1.- ¿Ser grosero está de moda? Cuando la grosería es un hábito

Cómo tratar con gente grosera sin fracasar en el intento

Bien dice el refrán que “Noviembre acabado, invierno empezado” y así es amig@s sin darnos cuenta nos hemos metido de lleno en el frío y ya próximos a terminar el año.  Llegan las consabidas reflexiones  y resúmenes del año. En fin, yo me quedo con lo más importante y es que nosotros somos dueños de nuestras decisiones, lo que nos debe servir para poder estar a tope y aprovechar bien todas las oportunidades que la vida nos ofrece o bien  dejar pasar algunos trenes y seguir sin disfrutar intensamente los instantes que se nos presentan.

Como se trata de aprovechar al máximo las oportunidades que se nos presentan, hoy quiero hablaros de algo que vengo observando hace tiempo, que vivimos con más frecuencia de los que quisiéramos y que nos provoca un desgaste emocional: tratar con personas maleducadas y groseras.  Me pregunto, ¿es que la grosería está de moda?  No me parece justificado pero es posible que todo el estrés que originado por la vorágine de nuestro día a día, se traduzca en la explosión de conductas desagradables por parte de algunas personas que viven (o a veces vivimos) en  un estado de irritación y cabreo permanente que no se puede controlar y optan por descargar su rabia e impotencia con los demás.

Seguramente en algún momento de tu día a día te habrá tocado lidiar con este tipo de personas, sintiéndote descolocado al no saber cómo manejar este tipo de situaciones. Además, porque eres consciente de que no has hecho nada para provocar esa situación; vas a empezar a sentir rabia por la mala actitud de la persona y lo que te apetece es responder de la misma forma. Comunicar es todo un arte y es cierto que, cada interlocutor es un mundo, como lo somos nosotros, pero hay situaciones especialmente peliagudas, que nos llevan al límite y que con toda probabilidad van a sacar comportamientos que no esperábamos tener y que creíamos adormecidos.

Si recuerdas en un post anterior ¿Tu cliente es difícil? Cómo manejar conversaciones delicadas  además de tratar negocios y asuntos complejos, puede ocurrir que, para añadir más chispa al asunto, la persona con la que tenemos que hablar, incorpore alguna dificultad adicional.

Al hilo de todo esto hace días me contaba una amiga, que al reestructurar su oficina y los puestos de trabajo le había tocado a lado a una persona tan grosera que la amarga la vida,  de tal forma que ha conseguido quitarle la ilusión y las ganas de trabajar.

Esta situación también la he vivido hace nada en la cola de un supermercado en la que una persona se ha puesto como un energúmeno y ha cargado con el dependiente echándole la bronca por ser lento, y en mi trabajo es frecuente recibir alguna que otra llamada molesta, en que la otra persona no es consciente de su comportamiento grosero y tienes que mantener la calma porque lo que te sale en ese momento es ponerte a gritar a la persona en el otro extremo del teléfono pero esto no ayuda a la situación.

“Si aprendes a potenciar las palabras positivas o de afecto verás cómo mejora la calidad de tus relaciones interpersonales”

Ante esta situación mi amiga con toda confianza me ha pedido que le de algunas ideas para resolver o al menos mejorar su situación y sobre todo en lo relativo a la comunicación, intentaré pensar en voz alta  y dar unas pinceladas por si puedo aclararle algo en este caos en el que se encuentra

A veces es muy difícil sobrevivir nuestro día a día rodeados de descalificaciones e insultos. En uno de mis viajes me contaron una anécdota de Buda que me viene como anillo al dedo:

Cuentan que Buda estaba predicando su doctrina, cuando un hombre se le acercó y comenzó a insultarlo e intentar agredirlo pero Buda se mantuvo en un estado de imperturbable serenidad y silencio. Cuando hubo terminado su acción, se retiró. Un discípulo que se sintió indignado por los insultos que el hombre lanzó contra Buda le preguntó por qué dejó que lo maltratara y lo agrediera. A lo que Buda respondió con segura tranquilidad: –“Si yo te regalo un caballo pero tú no lo aceptas ¿de quién es el regalo?

El discípulo contestó: “Si no lo acepto, sería tuyo todavía”. 

Entonces Buda respondió: «Bueno. Estas personas emplean parte de su tiempo en regalarme sus insultos, pero al igual que un regalo, yo elijo si quiero aceptarlo o no. Los insultos son como regalos: si lo recoges, lo aceptas; si no lo recoges, quien te insulta se lo queda en sus manos. No podemos culpar al que insulta de nuestra decisión de aceptar su regalo. Por esa misma razón, esos insultos son para mí como un regalo que elijo no recoger. Simplemente los dejo en los mismos labios de donde salen.”

Moraleja,  haced eso cuando os lancen una palabra de descalificación o insulto, no lo aceptéis ni lo recibáis; y así no perderéis la calma.

Cuando la grosería está de moda

No podemos permitir que personas ajenas nos amarguen la vida y debemos mantener a toda costa   nuestra alegría y nuestra forma de ser. Les toleraremos en el horario laboral, sin permitirles que invadan nuestro espacio.  Procuremos darles  un trato correcto, manteniendo las distancias, pensar que son “gajes del oficio”, y tratarles como algo ajeno a nosotros, siguiendo con nuestra vida.

A veces cabe la posibilidad de que no sean tan malas personas como nos parecen; pudiera ser alguien que está pasando por una mala racha, y tiene problemas, así que cuando haya que tratar con ellos, podemos intentar estar amables y educados, pero sin intimar, porque ya sabemos que una sonrisa y palabras amables logran grandes cosas

Debemos aprender a defendernos comunicando con asertividad y respeto, y no cargar con emociones negativas ni problemas que nosotros no hemos buscado ni nos pertenecen.

Si tratamos con personas negativas que se dedican a quejarse y que solamente ven lo malo de cualquier cosa, lo que no debemos hacer nunca, es intentar animarles, o cambiarles, porque estas personas no buscan soluciones ni tampoco pretenden que les ayudemos.

Lo mejor que podemos hacer es escucharles hasta que acaben sus discursos totalmente fuera de tono e intentar mantener la distancia para no involucrarnos en su negatividad. Llega un momento en el que sus conversaciones terminan y se dan cuenta de que no participamos de sus argumentos.

“El egocentrismo, la codicia, la desconfianza, las críticas destructivas, la competencia suman cero en nuestra comunicación”

Se trata de una situación difícil, porque si esta persona fuese tu amigo podrías intentar razonar y conversar o en caso extremo, dejarle de tratar, pero si es un nuevo compañero de trabajo, no puedes ir a decirle a tu jefe que no quieres trabajar con él.

Tu vida solo cambiará, cuando tú quieras que cambie no puedes rendirte y dejar que cambie por un mal compañero. No des poder a nadie que no te haga feliz, que no te interese o que no sume en tu vida. Ten presente que: “Quien te enfada, te domina”.

¡Reflexiona, y actúa con coherencia! Piensa que solo depende de ti lo que quieras hacer, solo existe una persona capaz de limitarte y eres tú mismo. Solamente tú, puedes hacer una revolución en tu vida, tú eres la única persona que puede ayudarte a estar más a gusto contigo mismo y con tu entorno, a ser más feliz, más alegre y más práctico. ¿A qué esperas?

Y esto ya es una declaración de intenciones para poner en práctica ya. A partir de ahora no voy a perder el tiempo con gente mala y negativa que no tiene arreglo, y que solo disfruta dando malas noticias, fastidiando creando polémica. Voy a esquivar a los envidiosos que en el fondo solo son pobres de espíritu que no saben aplaudir un triunfo ni un trabajo bien hecho, ya que siempre quieren ser el centro de todo, y a mí lo que verdaderamente me llena es ver lo que otras personas han hecho bien y reconocérselo

2.- ¿La cortesía nos distingue? Cómo tratar con gente grosera sin fracasar en el intento

Algo que resulta muy dañino para nuestras relaciones personales y profesionales es comunicarnos de forma grosera y con falta de tacto hacia la otra persona. Pero esto pasa desapercibido y  se ha convertido en algo tan habitual que es muy probable que no nos demos cuenta y estamos siendo maleducados y groseros. Las conversaciones educadas y amables parecen ser cada vez menos comunes tanto en el trabajo, como en nuestra casa y por supuesto en los medios de comunicación incluyendo las redes sociales. Nuestros niños y jóvenes pueden llegar a aprender con nuestro ejemplo que ser grosero y descortés es algo normal y aceptable lo que da mucho que pensar.

La cortesía nos distingue

Vamos a analizar un poco la situación

  • ¿Qué significa ser grosero?

Según la RAE  ser grosero es: “Carente de educación o de delicadeza. Propio o característico de la persona grosera.   De mal gusto. De escasa calidad o sin refinar. Que carece de precisión o exactitud”

No importa cómo definamos a una persona cuya comunicación es  descortés y grosera ¡no será nunca una cualidad positiva! Con toda seguridad no nos gustaría que nos conocieran por ser groseros

  • ¿La grosería es algo genérico o existen diferentes propósitos?

Tendemos a creer que las groserías son una entidad, pero en realidad tienen diferentes propósitos. Existen 5 tipos de groserías:

📌 Grosería descarada: Tirar basura, escupir en la acera, sacarse los mocos de la nariz en fin…  y otras conductas escatológicas similares.

📌 Grosería debida a la ignorancia: se definen por sí solas y podemos incluir poner los codos sobre la mesa, hablar alto porque se tienen problemas auditivos o no saludar a una persona que entra en un espacio porque no se la ha visto entrar.

📌 Grosería puntual: Son conductas que no están dirigidas a ninguna persona en específica, pero que aun así nos desagradan. Podemos mencionar hablar alto por el teléfono móvil, masticar chicle con la boca abierta o haciendo pompas, comer haciendo ruido de más y tener el televisor o la música a un volumen alto por la noche.

“Las palabras son una carta de presentación y emplear palabras groseras o hablar a voces no proporciona personalidad a nuestro mensaje”

📌 Grosería irónica o encubierta: es un insulto disimulado del que no nos damos cuenta hasta tiempo después. Suele ser sutil. Es una forma de burla, y suele ir dirigida contra una persona en concreto.

📌 Grosería agresiva: es una conducta intencional que tiene la misión de escarmentar, vengarse o humillar a una persona por haber hecho algo. Su objetivo es hacernos sentir mal, inseguros, débiles y con ello  la persona con dicha conducta cree en su propia proyección de seguridad.

Y entre tanta rudeza, hay algo muy valioso que se está perdiendo en nuestra sociedad.

  • ¿Comunicación o competencia?

Hoy en día la desagradable costumbre de hablar o gritar por encima de otros, interrumpir y hacer callar a los demás es demasiado habitual. Hagamos un poco de autocrítica y veamos que estamos siendo totalmente unos maleducados

Si te paras a pensar es muy frecuente y preocupante que, al ver la televisión o escuchar la radio, basten unos minutos para que podamos presenciar  que alguien  está interrumpiendo y hablando mientras otro habla, alguien levantando la voz o gritándole a otra persona o ya lo que es el colmo varias personas hablando al mismo tiempo y tratando de ahogar las voces de los demás para imponer su propia opinión. Eso por no hablar de las Redes Sociales a las que miro a veces con verdadera pena, ya que me gustaría encontrar un espacio de convivencia pero con frecuencia encuentro todo en mayúsculas gritando, verdaderos hilos de conversación con palabras malsonantes o soeces, y no hablemos más de los insultos.

¿Estamos comunicando o en una competición verbal para ver quien grita más y se sale con la suya haciendo que el otro calle?  Y, a menudo, la persona que habla más fuerte o con más insistencia es quien finalmente toma la palabra. ¡Qué despropósito!

Comunicación o competencia o grosería

Pero ¿por qué somos maleducados y groseros?  Podemos encontrar diferentes razones: algunas personas son groseras porque sus padres no les han enseñado las normas, o tal vez no han hecho hincapié en el respeto por

lo demás, o bien se han criado en ambientes llenos de groserías y por lo tanto repiten los mismos patrones. Y también encontramos personas que piensan que ser groseros es ser graciosos

En mi caso tuve la suerte de que me educasen para no ponerme a la altura de los maleducados y porque no me interesan las personas que pierden la razón por gritar y decir palabrotas. Y es que uno de mis propósitos es que no consigan los maleducados convertirme en uno de ellos.

Como soy muy curiosa y me gusta mucho investigar, me puse a buscar si ser descortés y grosero tenía alguna ventaja o si seríamos más inteligentes por tener este tipo de comportamientos. Y cual ha sido mi sorpresa que he encontrado dos posturas enfrentadas, la primera con efectos positivos y la segunda al contrario:

  • De acuerdo con estudios recogidos en The Journal of Pain existen evidencias según las cuales, para muchas personas, las palabrotas proporcionan un alivio del dolor fácilmente disponible y efectivo. Si leemos el artículo Personas que usan groserías: más felices, saludables e inteligentes los investigadores también encontraron una relación entre la inteligencia y las groserías. Usar groserías de manera frecuente demuestra un amplio vocabulario. Según Neel Burton, un psiquiatra en Oxford, los beneficios son varios. Ayuda a la circulación, aumenta la producción de endorfinas y en general, te da un sentimiento de calma y tranquilidad. ¿Increíble verdad?

Si queréis profundizar en este sentido os comparto dos artículos más Las personas groseras son más honestas e inteligentes, según  estudios y ¿Las personas que dicen muchas groserías tienen un mejor vocabulario? Nos muestra investigaciones realizadas por psicólogos del Marist College y el Massachusetts College of Liberal Arts en Estados Unidos que determinaron que quienes dicen groserías no solo tienen un mejor vocabulario sino que también son mucho más fluidos a la hora de hablar y en casi todos los aspectos relacionados con el lenguaje.

“Haz un esfuerzo mayor por pensar antes de hablar en un momento de ira en donde llegas a decir cosas que no sientes en realidad movido por el resentimiento”

Lo dejo a vuestro criterio, pero yo me quedo más con la segunda propuesta. Alejarnos de las personas negativas y groseras es un aspecto importante del autocuidado, el amor propio y el respeto por uno mismo. Lo más probable es que no podamos  cambiarlas, por lo que es mejor seguir adelante con nuestra vida.

  • Falta de compostura y malos modales en el trabajo

Lamentablemente, ciertos lugares de trabajo están muy influenciados por un espíritu de competencia que genera una comunicación negativa. ¿Cuántas personas son interrumpidas con voces, palabras fuertes o llenas de ira para evitar que terminen de expresar sus opiniones? Como resultado sentimos que si no somos ofensivos, groseros o pegamos voces no seremos escuchados. Pero esto no debería ser así.

  • Mala educación y descortesía en el hogar

¿Tu casa se ha convertido en un lugar donde la competencia de gritos continúa? ¿Es común que tus hijos te levanten la voz o te interrumpan constantemente para salirse con la suya?  Párate a pensar lo que ocurriría si alguien te pusiera un micrófono en la cocina, el salón o una habitación cualquiera, ¿escucharía el mismo griterío desagradable cada vez en un tono peor? Finalmente ¿quién es el que convence a los demás? ¿el que tiene una opinión más sensata o el que grita más fuerte? Esto no debería suceder.

Falta de compostura y descortesía en el trabajo

  • Debatir…algo que se nos ha olvidado por completo

Polemizar y debatir de forma civilizada es algo que se ha quedado en el pasado y en el olvido rápidamente. Discutir o debatir sobre un tema es tener una conversación de grupo calmada y reflexionando adecuadamente, no se trata de  una pelea de gritos. Es cierto que, perdemos el norte y nos enfocamos tanto en demostrar que nuestra opinión es la única que vale, que gritamos por encima de los demás para demostrar nuestra superioridad. Y lamentablemente, puede suceder que la persona que imponga su opinión con más fuerza sea también la más equivocada. Es como si levantar la voz compensara la falta de razón.

  • La cortesía nos distingue

Una sociedad civilizada debe distinguirse por la capacidad de sus miembros para escuchar y tener en cuenta los pensamientos e ideas de otros. Esto no es posible cuando alguien interrumpe o hace callar a los demás descortésmente. Y una de las cosas que distinguen a una persona cortés y civilizada es su disposición para tomar en cuenta las opiniones de otros y tratarlos con respeto. De hecho, quienes creen tener tanta razón que merecen imponer su opinión a gritos son personas bastante inseguras. Al final del día, no es la opinión más estridente la que debe prevalecer sino la más sensata.

“Podemos aprender mucho de las conversaciones en las que existen diferentes puntos de vista, si somos capaces de escuchar y hablar de manera racional”

3.- Sugerencias para  dominar nuestra propia descortesía

¿Qué pasa con nosotros? ¿Somos groseros alguna vez?  Sí, sí que lo somos aunque sea inconscientemente en alguna ocasión nos hemos dejado  llevar por la ira o por un día no muy afortunado.  Si tu entorno te describiera ¿qué dirían de ti?…: “Es imposible hablar con ella. Cuando intentas opinar y mostrar tus razones, siempre te interrumpe o habla más alto para que solamente se la pueda escuchar a ella”  “Se comunica como una salvaje; si no le gusta lo que dices, trata de intimidarte con palabras fuertes e imponentes hasta que dejas de hablar. Y entonces cree que todos están de acuerdo”

O por el contrario, ¿somos conocidos al interesarnos por las ideas de otros y tomar en cuenta sus opiniones? Cuando se acercan para hablarnos, ¿lo hacen sabiendo que escucharemos en lugar de atemorizar o acabar con gritos?

Si reconocemos que a veces somos maleducados, estas son algunas sugerencias  que podemos plantearnos para lograr vencer la descortesía:

  • Vigilar nuestro lenguaje

Uno de los peores enemigos de la cortesía es la falta de auto control. Saber controlar el impulso de interrumpir a alguien para manifestar nuestra opinión es un signo de sabiduría que además nos permite realmente escuchar las opiniones de otros.

  • Ser respetuoso

Cuando interrumpimos o le gritamos a alguien, le estamos faltando el respeto. Pero cuando tenemos el auto control para permitir que otros hablen, les mostramos aprecio y consideración. Apreciar a otros de esta manera requiere humildad por nuestra parte; implica reconocer que los que nos rodean pueden tener algo importante que decir.

Sugerencias para dominar nuestra propia descortesía

  • Esperar nuestro turno

Esperar nuestro turno para hablar es todo un detalle para nuestros interlocutores; permite que podamos expresar opiniones antes de que podamos hacer comentarios o correcciones. Comprométete a ser cortés y respetuoso para que nadie pueda decirte que eres un grosero. Hablar sin groserías, cuesta poco y da mucho

4.- 10 recursos efectivos para lidiar con personas groseras

Cada día nos topamos con gente que parece no tener sentido común, ni sabe tratar a los demás con el respeto exigible. Por desgracia no tenemos un manual completo que trate de cómo lidiar con personas maleducadas, estas situaciones son partes de la vida y retos en los que te vas a demostrar que eres una persona calmada, inteligente y que puedes comunicar de forma asertiva sin hacer daño a los demás y por supuesto a ti mismo. No puedes controlar el comportamiento de los demás, pero tampoco quieres que la falta de educación de los otros te provoque, entonces, ¿qué haces?

Estos 10 consejos pueden ayudarte a mantener los desacuerdos de una manera constructiva, tanto si estás hablando con familia y amigos como en tu entorno profesional:

Ser grosero no es una novedad

El ser humano es el único animal que piensa y también el único animal que insulta y esto viene de antiguo. El comportamiento grosero es habitual y rutinario para muchas personas. Nos olvidamos a menudo de  la importancia de mostrar amabilidad, simpatía y comprensión hacia los demás.

Pongamos manos a la obra para reconocer que estos comportamientos negativos obstaculizan nuestra productividad, felicidad y salud, y terminemos de una vez con estas conductas.

“Tienes el derecho de defenderte y decir lo que piensas, pero puedes encontrar una respuesta que te permita expresarte sin dejar de ser positivo y cortés”

Frena cualquier actitud incorrecta

Si lo permites, los comportamientos groseros se pueden contagiar como si fueran una enfermedad. Una actitud grosera fácilmente desencadena otras, contagiando las faltas de respeto y los comportamientos maleducados. Tienes que ser capaz de utilizar tu empatía y combatir la falta de educación con amabilidad.

Emplea el sentido del humor para tratar con personas difíciles

El humor puede crear una distracción y romper la tensión, permitiendo que todo el mundo se eche una carcajada. Cuando el mensaje que tenemos que comunicar puede hacer que aparezcan emociones negativas, comunicar mediante el humor se vuelve especialmente valioso. Recuerda que hablamos de los beneficios del humor en un post anterior En serio, comunica con humor

Que la amabilidad reine ante todo

Que prevalezca la amabilidad, si permites que una persona negativa provoque una respuesta igualmente negativa para ellos, están ganando. La amabilidad puede ser un gran antídoto contra la falta de educación. Esto le da a la otra persona la posibilidad de calmarse y ajustar su comportamiento al tuyo.

No respondas de la misma forma

Pagar con la misma moneda es una costumbre tan arraigada que, la mayoría de nosotros ni siquiera se da cuenta de lo que está haciendo ni de las consecuencias que acarrea meternos en este terreno. Y si nos damos cuenta  hasta nos parece lo más lógico y normal. Cuando alguien te molesta, lo primero que haces es ponerte a la defensiva. Lo más importante que has de recordar es que tú puedes controlar tu comportamiento independientemente de cómo actúe la otra persona.

Haz reflexionar a tu interlocutor sobre su conducta

Si alguna persona te trata siempre de forma maleducada y con grosería, has de cortar de raíz  dicha situación. Nunca permitas que nadie te trate de forma irrespetuosa. Lo más acertado será que mantengas una conversación sobre la situación que estáis viviendo. A menudo, las personas groseras tienen algo que les molesta. Es posible que su actitud grosera sea un grito de ayuda o que esté buscando a alguien que pueda escucharlo. Quizá no sea consciente de la forma en la que te está tratando. Hablar con la otra persona sobre su comportamiento le brinda la oportunidad de disculparse e intentar ser más educado.

No te tomes las cosas a título personal

Todos tenemos días buenos y malos y en ocasiones descargamos nuestra rabia y frustraciones con la persona que tenemos más cerca. ¿Estás teniendo un comportamiento pésimo? Pues sí ¿Eres una mala persona por eso? No, para nada. Así que pasa página y aprende a disculpar. Tener en cuenta que la persona grosera puede estar teniendo un mal día puede poner las cosas en perspectiva. Es posible que esta persona esté haciendo frente a una situación difícil cuando te pones en su camino. Si eres consciente de que alguien está pasando por un momento difícil, hazle saber que comprendes su situación. Después de todo, hasta tú te has equivocado también alguna vez, ¿verdad? Así que ten un poco de empatía

Procura ser un ejemplo inspirador

Algunas personas tienen un comportamiento grosero para demostrar dominio o poder, mientras que otras pueden intentan provocar una reacción para hacer que quedes mal. No permitas que tengan la satisfacción de verte enfadado. La forma de cómo tratas a los demás dice mucho de quién eres. Un buen modelo de conducta escucha a los demás y tiene en cuenta puntos de vista opuestos. Trata a los demás como él desearía ser tratado y considerado. Si el resto de personas que nos rodean, no son capaces de mostrar el mismo nivel de cortesía y educación que tú, puede ser el momento de solicitar la ayuda de otros

“Aprender a responder con calma y firmeza es una habilidad de mucho valor, sobre todo si te relacionas continuamente con personas maleducadas”

Esquivar a la gente grosera

Si has hecho todo lo posible por mejorar la situación y no ha dado resultado lo mejor que puedes hacer es alejarte de esa persona. Ha quedado claro que esta persona no es capaz de tratarte ni a ti ni a los demás con cortesía y buenos modales. La ausencia de personas que les hagan caso también contribuirá a calmar la situación. Es posible que acaben dándose cuenta de que no están haciendo las cosas correctamente. Y si no, por lo menos todos tendremos un día mejor y más tranquilo.

 

Comunicar es un arte: Frases para cortar de golpe las groserías

Si alguien te hace un comentario grosero, tienes ciertas alternativas para responderles que te harán quedar bien y sin causarte ningún tipo de remordimiento. Para tratar con este tipo de personas es buena idea incluir estas frases:

  1. “Tienes razón en esto que dices…”

Cuando surge una discusión, muchas veces caemos en la trampa de, querer vencer a la otra parte, y no el problema. Da la vuelta a la tortilla y tiende la mano, normalmente da resultado porque hará que la otra persona piense que tenía razón y se dará por zanjada la discusión

  1. “Me siento (así) cuando dices eso…”

Si tienes la posibilidad aprovecha el momento para confesar abiertamente cómo te estás sintiendo y  así crear un vínculo de confianza con el otro. Es una forma muy elegante de participar en la discusión sin reprochar, lo cual predispone al otro a hacer lo mismo.

  1. «Aprecio tu punto de vista»

Mostraras a la persona grosera deseas comunicarte con dignidad y respeto, sin rebajarte a su nivel. Es una actitud inteligente

  1. “Lo siento si te ha molestado. Cuéntame exactamente qué sientes y así puedo comprenderte mejor…”

No eres adivino pasa saber por qué una situación que a ti te parece ridícula, al otro le resulta ofensiva. Hay que centrarse principalmente en el desencuentro presente, sin recordar discusiones pasadas; debemos dejar hablar al otro sin interrupciones; no hablar en tono acusatorio; no compararle con los demás, ni ridiculizarlo, ni humillarlo y tratar de buscar soluciones.

  1. “Muchas gracias”

Como hemos dicho muchas veces el agradecimiento tiene un poder muy importante. En este caso demuestras que las palabras groseras simplemente no toman poder sobre ti

  1. “Siempre hay algo negativo que decir, ¿verdad?”

Es una frase de impacto que a estas personas les hará pensar dos veces antes de elegir los temas de conversación. Llamará su atención  sobre las palabras que pronuncian y les hará reconsiderar lo que van a decir en un futuro.

  1. “¿Por qué no intentamos apoyarnos mutuamente?”

De alguna manera, es un acercamiento de forma honesta y una aspiración positiva en la que a nuestro interlocutor se le invita a sumarse, pasando de una situación de partida de confrontación a una relación de cooperación.

  1. “Esta conversación ha terminado”

Si estás muy enfadado y temes que vas a perder la compostura, es preferible poner fin a la conversación. No te quieres faltar al respeto a ti mismo y además seguro que no estás dispuesto a dañar permanentemente una relación por perder la calma.

La cortesía importa, nos hace sentir mejor, la vida social con respeto solo trae beneficios. Es tan fácil ser cortés, que da cierta pena encontrarnos en nuestro camino con gente desconsiderada. Nos queda tanto por hacer…. Y vosotros ¿Qué hacéis cuando os encontráis con una persona grosera? ¿Os habéis puesto en modo descortés en alguna ocasión? ¿Tienes más consejos sobre Cómo tratar con gente grosera sin fracasar en el intento?. Me gustaría que compartierais vuestra experiencia

Si has llegado hasta aquí ¡Gracias por leerme!

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Profesional especializada en Netiqueta, Redes Sociales, Comunicación 2.0 Protocolo Social, Protocolo Institucional y Marca Personal Siempre en modo aprendizaje. Considero la comunicación, un factor decisivo para la conexión entre las personas y para generar satisfacción Me gusta pensar que siempre hay personas a las que les pueden interesar tus aportaciones y que hay alguien que conversa contigo en cada interacción. Trabajo intensamente en este aspecto, el feedback me resulta imprescindible. Mi misión es aportar un servicio profesional enfocado a obtener mayor visibilidad, establecer nuevas conexiones y mejorar las relaciones de los equipos, poniendo en práctica el uso de la marca digital través de redes sociales y una comunicación 2.0 efectiva basada en el protocolo social, protocolo institucional, la Netiqueta y la negociación.

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