«Que no te sepa mal, pero…». ¡Estamos rodeados de juicios y opiniones!

Avanza el año más deprisa de lo que queremos y bien dice el refrán que “En febrero, un día malo y otro bueno (o un rato malo y otro bueno)” pues el post de hoy os diré que surge siempre por casualidad, pero en este caso por esa dualidad de cosas regulares y buenas que han pasado desde la última vez que colaboré en el blog.

¿Por qué hablar de la crítica? Me han ocurrido un par de anécdotas que reflejan cosas muy diferentes pero que en el fondo hacen reforzar mis valores y agradecer la confianza que las personas que me rodean depositan en mí. Estoy totalmente convencida que las buenas relaciones tanto personales como profesionales están basadas en transmitir confianza ¿qué pensáis vosotros?

Cómo hacer críticas sin herir a las personas #comunicación Clic para tuitear

Y en esa confianza, hace unos días me recibí la llamada de un amigo todo preocupado y muy dolido porque una amiga común había decidido sin explicaciones cortar toda relación con él, ya que no seguía sus indicaciones ni compartía su visión respecto a determinados temas profesionales.

estamos rodeados de juicios y opiniones

La otra anécdota surge en un Skype profesional en el que compartí una documentación y me hicieron ciertas puntualizaciones positivas y otras no tanto que me hicieron reflexionar. Afortunadamente, estas conversaciones son muy productivas cuando no las tomas de forma personal y te sirven para mejorar personal y profesionalmente.

Independientemente de las expresiones que empleemos o cómo lo digamos, cuando nos hacen una crítica tenemos que reconocer que acaba por dolernos de una forma u otra. ¿Por qué nos ocurre esto? Porque nos tocan algo tan valioso como es nuestra autoestima. Y así, sin comerlo ni beberlo, nos enfrascamos en esos diálogos internos tan positivos que nos montamos a veces con frases tan memorables como: “Lo podría haber hecho mejor”, “No me entienden nunca”, “¿Quién es él /ella para decirme eso a mí?”, “Es fácil opinar desde fuera”, “¿Cómo no me di cuenta?” y de esta manera tan sutil vamos alimentamos el descontento, la queja y el resentimiento con nosotros mismos y con los demás

La crítica es una forma muy potente que podemos emplear en nuestra comunicación. A diario y en las relaciones con nuestra pareja, hijos, jefes, compañeros, amigos, … es bastante habitual que surjan comportamientos o situaciones que nos molesten y desagraden. Es todo un aprendizaje pedir al otro que modifique aquellos aspectos que nos incomodan, intentando no herir y poniendo toda nuestra intención en no estropear nuestra relación con esa persona.

“Formular una crítica de forma constructiva nos puede ayudar a motivar o enseñar a nuestro interlocutor y también a comunicar aquello que necesitamos”

“Formular una crítica de forma constructiva nos puede ayudar a motivar o enseñar a nuestro interlocutor y también a comunicar aquello que necesitamos” Clic para tuitear

Si lo pensamos con detenimiento, la palabra o expresión criticar, o hacer una crítica en los distintos ambientes en los que no desenvolvemos, está mayormente vinculada a conductas negativas a descalificaciones o bien errores que tenemos que corregir. Por esta razón las podemos llegar a evitar por no hacer daño, y estamos a la defensiva a la hora de recibirlas.

No todas las críticas son iguales. la cuestión no está en que el termino criticar sea en si negativo, sino en que las personas realizamos o recibimos mal las críticas. Personalmente y, al trabajar tanto la comunicación, los principales tipos de crítica con los que me he enfrentado son los siguientes

  • La crítica encubierta y disimulada

Es lo que conocemos de forma habitual como “cotilleo” y tiene como fin poner en evidencia defectos de la otra persona en cualquier sentido. La persona que formula esta crítica no va de frente ni lo dice cara a cara, se

oculta bajo una falsa apariencia de bondad que se desvanece cuando el blanco de sus críticas no está presente. Muestra claramente complejo de inferioridad

  • La crítica que pone el foco en el enfrentamiento

Lamentablemente es aquella que se realiza en términos negativos y busca generar un conflicto. Hay mucho de emociones negativas (rabia, odio, frustración), que suelen derivar en explosiones de agresividad. Es una forma de desahogarnos que no conduce a nada positivo.

  • La crítica que busca aportar y hacerte crecer como persona y como profesional

Hacer y recibir una crítica positiva no es sencillo. Es muy importante el hecho de hacerla cara a cara.  Para el que la hace al no saber cómo va a reaccionar la otra persona, suele ser un momento de estrés. Para la persona que la recibe, se trata de una situación en la que se mezclan sentimientos encontrados. Reconozcamos que a nadie nos gusta recibir una crítica por algo que no hemos hecho correctamente, pero en muchas ocasiones las críticas son una magnífica oportunidad de avanzar y mejorar.

sin cítica no hay paraiso

Una crítica puede convertirse en constructiva o destructiva dependiendo de qué decimos y cómo lo decimos. Lo que nos ocurre es que, amparados en el ritmo frenético de nuestras actividades, vamos haciendo las críticas de manera automática, sin tener en cuenta la influencia de las palabras ni el efecto contraproducente que pueden tener. De manera que, si no sabemos cómo comunicar, lejos de obtener un cambio o un acuerdo, lo que logramos es que la otra persona se ponga a la defensiva y empeore sustancialmente la situación.

Una crítica puede ser tomada por la persona que la recibe como una duda hacia su persona, hacia su trabajo o hacia sus capacidades. Por tanto,  hacer el intento de expresar y explicar las críticas en un tono que no sea violento es muy importante para que la persona no perciba la queja como un ataque personal, sino como una forma de mejorar la relación.

Sin crítica no hay paraíso. ¿Qué haces cuando recibes una crítica?

Es muy normal sentir miedo a la crítica, me atrevo a pensar que a nadie le hace gracia que le critiquen. Pero no debemos dejarnos paralizar por este miedo. En ocasiones, ante el miedo a recibir una crítica nos podemos bloquear, boicotearnos a nosotros mismos e impedirnos avanzar por lo que no realizamos ninguna actividad nueva por si acaso alguien cercano nos critica

¿Qué postura adoptar para recibir una crítica? Pues como leía en el artículo Hacer críticas sin lastimar al otro: todo un desafío en las relaciones personales en principio, los especialistas señalan la importancia de recibir la crítica sin perder de vista que el otro está cuestionando un comportamiento y no “a todo el ser”

“Cuando recibas una crítica, explica tu posición con cautela si crees que la otra parte se equivoca en algo”

Encajar las críticas de una forma adecuada es imprescindible y, además, puedes aprender a transformarlas en una parte indispensable de tu crecimiento personal. Lo que ocurre es que: “Tenemos baja tolerancia a la frustración  Cuando nos dicen que algo no está bien, sentimos que nos quitan valor. Esto viene desde los sistemas educativos que castigan el error. No lo ven como una posibilidad de crecimiento”, tal y como se expone en Críticas: recíbalas sin sufrir y hágalas sin herir. Para reflexionar ¿verdad?

Sin crítica no hay paraíso. ¿Qué haces cuando recibes una crítica? Clic para tuitear

Nunca más he vuelto a escuchar unas palabras tan amables…

Abordemos primero el caso de las críticas negativas y destructivas. Este tipo de críticas están hechas con la intención de hacer daño y por eso es la que más trabajo nos cuesta enfrentar, puede basarse en exageraciones sobre nuestro carácter o incluso apoyarse en mentiras.

Si respondemos a este tipo de críticas vamos a entrar en un enfrentamiento porque es necesario que nos paremos a entender que la otra persona está buscando dañarnos. Así que como dice el refrán “el mejor desprecio es no hacer aprecio” porque con toda probabilidad lo único que vamos a conseguir es un buen disgusto y quizás, una mala imagen de cara a terceras personas.

Lo más negativo de todo esto surge cuando nos encontramos con personas que se muestran como verdaderos expertos en el arte de criticar y que lo hacen casi de manera permanente y por puro entretenimiento o lo que es lo mismo, sin extraer ningún aprendizaje al respecto y lo que tenemos es la sensación constante de que nos están insultando.

Nos debemos negar tajantemente a aceptar este tipo de críticas. Antes de enfadarnos, ofendernos, que nos afecte y que un demonio salga de nuestro interior, viene el momento pararnos un momento y ordenar lo que necesitamos transmitir a nuestro interlocutor en este preciso momento en el que se ponen en juego emociones que podrían distorsionar el mensaje que queremos transmitir.

En definitiva, se trata de cogerse un tiempo muerto para tomar perspectiva y no alimentar tu crispación. Me gustaría compartir contigo unas pequeñas pautas de actuación que pueden ayudarte a responder a las críticas destructivas y afrontarlas con éxito:

Respira profundamente y durante un breve instante de tiempo, comprende que tu interlocutor ya ha vertido todo el “veneno” que llevaba dentro. Yo lo que hago cuando alguien me dice algo así, es literalmente quedarme en silencio y sonreír amablemente. No os imagináis lo bien que funciona este “truquillo”.

respira profundamente

No te pongas a la defensiva. No debes atacar. Distánciate del comentario. Tomarlo como algo personal sólo te llevará a desgastarte emocionalmente.

Es muy difícil tomar a alguien en serio si te están gritando o tratándote con total falta de respeto. Así que contrariamente a esta actitud, dirígete a la persona que ha realizado la crítica con un tono de voz calmado y respetuoso.

La mirada es fundamental para la comunicación, y en este caso es indispensable que hagas contacto visual con la persona que te ha atacado. Expresa de una forma clara y tranquila que no vas a aceptar ataques hacia tu persona ni vas a escuchar ningún comentario fuera de tono. Si permites que te falten al respeto, estarás sentando precedentes para que la próxima vez se te descalifique directamente a ti como persona y no a aquello que has hecho

Ponte en los zapatos de la persona. Entiende de dónde viene realmente. Pídele calma y comunícale la necesidad de explicación: “de acuerdo, entiendo que no era lo que esperabas, ¿me podrías decir qué debería hacer para que se ajustara a tus necesidades?”.

“Conoce más a las personas y aprovecha todo el conocimiento que te brinda una crítica destructiva”

Es conveniente ignorar el mensaje (generalmente agresivo) y rechazar, de manera educada, el continuar con el tema cuando vemos que la persona está muy enfada. Una vez que todo haya vuelto a su cauce y logremos que se haya calmado, volveremos a retomar la conversación.

Si sabes que lo que tu interlocutor te está diciendo sólo te lo dice por celos, ira o por herirte y por lo tanto no has recibido una crítica válida, no cambies tu rutina para complacer a la gente. Si este es el caso, da media vuelta y haz caso omiso a la crítica. Tú no puedes hacerte responsable de la actitud negativa que la otra persona ha tenido contigo. Por tanto, debería ser él quien reflexione y medite al respecto.

Recibir críticas constructivas… sin derrumbarnos

A pesar de que pensemos que las críticas constructivas nos ayudan a mejorar y avanzar como personas y profesionales, no podemos evitar que en el fondo nos duelan, por eso hemos de recibirlas de la mejor forma posible, sobre todo porque no recibir las críticas de forma positiva tiene dos consecuencias negativas:

  • Supone un coste emocional para las dos personas implicadas, tanto para la que hace la crítica como para la que la recibe. En el primer caso, porque realiza una crítica con intención constructiva y positiva, aunque no se vea reflejada en la reacción de quien la recibe. Por otra parte la persona que recibe la crítica, se puede ver envuelta en emociones negativasentre las que podemos señalar tristeza por no estar a la altura de las expectativas,  miedo al no sentirse valorado o pensar que se pone en duda su valía profesional, rabia al sentirse ofendido por la forma o el fondo de la crítica y otros pensamientos que pueden minar su autoestima.
  • Implica un coste relacional. En muchos casos la relación con la otra persona se ve deteriorada, ya que dicha crítica puede generar un conflicto, un distanciamiento o rumorología e incluso una discusión, independientemente de la intención de la crítica.

recibir críticas constructivas sin derrumbarnos

Me resultó muy  curioso y original encontrar esta receta en el artículo Saber dar opiniones sin lastimar  que resume muy bien los ingredientes de que ha de tener nuestra comunicación para que nuestras observaciones o críticas sean efectivas sin ofender al otro

Receta práctica para saber dar opiniones sin lastimar #habilidades Clic para tuitear

INGREDIENTES:

  • 1 taza de cariño e interés – atención especial en la persona, deseo que esta sea mejor
  • 1 pieza de responsabilidad – reconocer que las palabras tienen poder y lastiman
  • 1 cucharada de gentileza – suavidad e inteligencia para hablar con nobleza
  • 3 gotas de prudencia y compasión –  hablar con el tono y el respeto que uno quiere recibir
  • 1 pizca de creatividad y humor – buscar una manera simpática al dirigir el tema

¿Qué tal si la aplicamos?

Creo con toda seguridad que el hecho de que nos afecte más o menos la crítica no depende de las palabras que nos lleguen sino de los seguros que estemos de nosotros mismos y esto es como una coraza que nos mantiene a flote. Si yo estoy seguro de mí, de mis capacidades, si me gusto como soy, mi coraza es sólida y me protege de la crítica. Las palabras de otro van a tener pocas posibilidades de calar en mi e influenciarme

“Cuando nos critican, es importante reflexionar sobre qué aspectos nos han dolido especialmente, porque nos darán la pista de las áreas que debemos trabajar”

Pero si no tengo seguridad en mí mismo, en lo que hago, en mis valores y sentimientos es como una coraza llena de agujeros por la que se filtraran las críticas para herirme. Tendré pánico a la crítica y la viviré como una verdadera agresión. Por tanto, el trabajo para ser inmunes a ella debería ir en la dirección de construir y desarrollar nuestra seguridad. Será la gran coraza que nos protegerá de cualquier agresión en forma de crítica

Hay muchas personas que tienen la suerte de tomar las críticas como motivación, de utilizar el enfado o para hacer lo que quieren con más empeño, o que simplemente hacen oídos sordos a los comentarios de los demás. Pero si ese no es tu caso y el miedo a las críticas está haciendo mella en tu vida, esto te puede ayudar:

Escucha a la persona que está realizando la crítica. Escúchala de forma activa, pregúntale lo que no tengas claro. Pide sugerencias. Si crees que la persona que te está haciendo la crítica puede tener la clave para resolverlo ¿por qué no aprovecharla?

Abre tu mente y muéstrate positivo Contraatacar o renegar de cualquier comentario solo nos hará sentir más débiles.

No intentes defenderte y separa las críticas del ámbito personal. Cuando una persona que nos aprecia juzga alguna conducta errónea de nosotros, no se trata de un ataque directo y con mala intención.

No pongas excusas. Acepta las debilidades y fortalezas. Si descubrimos que esa persona tenía razón ¡enhorabuena! Emprendamos lo que haga falta para cambiar.

Déjate aconsejar. Demuestra a la otra persona los aspectos de la crítica en los que estás de acuerdo. Comunica con asertividad. Por otra parte acepta que no lo sabes todo, los consejos son siempre bienvenidos y después, puedes seguirlos o no, eso lo decides tú.

agradece la crítica

Agradece la crítica. Aunque requiera de mucho valor es muy positivo dirigirnos a la persona que nos juzgó para agradecerle su comentario y asegurarle que procuraremos trabajar en esa dirección.

Tómate un tiempo para interiorizar la crítica y las soluciones que se te han propuesto. Tú tienes el poder de decisión para hacer cambios o no

Asume la necesidad de cambio y empieza a trabajar en ella, poco a poco, sin agobiarte, no te martirices ni te culpes, los cambios requieren tiempo. La solución está en ser valientes y racionales

Escuchar atentamente y con la mente abierta no significa que debas estar de acuerdo con todo lo que dicen ni aceptarlo como verdad única. Pero reflexiona si te pueden estar señalando algo que ignorabas.

Y si somos nosotros los que criticamos… ¿Cómo diseñar críticas ingeniosas?

Las conversaciones difíciles nos cuestan mucho porque nos anticipamos a las consecuencias que pueden tener (reclamar algo, expresar quejas, decir que no, realizar peticiones… hablar con alguien con posturas muy diferentes a las nuestras o bien con nuestro jefe, etc). Como ya vimos en el post ¿Tu cliente es difícil? Cómo manejar conversaciones delicadas Siempre evitamos llegar al momento de las “conversaciones difíciles” y creedme que damos muchas vueltas y terminamos incluso agotados, hasta que no tenemos más remedio que tomar las riendas de la situación y lanzarnos para evitar males mayores.

Como decíamos antes, generalmente las críticas tienen una connotación negativa por lo que podemos atrevernos a decir que cuando utilizamos esa forma de comunicar se trata de conversaciones que nos cuestan y complicadas en muchos aspectos, sin embargo, una crítica realizada de forma inteligente es la antesala a la mejora y el crecimiento.

“Evita generar impotencia en la persona a la que tienes que criticar”

Cuando nosotros tenemos que realizar la crítica el primer paso es hacer un ejercicio de introspección y preguntarnos el porqué de ese comportamiento ¿Es por sentirnos integrados en una conversación que están teniendo nuestros amigos? ¿Nos avergonzamos de haber cometido algún error o tener un defecto y tiramos la pelota en el tejado de otro? ¿Tenemos envidia de alguien? Aquí hay tema para rato ¿no te parece?

La reflexión nos tiene que servir para hacer cambios. Nunca es demasiado tarde para mejorar ni para cambiar aquello que no nos gusta de nosotros. Aprender a ponernos en lugar del otro y enfocarnos en ser un poco más empáticos es una práctica que nos va a ayudar a sentirnos mejor. Lo que debemos tener claro es que cuando hacemos una crítica a otra persona en realidad lo que le estamos pidiendo es que cambie un comportamiento, un hábito o lo que nosotros consideramos una acción que no es correcta. Si en vez de esto utilizamos la crítica para descargar nuestra frustración, para hacer daño o para provocar una discusión, entonces la crítica no funciona

Saber realizar críticas constructivas, independientemente del puesto que desempeñes, puede ser el mejor medio para mejorar la comunicación, la gestión y el ambiente en tu trabajo. Hacer una buena crítica puede ser más útil y sencillo si sigues estos consejos:

  • Céntrate prioritariamente en los hechos

Critica lo que la persona ha hecho, no lo que la persona es y no lo lleves al terreno de su carácter o personalidad. Si lo haces así lo que vas a conseguir es que la otra persona esté a la defensiva, rencorosa y se bloquee las opciones de mejora que puede haber en tu crítica. No podemos cambiar a las personas. Cada uno cambia a su ritmo, si es que tiene que hacerlo, y nosotros no podemos pretender influir en ese cambio de forma directa.

  • Haz críticas a cosas puntuales. No generalices

Una persona no hace siempre las cosas de la misma manera. El que algo haya salido mal en una o varias ocasiones, no quiere decir que se vaya a repetir permanentemente. Evita usar términos como siempre, nunca, todo, nada, etc. Cuando criticamos a alguien muy a menudo utilizamos ese tipo de expresiones para dar rienda suelta a nuestro enfado o nuestra decepción y lo que hacemos es desmotivar a la otra persona. Intenta explicar el concepto puntual y transformarlo en un mensaje más positivo.

Haz críticas a cosas puntuales No generalices

  • Infórmate antes de ponerte a criticar

No critiques a la ligera, muchas veces puede ser que te falte información de por qué alguien ha dicho o hecho alguna cosa en concreto. Busca que tu crítica sea concreta y directa. Si criticas sin tener en cuenta el contexto de la situación, lo que te va a pasar es que vas a perder la razón y tus argumentos y además vas a quedar mal delante de los demás.

  • Ofrece siempre una alternativa

No pierdas de vista que tu intención a la hora de criticar debe ser provocar un cambio real en las actitudes o las acciones del otro. Nada más frustrante y desalentador que una crítica que no va acompañada de posibles alternativas y opciones de mejora.  El “qué” y el “cómo” forman una pareja perfecta, así que, si nos creemos con derecho a compartir nuestras críticas, tenemos la obligación de proponer alternativas para ofrecerle a la persona y que le sea más fácil, de esta manera, iniciar el cambio

“Emplea siempre en tu crítica un tono positivo y conciliador. No realizamos la crítica para dejar en evidencia a la otra persona, sino para que vea una opción diferente”

  • Ten el valor de exponer tu crítica en persona

Seguro que alguna vez has tenido que tratar con clientes, jefes o compañeros que en persona son poco comunicativos pero que al escribir un correo electrónico están continuamente quejándose, reclamando o haciendo críticas ¿Cómo te ha sentado este tipo de comportamiento? No ir de frente al emitir una crítica fomenta una relación impersonal, poco comprometida y evita que exista claridad en las oportunidades de mejora.

  • Respeto, respeto y respeto

Las críticas hirientes son el primer paso para destruir la confianza y el vínculo entre dos o más personas. La falta de empatía al emitir una crítica generará un ambiente hostil y restrictivo en donde las personas no estarán dispuestas mejorar.

  •  Refuerzo positivo

No olvides valorar al otro. Es importante aquello de “una de cal y una de arena”. Refuerza positivamente aquellos aspectos de la conducta de la persona que te parecen positivos, para que esta pueda repetirlos, y seguir entonces con la crítica efectiva.

  • Haz la crítica en el momento justo

¿Te ha pasado alguna vez que alguien te critica algo que hiciste hace mucho tiempo? Y te preguntas con coraje ¿por qué no lo dijiste en su momento? No esperes a que pasen los días, si detectas algo susceptible de crítica, lánzate en ese mismo momento. Será mucho más útil para el receptor de la crítica y se evitarán así consecuencias futuras imprevisibles

Antes de criticar pregúntate: ¿Qué impacto podría generar en la otra persona?

Breve guión para hacer críticas con éxito

Breve guión para hacer críticas con éxito

En resumen, nos resulta más fácil criticar que aceptar las críticas. Por ello, antes de criticar vigila cómo vas a transmitir esa información. Realizar una crítica constructiva requiere de una habilidad social muy importante: la asertividad. Os aconsejo que leáis el siguiente artículo de Marta de la Fuente: Soy así, no se decir que no. No se nace asertivo… la asertividad se alcanza para comprender la importancia y alcance de esta habilidad social.

No quiero extenderme, pero sí mencionar un pequeño guion que podemos seguir sobre todo al principio, cuando estamos aprendiendo a verbalizar críticas efectivas y aún no lo hacemos de forma espontánea.

Describir comportamientos (sin juzgar).  Explicar el comportamiento/situación que me molesta o que quiero cambiar: “Cuando tú…”

Describir cómo me afecta la situación (sin acusar): Yo me siento/ Yo creo/ Yo considero/ Yo pienso…”

Empatizar. Es importante ponerse en el lugar del otro y sobre todo, transmitir que le comprendo y acepto: “Entiendo que tú…” “Sé que no te das cuenta pero…”

Aceptar la propia responsabilidad. Fundamental para favorecer los cambios y los acuerdos: “Tal vez yo…”

Pedir soluciones y ofrecer alternativas. Preguntar y sugerir en vez de imponer un cambio: “¿Qué podemos hacer para…?” “¿Qué te parece si…?

 

Como ves, al parecer es posible hablar de cualquier tema, siempre y cuando se haga de la forma correcta. ¿Cómo lidias tú con las críticas? ¿Tiendes a criticar a otros?

Si has llegado hasta aquí ¡Gracias por leerme!

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