Hola queridísimos y queridísimas,

¿Cómo va el confinamiento? ¡¡¡¡¡¡¡Vamosssss que ya queda menos y vamos a salir de esta situación fortalecidos!!!!!! Yo ya he empezado a fortalecerme: concretamente me he fortalecido 3 kilos, principalmente en la zona de las caderas y abdomen…

Diario de un confinamiento 2ª parte

¡Pequeña me parece la puerta del garaje y mucho más pequeña la puerta del coche!

A este paso me tengo que comprar un descapotable para poder entrar por el techo.

Todo el día comiendo

¡Qué manera de comer todo el día! ¡Y qué manera de cocinar! En casa se hace de todo: pan, bizcochos, tartas, comida oriental, comida brasileña, da igual. El caso es estar metidos en la cocina. Entre lo que me invento yo, lo que encuentran las niñas en redes sociales y lo que sabe la tía Sol, ¡no damos abasto a comer tanto plato!

Desde aquí quiero hacer un llamamiento a los grandes cocineros de este país y a los aficionados también: por favor, dejen de subir recetas a Facebook. El otro día mi hija Blanca – como sabéis vegana y novia de un chico chino llamado Shaiming – decidió hacer ella la comida. Dijo que ella se encargaba de comprar los ingredientes (online) y de cocinar; yo sólo tuve que pagar (no os doy detalles del cargo en la tarjeta por no envenenarme más).

Nos preparó hamburguesas veganas, tofu con verduras, ensaladas variadas… todo muy rico, pero se pasó en la cocina toda la mañana y la dejó que parecía que había pasado un huracán por la encimera. Para corresponder, la tía Sol cocinó la cena de la noche. Ese día tuvimos un tráfico en el patio que, casi, casi, tenemos que poner semáforo: iban hamburguesas veganas, venían costillas asadas; iba ensalada de quinoa, venía puré de patata… así desde por la mañana.

Fijaos cómo será la cosa, que ya no puedo tener ropa en las cuerdas… las tenemos dedicadas en exclusiva al transporte de tuppers y las sábanas y demás prendas las tendemos en un tendedero que hemos puesto en el salón.

Estoy segura de que hay campamentos, zonas de descanso en un macroconcierto bastante más ordenadas que mi casa.

Menos mal que ya podemos salir a pesar del confinamiento

Esto de poder salir a la calle por lo menos un rato es un alivio, sobre todo para los niños. Para mi, la verdad es que es un quebradero de cabeza de lunes a viernes y los fines de semana es agotador.

Y es que esto de salir a mi me ha complicado mucho la vida. Os voy a contar, como ejemplo, cuál fue mi horario este martes pasado:

  • 07:00 Suenan 3 despertadores: los MEO que madrugan como si tuvieran mucho que hacer.
  • 07:15 Desayuno con los MEO
  • 07:30 Se levantan Blanca y Marta porque han decidido salir a correr. Me tomo otro café con ellas (y una rosquilla)
  • 08:00 Se levanta Paulita. Se prepara el desayuno: huevos, fruta, cereales, leche y cacao. Yo me tomo un té con ella e intento (sin éxito) comerme otra rosquilla. Digo sin éxito porque se come la que quedaba.
  • 08:30 Dejo a Paulita con los MEO y me voy a andar.
  • 09:30 Empiezo mis clases online con los alumnos. A la vez, en la misma mesa y otro ordenador Paulita tiene clase y Marta hace un examen desde la Tablet. Los MEO, por su parte se dedican a hacer jardinería en la terraza.
  • 10:00 Tengo que parar mis clases porque los MEO han tirado una jardinera por la terraza y tengo que bajar a buscarla. Al subir, quedan castigados en su cuarto.
  • 11:00 Hora del recreo. Aprovecho para hacer las camas, recoger los baños y poner una lavadora.
  • 11:30 Videoconferencia con el claustro de profesores. Sin comentarios…
  • 12:00 Hoy le toca a Tony sacar a los MEO de paseo y a mi salir con Paulita. La tía Sol me dice que Tony está en la cama con ciática y no se puede mover (¡Qué suerte tiene hasta para ponerse malo!). Pues nada, cojo a los MEO, las bicis y me voy a la calle.
  • 12:45 Eric, uno de los MEO se cae de la bici y volvemos a casa a ponerle cristalmina en las rodillas.
  • 13:00 – 16:00 aperitivo con las vecina en el patio, turno de comidas y recogida de trastos.
  • 16:30 – 18:00 videoconferencia con algunos de mis alumnos, repaso de exámenes y trabajos y preparación de la clase del día siguiente.
  • 18:30 la tía Sol me dice que Tony se encuentra un “poquito” mejor y va a bajar a la calle a dar un paseíto. Ella le acompaña. Me acuerdo de su padre y de sus muelas y con la mejor de mis sonrisas le deseo una feliz paseo y una pronta recuperación (y que, a ser posible, le pique una avispa en el culo y no se pueda sentar en unos días…)

Lo siento, lo siento… ¡ya me he envenenado yo sola! Es que me da una rabia que me enciende.

Volviendo a las tareas ¿qué os parece? Seguro que muchos de vosotros(as) estáis en la misma situación: teletrabajando, haciendo deberes, haciendo de enfermera/o y padre y madre. ¡Que agotamiento!

Lo bueno es que ya queda menos para que salgamos de esta. Vamos a tener paciencia y mucho, mucho SENTIDO COMÚN.

Os quiero.

 

Rita

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Mujer, madre, hija, esposa, emprendedora y rebelde… ¡esa soy yo! Me llamo Mercedes Rico, me confieso luchadora y con una gran capacidad de reinvención. Me he caído y me he levantado muchas veces. En algunas ocasiones he perdido el sentido del humor, pero ha sido muy pocas veces. Me gusta reír y arrancar una sonrisa y creo que la imaginación es el único secreto para tener una vida más o menos feliz. En la actualidad compagino mi labor como coordinadora académica en un centro de enseñanza con mi proyecto LAS COSAS DE MERCEDES. Tengo un deseo: arrancaros una sonrisa.

2 Comentarios

  1. Jajajaja… la primera vez que leo tu blog, me gusto mucho! Te escribo desde Perú, y efectivamente la vida se me ha vuelto, entre el escritorio y la cocina…ay Dios! no quiero pesarme cuando todo esto se levante!!…Pero una pregunta se me quedo en el tintero… que son los «MEO»?… Te sigo

    • Mil gracias Betty por tus palabras. La vida es «terrible» 😂😂😂😂😂 y los MEO son unos mellizos increíbles ……. ya los irás conociendo. abrazo fuerte desde España para Perú

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