Día de la Madre y otras cosas más

¡Hola queridas!

Hoy más que nunca quiero saludar y mandar un beso grande a todas esas mujeres que son madres y no por eso dejan de ser: hijas, esposas, amigas, profesionales y, cuando pueden, lectoras de este blog (y mucho más).

Día de la Madre y otras cosas más

Hoy es un día especial para todas ¿verdad? Es un día en el que es inevitable acordarse de la madre que ya se fue, de mimar a la que tienes, especialmente si es viejecita y tiene sus achaques y, además, es día de disfrutar de los hijos y de dejar a un lado por unas horas las peleas de horarios, normas y límites. ¡A disfrutar todas y todos del Día de la Madre!

Desde Lisboa con amor

Yo sigo en Lisboa como os contaba la semana pasada. Os voy a poner al día. Sabéis que vine en tren, en clase turista y con un bocadillo en el cuerpo… que más me parecía a Gracita Morales que a otra cosa. Bueno pues cuando llegué me estaban esperando en la estación de Santa Apolónia y menos mal porque me bajé del tren con una contractura que no era capaz ni de levantar la mano para parar un taxi.

Cuarto piso, …. ascensor

Yo creí que iba a estar en una residencia de estudiantes (donde vendrán nuestros alumnos en un futuro) pero NOOOOOO. Estoy en una especie de piso/residencia de profesores; en un cuarto sin ascensor. Eso si, superados los problemas que crea la falta de oxígeno al subir las escaleras, miro por la ventana y tengo unas vistas maravillosas a la ciudad. ¡Lo que me gusta Lisboa, por Dios! No os lo podéis imaginar.

¡Qué cansancio!

De lo ocurrido durante la semana, poco os puedo contar: me levanto, desayuno y bajo cuatro pisos; reunión hasta la hora de comer; subo cuatro pisos, como y vuelvo a bajar los cuatro pisos. Y así hasta que a alguna hora indeterminada subo los cuatro pisos y me meto en la cama. El miércoles tuve un dolor de cabeza tremenda y por no bajar a la farmacia a comprarme un paracetamol me aguanté al punto de querer cortármela. ¡Qué cansancio!

Intercambio cultural

Lo mejor – si hay algo mejor que estar en Lisboa – es la gente que he conocido en las reuniones y que vienen de distintos puntos de Europa. Hay, entre otros, una profesora de Roma, dos de Ginebra, una francesa y una alemana que vive en la misma casa que yo y que es como un general prusiano. El otro día le pedí que me pasara la mantequilla durante el desayuno y sólo con mirarme se me quitó el hambre para todo el día.

Por primera vez, todos somos profesores seglares, lo que nos da cierta libertad a la hora de gastar bromas. Cuando están presentes las monjitas nos cortamos mucho más. Son encantadoras, pero no es lo mismo.

Un Día de la Madre sin hijos 😓

El viernes me dijeron que iban a cenar todos juntos. La verdad es que no tenía muchas ganas (de bajar las escaleras otra vez) pero al final me convencieron de que me vendría bien salir un rato y reírme un poco, sobre todo teniendo en cuenta que por primera vez iba a pasar el día de la madre sola y sin mis hijos.

Quedamos todos en que íbamos a arreglarnos todos y a ponernos muy guapos para pasar una noche especial. Así que me pinté como una puerta, me puse los tacones y decidí ir al restaurante dándome un paseo.

¡por Dios hagan algo con esos suelos!

Desde aquí un llamamiento a las autoridades locales lisboetas: ¡por Dios hagan algo con esos suelos! Son preciosos, pero caminar con tacones por esos empedrados es una pesadilla. No sé cómo las mujeres conservan dos tobillos. Yo llegué al restaurante rendida, con tacones y sin tapas en ellos (las perdí a mitad de camino).

El restaurante era una maravilla: está en una especie de patio interior donde hay una escuela de circo. Puedes comer o cenar y ver cómo ensayan los artistas. ¡Maravilloso!

Nota de disculpas

Pero todo se estropeó cuando pregunté por la mesa reservada y me dieron una nota. En ella mis compañeros se disculpaban y me decían que uno de ellos se había puesto malo y le habían llevado al hospital. Lamentaban mucho no haber podido localizarme. Me decían también que a la alemana no la habían podido avisar.

Mientras pensaba si me iba o me quedaba me pedí un vino y me senté en la barra porque tenía un dolor de pies que no podía con ellos.

Y allí estaba ……

Y a partir de ahí, casi me muero: un camarero me dijo que me acompañaba a la mesa y… ¡allí estaba Toni! No sé cómo lo ha hecho pero ha conseguido hablar con mis compañeros, pedirles que me llevaran al restaurante y organizar una de las sorpresas más bonitas que me ha dado nunca. Las niñas me han escrito una carta, me han hecho un regalo en el cole y los MEO han puesto sus manitas llenas de pintura en un papel (espero que también lo hayan hecho en el cole y no en el salón de casa).

En fin, estamos pasando un fin de semana en pareja, romántico y muy muy divertido.

Echo de menos a mi prole… bueno, pero solo un poco.

Me voy a seguir disfrutando y espero que vosotras también tengáis un día maravilloso.

Os quiero,

 

Rita

 

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Durante años he sido Jefe de Desarrollo de Proyectos en Tesauro. Por mis manos pasaron muchos guiones de cine y televisión, nacionales e internacionales y ahí nació mi pasión por el cine y por la escritura de guión.
Escribo porque es una necesidad: cualquier tema y cualquier excusa es buena para dejar volar la imaginación y plasmar historias en un papel.
Hace un tiempo creé VÍMELO PRODUCCIONES, una productora y agencia de comunicación. Además, colaboro como guionista con BLUEBERRY STUDIOS y con LINCEO PRODUCCIONES.
Soy optimista y espero arrancar de vez en cuando una sonrisa cuando leáis este blog. Sed felices.

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