efectiva de conseguirlo.

🎯 Despedirnos de forma cordial.

Una buena sonrisa y las gracias, como siempre, abren muchas puertas. La forma de terminar también es importante. No podemos olvidarnos nunca de dar las gracias y decirles cómo pueden ponerse en contacto con nosotros si quieren que les contemos más.

En qué situaciones podemos emplear el elevator pitch

Como ya hemos indicado en nuestra introducción, el elevator pitch es una técnica de comunicación que puede venir bien a cualquiera: un emprendedor, personas en búsqueda de empleo, un freelance,  o  simplemente a nosotros mismos de la manera más atractiva posible y de forma breve. Vamos a ver, entre otros muchos, algunos de los posibles usos de nuestro “discurso del ascensor”

🎯 Presentarte para transmitir y potenciar tu marca personal.

Tienes que ser el verdadero protagonista de tu película ni más ni menos (vamos a ser sinceros y decir que a veces no es nada fácil por falta de costumbre o porque no queremos darnos importancia), presentarte con fuerza, llamando la atención y generando interés. Has de tener muy clara cuál va a ser tu estrategia para potenciar tus puntos fuertes

Ni se te ocurra no haber ensayado y preparado tu presentación porque puede conducirte a un verdadero desastre. Que tu discurso no parezca un corto y pega de trozos mal pensados. Podemos emplearlo en entrevistas, cuando buscamos un puesto de trabajo y ni el entrevistador ni nosotros disponemos  de excesivo tiempo.

🎯 Darse a conocer en un foro.

Muy interesante cuando estás especializado en un tema en concreto y bien quieres darte a conocer o ampliar conocimientos. Nos pueda parecer inusual o no, en cualquier lugar podemos encontrar personas con las que establecer puntos de coincidencia y acercamientos que potencien la colaboración en común y sean fructíferas y productivas en el ámbito profesional. Es recomendable llevar tarjetas de presentación.

🎯 La estrella: ¡presentar un proyecto!

Este es el uso que le da más sentido al elevator pitch. Comunica, atrae, potencia tu estrategia. ¡Imprescindible un estudio de mercado y una estrategia para la venta de tu proyecto! Imagínate que encuentras  al inversor que puede hacer realidad lo que te apasiona y que has preparado con tanto esmero y dejas pasar tu oportunidad.

🎯Mejorar profesionalmente.

Supone cambiar y ascender profesionalmente dentro de la misma organización. Hay que superar barreras y la timidez porque el discurso de ascensor puede traducirse en una mejora de puesto de trabajo.

🎯 La presentación de un proyecto de aprendizaje.

Cuando estamos realizando nuestra tesis o bien algún máster, curso u oposición, es habitual tener que realizar la exposición de los trabajos ante un tribunal o los participantes del curso. En este caso, lo que se está evaluando es tanto la presentación como los conocimientos adquiridos. Este elevator pitch puede ser algo más extenso de lo habitual.

Ya sabes, si tienes una idea clara, la acción para llevarla a término y una comunicación efectiva para transmitir tus objetivos, verás incrementadas tus posibilidades de tener éxito.

Aplicando el refrán “lo bueno si breve, dos veces bueno”

“Entre dos explicaciones, elige la más clara;

entre dos formas, la más sencilla;

entre dos expresiones, la más breve”

Eugenio d´Ors.

¿Has utilizado alguna vez un elevator pitch? ¿Te parece una herramienta eficaz para captar la atención en cualquier circunstancia?  ¿Qué claves de comunicación empleaste? ¿Qué tal te fue?

Si has llegado hasta aquí, ¡muchas gracias por leerme!

 

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Considero la comunicación, un factor decisivo para la conexión entre las personas y para generar satisfacción
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