Con el Ratoncito Perez ya estamos todos

Queridas amigas,

¿Cómo van esas vacaciones? Yo estoy feliz, feliz, feliz. Lo digo tres veces porque parece que así se nota más que estoy muy contenta. Además, he observado que la gente “fisna” que sale en televisión repite todo tres veces. Por ejemplo, a la pregunta “¿Qué tal lo has pasado en tu yate? Siempre contestan: Fenomenal, fenomenal, fenomenal”. Como para no estarlo, añado yo.

Ya habréis notado que os fallé la semana pasado. Os pido mil disculpas, pero es que no tuve tiempo de escribiros. Mi marido no vino porque tenía una cena de cumpleaños de un amigo el sábado y, claro, no pudo excusar su asistencia con el pretexto de venir a ver a su familia. Me cogí un cabreo que sólo se me pasó el domingo por la noche cuando me llamó y me dijo que le había sentado algo mal en la cena y tenía gastroenteritis. ¡Que le den! Llamadme mala… me da igual.

La verdad es que luego fue un fin de semana fantástico. Había fiestas en el pueblo de al lado y allá que me fui con el grupo de amigos que he hecho. Me harté de comer chorizos a la parrilla, morcilla y chuletitas de cordero. De los gin tonics que me bebí mejor no os digo nada. Eso si, lo bajé todo con los bailes que me eché (así lo dicen aquí ¿Nos echamos un baile?). Bailé de todo y hasta las 6 de la mañana. A esa hora acabó el baile y empezó el chocolate con churros. En fin, os digo esto para que entendáis que el domingo por la mañana mi cuerpo no estaba en condiciones de escribir nada. Me levanté con una resaca tan grande como el pantano de San Juan.

Esta semana la cosa está movidita. Estoy a punto de ofrecer un contrato indefinido al Ratoncito Pérez, no os digo más. Los MEO están que rabian porque les están saliendo los dientes. Muerden como si fueran un pitbull. A mi suegro, Eric le dio un mordisco en la nariz que hizo que se le saltaran las lágrimas.

Sigo, a Paula se le ha caído un diente y tenía un disgusto enorme por si el ya citado Ratoncito Pérez no se sabía la dirección del pueblo. Y para colmo, mi madre se partió una muela comiendo avellanas. Tuvimos que ir al dentista del pueblo de al lado y ha estado 4 días sin dentadura porque se la han tenido que arreglar.

Pobrecilla, lo ha pasado muy mal. A ella le gusta mucho comer y estar a base de purés y caldos pues no le ha hecho gracia. Además, es muy coqueta y salir a la calle sin dientes ha sido un suplicio. Lo bueno es que ha estado muy calladita porque le daba vergüenza abrir la boca y eso de vez en cuando se agradece.

De todos modos, lo peor fue que la pobre dejó la otra parte de la dentadura metida en una cajita en su mesilla de noche. Paula invitó a unas amigas a jugar en casa y no me preguntes cómo encontraron la cajita. Decidieron que eran de juguete y… lo demás os lo podéis imaginar.

Dos días después, cuando recogimos la dentadura reparada, los encontramos en la caja de Mister Potato con un nuevo “look”. Paula y sus amigas decidieron que era mejor pintar cada diente de un color y la dentadura parecía la bandera del orgullo gay. ¡Qué disgusto! Menos mal que ya hemos conseguido limpiarla y la abuela vuelve a sonreír.

Paula se ha quedado sin helado hasta septiembre por fisgona. Debo decir que el castigo le ha sido impuesto por su abuela, no por mí. A mí me pareció una faena pero me reí un montón, la verdad.

Bueno queridas, ya os contaré la semana pasada cómo me va con Toni. Viene hoy y ya se queda porque ya está de vacaciones. Sigo muy enfadada con él. No sé yo cómo vamos a acabar.

Un beso,

 

Rita

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Durante años he sido Jefe de Desarrollo de Proyectos en Tesauro. Por mis manos pasaron muchos guiones de cine y televisión, nacionales e internacionales y ahí nació mi pasión por el cine y por la escritura de guión. Escribo porque es una necesidad: cualquier tema y cualquier excusa es buena para dejar volar la imaginación y plasmar historias en un papel. Hace un tiempo creé VÍMELO PRODUCCIONES, una productora y agencia de comunicación. Además, colaboro como guionista con BLUEBERRY STUDIOS y con LINCEO PRODUCCIONES. Soy optimista y espero arrancar de vez en cuando una sonrisa cuando leáis este blog. Sed felices.

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